17 de mayo de 2008

- CAMPO/GOBIERNO -




Epopeyas en colisión


Por JAMES NEILSON, periodista y analista político,
ex director de 'The Buenos Aires Herald'
Ilustración: Pablo Temes.
Revista Noticias



Aficionada como está a los “relatos”, la presidenta Cristina Fernández de Kirchner y su marido, padrino y “consigliere” Néstor Kirchner, quisieron hacer del conflicto del campo un episodio más de una lucha épica protagonizada por su gobierno contra el mal encarnado por el golpismo militarista, medios de comunicación capitalistas, el neoliberalismo y todo cuanto sucedió en los horribles años 90. Por su parte, los que se oponen al gobierno de Cristina prefieren interpretar la confrontación como una lucha de “la gente” por un país más republicano, más tolerante, más tranquilo y más equitativo, en que predomine el respeto mutuo y no la Argentina que efectivamente existe.

Desgraciadamente para la familia reinante y para quienes la apoyan, el segundo relato suena decididamente más atractivo, de ahí el colapso de la popularidad de Cristina en cuanto la ciudadanía tuvo la posibilidad de familiarizarse con ella. Sucede que, a estas alturas, pocos toman en serio la noción de que detrás de los productores rurales esté una cofradía de conspiradores militares, especuladores financieros, magnates periodísticos, latifundistas riquísimos y otros blancos predilectos de la retórica oficialista. En cambio, muchos están hartos de oír las diatribas de quienes creen vivir aún en la Argentina convulsionada y sanguinaria –plagada de teorías fantasiosas– de hace más de treinta años.

Claro que a algunos dirigentes rurales les cuesta cumplir un papel de neoprogresismo, una corriente incipiente que tiene poco que ver con la favorecida por los Kirchner cuando todavía apostaban a la transversalidad. El ruralista hoy en día más célebre, Alfredo De Angeli, sabe que tiene que cuidar su imagen, ya hay quienes lo toman por un típico matón barrial pendenciero que, de tener la oportunidad, no vacilaría en salir a romper cabezas o, como dijo Rubén Manosovich, el mandamás de Fedecámaras, ser “el jefe de la Gestapo”. Para que sus simpatizantes de la clase media urbana no se equivoquen, De Angeli ha elegido últimamente subrayar que “somos gente civilizada, respetuosa de los resultados electorales”, y citó a Jorge Luis Borges, confesando que la alianza con los grandes productores no se debe al amor, sino al espanto. Menos reticente que De Angeli es el jefe de la Federación Agraria, Eduardo Buzzi, que afirmó querer que los Kirchner se animaran a emular al presidente boliviano Evo Morales y nacionalicen todo, salvo –es de suponer– sus propios predios y aquellos de los chacareros que encabeza. En vista a lo que ocurre en Bolivia de resultas del camino tomado por “el compañero” Evo, sorprendería que muchos estuvieran dispuestos a emprender una aventura parecida cuyo desenlace sería previsiblemente desastroso.

De todos modos, que el Gobierno se las haya ingeniado para que personajes como Eduardo Buzzi se alíen coyunturalmente con quienes quisieran ver despojados de sus propiedades, es evidencia de la torpeza realmente extraordinaria con la que ha manejado la protesta del campo. Gracias, en buena medida, a su agresividad verbal y a su voluntad de encuadrar todo en el relato paranoico cristinista, los Kirchner han sido incapaces de aprovechar las diferencias enormes que se dan entre las cuatro organizaciones rurales más importantes cuando debería haberles sido muy fácil separar a las “revolucionarias” de las “oligárquicas”. Para estas, la visibilidad mediática de Buzzi y De Angeli ha sido un regalo del cielo, ya que sería difícil imaginar hombres menos indicados de lo que son ellos para desempeñar los roles que insisten en adjudicarles Cristina, Néstor y voceros oficiosos, como Luis D'Elía, Emilio Pérsico, Carlos Kunkel, el infaltable secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno y, por razones meramente tácticas, el camionero en jefe Hugo Moyano.

De más está decir que el protagonismo de tales personajes es motivo de preocupación no sólo por la rusticidad que los caracteriza, sino también porque los debates a distancia que celebran con su vehemencia habitual, tienen menos que ver con la Argentina real que con un país abstracto que inventaron a partir de teorías caseras confeccionadas décadas atrás cuando eran jóvenes fascinados por ideas truculentas. Mientras amplias zonas del Interior que hasta hace poco disfrutaban de cierta prosperidad están experimentando lo que, de profundizarse mucho más, podría llegar a ser una depresión económica, con el desplome de las ventas y desocupación masiva, los dirigentes más locuaces platican en torno al imperialismo neoliberal, oligarquías, lo bueno que sería nacionalizar el petróleo y, desde luego, futuros golpes de Estado que, según la siempre febril imaginación oficial, ya están gestándose. Nostálgicos de planteos irremediablemente desactualizados, bajo la mirada estupefacta del resto del mundo, miembros del Gobierno y sus fieles hacen cuanto pueden para impedir que la Argentina se aleje de uno de los períodos más miserables de su breve historia.

El máximo responsable de esta situación deprimente es, obvio es decirlo, Néstor Kirchner. Desde mayo del 2003, el ahora ex presidente se dedica a sembrar la cizaña que, una vez cosechada y debidamente procesada, le permitió acumular una cantidad de poder descomunal. Pudo hacerlo porque en aquel entonces la Argentina era un país muy pero muy enojado y a muchos les encantaba que un presidente repartiera culpas contra el universo, como un vecino indignado en guerra. Pero, con el tiempo, Kirchner perdió el monopolio del rencor: por él y su esposa, aquel sentimiento estéril se ha propagado con mayor rapidez que el yuyito que salvó al país. Otros, entre ellos políticos opositores, peronistas disidentes y algunos líderes de la rebelión del campo contra el zarpazo impositivo más reciente, ya hablan con tanta dureza como él, aunque hasta ahora ninguno ha podido equipararse con el defensor más furibundo del kirchnerato, el piquetero D'Elía, que amenaza con luchar con sus huestes –“Vamos a ser millones”– contra el paro agrario “en toda la Argentina”, incluyendo a Gualeguaychú, por creerlo una maniobra imperialista y neoliberal.

Por ser la Argentina una democracia, no una republiqueta bananera que pueda manejar a su antojo un puñado de autócratas de campanario, lo lógico sería que la prioridad del Gobierno consistiera en recuperar el apoyo de los sectores rurales que hace menos de medio año tanto contribuyeron al triunfo electoral cómodo de Cristina. Si no logra hacerlo, terminará en soledad, acompañado sólo por quienes toman al pie de la letra el extravagante relato de la Presidenta y sus asesores más influyentes. Huelga decir que no podrá contar indefinidamente con la “lealtad” de Moyano y los suyos: a los camioneros les gustan las peleas, pero, como diría el ex presidente Carlos Menem, no suelen comer vidrio. En cuanto les sea claro que el kirchnerismo se haya jibarizado hasta tal punto que sólo provoque espanto, irá en búsqueda de su sucesor como movimiento aglutinante.

Moyano y sus camioneros no serían los únicos que, de agravarse mucho más una crisis ocasionada por el apego a hipótesis trasnochadas, abandonarían a los Kirchner a su suerte. Todos los gobernadores del país están bajo observación por los interesados en detectar señales de insatisfacción con la Presidenta y su entorno. Por lo pronto, Kirchner ha conseguido disciplinar a la mayoría –al fin y al cabo, continúa siendo el dueño de las llaves de la caja–, pero no siempre le ha sido fácil. Lo mismo ocurre con los intendentes que tienen que dar la cara ya que los productores rurales de sus distritos suelen ser viejos conocidos suyos, y muchos legisladores están ocupados calculando el pro y el contra de identificarse con entusiasmo untuoso con el “proyecto” de la pareja santacruceña. Todavía no se trata de un desbande, pero el cambio de clima ha sido tan repentino y tan notable, que hay un riesgo auténtico de que el kirchnerismo se quede reducido a los Kirchner más algunos piqueteros resueltos a seguir combatiendo a los enemigos fantasmales de su credo particular.

Los presagios son alarmantes. Que un kirchnerista tan comprometido como Kunkel se haya sentido obligado a insistir en que “no tenemos ningún helicóptero escondido en la terraza de la Casa Rosada”, nos dice mucho sobre el estado de ánimo de quienes podrían sentirse constreñidos a usar uno. Tampoco es alentador que Néstor Kirchner parezca dispuesto a subordinar absolutamente todo a su gran objetivo de humillar al campo para que los productores rurales se arrodillen ante él y le supliquen perdón por haberlo desafiado, lo que le permitiría hablar de la derrota deshonrosa que gracias a su firmeza les haya sido propinada.

Sólo una minoría cada vez más chica comparte su deseo de que la Argentina se limite a ser un reñidero de gallos en que los vencedores se jacten de sus hazañas y no haya piedad para los vencidos. Por cierto, el proyecto mezquino así supuesto no tiene nada de épico. Si la mayoría quiere algo, esto es que sea un “país normal” en el que se antepongan los intereses del conjunto a las aspiraciones insensatas de líderes de turno que, acostumbrados a la impunidad, sencillamente no saben qué hacer cuando los vientos comienzan a soplarles de frente.

16 de mayo de 2008

- OPERA DE GARCIA MARQUEZ -




Gracía Márquez inspira una ópera


"Del amor y otros demonios", basada en la obra homónima del escritor, será estrenada en el sur de Inglaterra, en una combinación de realismo mágico y champagne.


El festival de Glyndebourne, que tiene lugar anualmente en medio de la campiña inglesa, en el condado de East Sussex, estrena este verano la ópera "Del amor y otros demonios", inspirada por la obra homónima de Gabriel García Márquez.





Será interesante ver cómo funciona esa obra de puro realismo mágico y tropical en el suave paisaje del sur de Inglaterra que acoge a un festival que se distingue de otros por la elegancia de sus picnics al aire libre, champagne incluido.

"Del amor y otros demonios" es una historia de amores prohibidos que se desarrolla a finales del siglo XVIII, durante el virreinato de España en Cartagena de Indias.

La obra comienza cuando una niña, la futura Sierva María de Todos los Ángeles, hija del marqués de Casalduero, es mordida por un perro rabioso, y el obispo, pensando que está poseída por un demonio, la encierra en un convento para exorcizarla. El obispo encarga entonces a su exorcista y hombre de confianza, el padre Cayetano de Laura, que cumpla esa tarea, pero el sacerdote termina obsesionándose con ella, consumido por el amor, "el más terrible de los demonios", y es enviado a cuidar leprosos.





Pese a todo, Sierva María y el sacerdote se siguen viendo todas las noches en el convento, pero un día, cuando se disponía a cruzar la cerca para ver a su adorada, Cayetano es sorprendido por un grupo de monjas y enviado al hospital a ocuparse de los leprosos el resto de sus días. Cayetano nunca regresó al convento, Sierva María fue exorcizada por el obispo, que le cortó su larga cabellera y la mantuvo encerrada con el resultado de que la joven dejó de comer y un día una guardiana se la encontró muerta en la cama aunque pudo ver entonces cómo milagrosamente volvían a crecerle los cabellos.

En esta ocasión el tabajo está en manos del compositor y director de orquesta húngaro Peter Eötvös, que ha colaborado estrechamente con el británico Edward Kemp, autor del libreto. Además de su trabajo de director con orquestas de todo el mundo, con las que ha destacado como intérprete de música contemporánea, Eötvös es autor de varias otras óperas: "Le Balcon","Angels in America" y la premiada "Three Sisters".

La ópera de Eötvös será dirigida por el ruso Vladimir Jurowski, que estará de la London Philharmanic, de la que es titular. La soprano Marisol Montalvo, neoyorquina de origen puertorriqueño, debutará en Glyndebourne en el papel de Sierva María mientras que el barítono estadounidense Nathan Gunn encarnará al padre Delaura.





Además de "Del amor y otros demonios", que se estrena el 10 de agosto, el festival de Glyndebourne ofrece este año una nueva producción de "L´ Incoronazione di Poppea", de Monteverdi, y la famosa ópera "Hänsel und Gretel", del alemán Engelberg Humperdinck. Para algunos de los espectáculos de este año ya apenas quedan entradas y sólo queda esperar eventuales devoluciones. Tal parece ser el caso de "Carmen", bajo la dirección musical de Stephane Deneve y la artística de David McVicar, con Tania Kross (Carmen) y Brandon Jonnovich (Don José).

15 de mayo de 2008

- EL LAGO DE LOS CISNES -




Los cisnes y el lago


Por Abel Posse
Para LA NACION




Estamos viviendo días importantes y todavía tranquilos. El tema económico y sectorial de las retenciones confiscatorias, sancionadas por simple resolución del ministro de Economía, se extiende por el país y por todos los sectores como un viento de conciencia republicana y de hartazgo ante un autoritarismo indigno de esta Argentina, que ya vivió muchas cosas como para soportar, además, la patanería. Es una brisa fresca que nos levanta de un sopor de brazos caídos ante la violación del orden constitucional como conducta cínicamente establecida.

El campo, el interior callado, la Patria profunda, nos reveló una realidad de voces bien plantadas en su razón y en su lógica. Al reclamo masivo y transclasista, el Gobierno presentó insoportables postergaciones y chicanas, la renuncia de un ministro jugado como chivo expiatorio y la voluntad comisarial del valido cogobernante de "ponerlos de rodillas". La televisión mostró el rostro abotagado del ministro primero del Gobierno durante las negociaciones. Más que fatiga física, se lo veía descompuesto entre comprender las razones y estar sometido a tirones de correa y tener que expresar lo absurdo y contradecir lo dicho ante gente acostumbrada a honrar su palabra.

La Presidenta nos habló en su asunción de la mujer y de sus altas cualidades. Lo repitió casi con un dejo de sexismo al revés en la reunión de la OEA, cuando el conflicto Ecuador-Colombia. Pasaron cinco meses y se la ve indecisa, sin comprender que la Historia pasa ante su puerta y que nació en un país y pertenece a un partido que dio dos extremos del poder y de la impotencia política de la mujer: una mujer que no tuvo ningún cargo oficial y por fuerza de su pasión se transformó en una figura mundial y, por el otro extremo, Isabelita.

La Presidenta recibió una herencia envenenada, a tranquera cerrada. Contrariamente a lo que pueda seguir creyendo, le toca hacer las transformaciones para solucionar los problemas causados e irresueltos por su marido: autoritarismo, imprevisión en lo energético, inseguridad y criminalidad, manipulación estadística, conflictividad internacional, desarticulación constitucional del sistema de poderes. Y ahora, la obstinación confiscatoria con centro en la productividad agraria.

A cinco meses de haber asumido, este gobierno sigue siendo prenatal. A la inmovilidad de los Kirchner se suma la de los dirigentes políticos que no comprenden, más allá de sus egos y empeños personalistas, que el campo hizo sonar las campanas, llamando a una imprescindible reorganización republicana y moral. El peronismo oficialista está desbordado por dirigentes peronistas que ya tienen la experiencia de haber sido espectadores (sin creerse cómplices) de los desmanes de la pareja ejecutiva que sucedió la muerte de Perón, terminando en el golpe militar apoyado o tolerado por la mayoría nacional.

Urge crear una Mesa de Convergencia Republicana que sirva como gran asamblea política para no repetir la trágica desunión de la mayoría opositora ante las elecciones de octubre de 2007. Esto incluye a los partidos tradicionales en todas sus líneas y a los sectores emergentes, como los de Macri, Carrió y Lavagna. La caída de prestigio y de futuro electoral del Gobierno obliga a una política de diálogo y de reconstrucción institucional urgente.

El lago argentino se encrespó peligrosamente y ya no hay espacio para el deslizamiento indiferente de los cisnes. Estamos, probablemente, ante el fin del irracionalismo prepotente y ante la feliz posibilidad de constituirnos en un país normal, donde su inteligencia y su capacidad productiva, aseguradas por las corrientes económicas mundiales, nos puedan liberar del absurdo kafkiano de nuestra ineptitud y grosería política y administrativa.

El autor es diplomático y escritor.

14 de mayo de 2008

- BERNI -




Antonio Berni



El inolvidable artista de


La Manifestación


y otros reflejos sociales




Fue bautizado como Dalesio Antonio Berni y nació un 14 de mayo de 1905 en Rosario, provincia de Santa Fé (Argentina)





Antonio Berni fue un más que destacdo pintor argentino.Sus padres eran de origen italiano: su padre —Napoleón Berni— era sastre nacido en Italia, y su madre —Margarita Picco— era argentina hija de inmigrantes italianos radicados en Roldán, un pueblo de la provincia de Santa Fe, a 30 km de Rosario. Berni nació en calle España 288 (entre Salta y Catamarca). Una placa con bajorrelieve indica el sitio.

Berni fue un artista representativo de la época que vivió; lo caracterizó el fuerte contenido social de su obra. Con una galería de personajes entre los que se destacan Juanito Laguna y Ramona Montiel, representantes de los sectores más bajos y olvidados. Su obra estuvo influenciada por los acontencimientos históricos, que vivió a lo largo de su vida.





En 1914 conoce a Mariano Puig en el taller de vitrales Buxadera y Cía (en Rosario), donde estuvo durante un año. En 1915 su padre lo envía a casa de sus abuelos maternos en Roldán (Santa Fe).

En 1920, con 15 años, expuso sus cuadros por primera vez, en el salón Mari. Eran paisajes suburbanos y estudios de flores. Repitió la experiencia en 1921, 1922, y 1924. En 1923 expuso en la galería Witcomb de Buenos Aires. Para entonces ya recibía halagos de los críticos de arte en diarios como La Nación y La Prensa (diarios muy reconocidos del momento). En esta época sus cuadros respondían al impresionismo y el paisajismo.





En 1925, el Jockey Club de Rosario le otorgó al joven Berni una beca para estudiar en Europa. Se instaló en París, donde se pone en contacto con la pintura metafísica y con el surrealismo, además de adherir a la idea de la acción artística comprometida con la realidad política y social. Allí concurre a los talleres de André Lhote y Othon Friesz.

Realizó algunos viajes por España, Italia, Holanda y Bélgica, que le permitieron conocer museos, artistas y obras de la historia del arte que van influenciando sus trabajos. Por ejemplo, en Italia estudia a los maestros del Renacimiento del siglo XV y viaja por ciudades como Florencia visitando sus iglesias, palacios y museos.





En 1933 toma contacto con el mexicano Siqueiros y la técnica de muralismo. En 1933 en contacto con Siqueiros y el muralismo como arte de proyección comunitaria, comienza a trabajar, en composiciones de gran tamaño, que tratan a escala monumental los conflictos de las clases populares.

Una beca en 1941 de la Comisión Nacional de Cultura le permite viajar por Latinoamérica y estudiar su arte.

En 1943 obtiene el Gran Premio de Honor del Salón Nacional, en Argentina.





En 1944 funda junto a Spilimbergo, Castagnino, Urruchúa y Colmeiro, el primer Taller de Arte Mural, con el que ejecuta al año siguiente la decoración de la cúpula de las Galerías Pacífico (en Buenos Aires).

En 1962 gana el Gran Premio Internacional de Grabado de la Bienal de Venecia. Sus grabados también son premiados en la Bienal Internacional de Ljubljana (Eslovenia), Cracovia (Polonia), y en el Intergrafik de Berlín (Alemania).





Obras destacadas:

Manifestación (1934), temple sobre alpillera, 180 x 249,5 cm. Pertenece a la colección del MALBA (Museo de Arte Latinoamericano de Buenos Aires).
Desocupados (1934), temple sobre alpillera, 218 x 300 cm.
La mujer del sweater rojo (1935). Pertenece a la colección del MALBA.
La puerta abierta (1932), óleo sobre cartón, 53 x 44 cm. Pertenece a la colección del MALBA.

Fallece en 13 de Octubre de 1981.

13 de mayo de 2008

- ENERGIAS -




Menos petróleo, más energía


Por Eduardo Brizuela y Héctor Soibelzon
Para LA NACION

Ilustración: Alfredo Sabat


A intervalos regulares, en este y otros medios, y desde distintos ámbitos, se hace notar y se deplora que desde el entorno académico no se hagan llegar a la ciudadanía y a los estamentos políticos el pensamiento y el consejo informado sobre temas de significación nacional. Esta nota pretende ordenar en forma sucinta las opciones y acciones que deberían formar el núcleo de una futura política de Estado de energía.

La civilización actual se caracteriza por el consumo de energía. La energía que consumimos, ya sea indirectamente por medio de productos manufacturados o más directamente como electricidad o combustibles, proviene mayoritariamente de la combustión de combustibles fósiles. Esto es insostenible en el mediano plazo; las reservas de petróleo y de gas natural están disminuyendo aceleradamente y el consumo por parte de los países emergentes está creciendo también en forma acelerada. El petróleo, que hace sólo unos años costaba 50 dólares el barril, está hoy a más de 100.

El impacto ambiental de este consumo acelerado es también insostenible en el mediano plazo. En todo el mundo se debe diseñar una política energética apropiada para cuando el petróleo cueste 500 o 1000 dólares el barril y cuando sea inaceptable quemar combustible fósil en el auto particular o la usina.

Esta política debe contemplar todas las formas de producir energía, que repasamos brevemente:

1) Energía eólica: es una tecnología madura, lista para aplicar. Lo que es inaceptable es que en el país de Jorge Newbery, ingeniero electromecánico y pionero aeronáutico, se importen generadores eólicos a elevadísimo costo. El Estado, a través de sus órganos, como el Fontar y el INTI, debe propulsar la creación de una UTE, Unión Transitoria de Empresas, para la fabricación en serie de estos generadores.

2) Energía solar: en nuestro país es más conocida en su forma de celdas fotovoltaicas, útiles para aplicaciones remotas, pero relativamente poco eficientes en términos de insumos para su fabricación versus vida útil. Son poco conocidos los calefactores solares de uso doméstico, muy populares en países europeos, Oceanía, etc. Con su uso generalizado se ahorraría gas natural, y como el usuario también ahorraría, estos calefactores serían bienvenidos.

3) Energía hidráulica: es sabido, por múltiples estudios, que hay aún en el país un buen número de lugares aptos para la instalación de embalses y usinas hidroeléctricas. Esto debe, por supuesto, impulsarse, pero requiere la implantación de políticas de largo plazo, no partidistas, ya que involucran a más de una administración y a más de un ente provincial y nacional. Si se combinaran con las centrales eólicas, se tendría un uso eficiente de energía limpia.

4) Celdas de combustible: la generación de electricidad a partir del hidrógeno es una posible solución a un futuro sin automóviles impulsados de la manera clásica. Esta también es una tecnología al alcance de nuestros investigadores y desarrolladores, y al de nuestra industria, y debería recibir fuerte apoyo en el corto plazo, hasta establecer centros de creación de prototipos aptos para la producción.

5) Biocombustibles: ahora que está pasando el furor inicial y se comienza a mirar el tema con un poco de objetividad, se puede decir que, si bien serán un buen negocio para el país, no resolverán el problema de la energía, ya que no es concebible producir tanto biocombustible como se necesita hoy en día, y menos aún para el desarrollo nacional de largo plazo (sin olvidar el efecto sobre la producción de alimentos: en Europa ya se atribuye el aumento del costo de la harina de trigo al énfasis en los biocombustibles). Sin embargo, producir aceite o alcohol no es lo mismo que producir biodiésel o bionafta bajo normas aceptables para ser expendidas por surtidores europeos. Para ello nuestro país debería iniciar a la brevedad un importante programa de desarrollo (¡y patentamiento!) de aditivos para biocombustibles para cumplir con las normas, actuales y futuras, de los países consumidores, si no queremos nuevamente ser un país exportador de materias primas sin valor agregado, pagador de royalties.

6) Energías geotermales y de mareas: las primeras son de interés marginal, dada la poca actividad geotérmica de nuestro país. La energía de las mareas es una opción tentadora, dada la gran amplitud de las mareas en el sur de nuestro país. Sin embargo, el aprovechamiento de esta energía requiere obras de gran envergadura, que incluyen desafíos de ingeniería y ambientales muy importantes, por lo que, si son consideradas, deben ser objeto de extensos y exhaustivos estudios.

7) Energía del átomo: como complemento de la energía hidráulica, es muy probable que el futuro energético del mundo involucre el uso de la energía atómica, dado que es la única que puede generar energía eléctrica en las cantidades necesarias sin afectar el medio ambiente. Hay dos modos de extraer energía del átomo: fisión y fusión. El proceso de fusión es la fuente de energía del sol, utilizando hidrógeno y sin producir contaminantes de ninguna especie. Este proceso no ha sido dominado aún por el hombre y no es, por tanto, una opción práctica. No se sugiere aquí que nuestro país realice inversiones astronómicas en investigación básica, como lo hacen Europa y EE. UU. Sin embargo, no deberíamos estar totalmente desconectados de esta rama de la ciencia, y lo apropiado sería identificar un nicho en el vasto tema que pueda ser objeto de investigación y desarrollo especializado en nuestro país y que nos dé una tarjeta de entrada al club de los que un día serán los dueños de la energía de fusión...

El proceso de fisión es el de uso actual, por ejemplo, en Atucha y Embalse. La sociedad en general tiene gran aprensión hacia esta tecnología, más que nada por el desastre de Chernobyl y sus consecuencias. Sin embargo, el proceso de fisión es el único recurso para la obtención de electricidad en cantidad en el mediano plazo. Los países que ya sufren la escasez de energía, como Japón, o quieren ser independientes del mercado del petróleo, como Francia, han desarrollado su industria energética nuclear de fisión.

Para esta tecnología tenemos dos líneas para sugerir, basadas en los accidentes conocidos. Todas las obras del hombre son susceptibles de fallas, por lo que las usinas nucleares, aun siendo las obras más seguras que construye nuestra civilización, alguna vez van a fallar. En vista de esto, nuestro país debería iniciar programas de investigación para producir usinas atómicas a escala humana y de falla autocontrolada.

De escala humana significa que si sucede la falla catastrófica, como en Chernobyl, y a diferencia de este caso, esté dentro de las posibilidades de nuestra tecnología dominar la contaminación. El problema en Chernobyl no fue que se escapara la radiación, sino que era tan grande la escala de las plantas que no era posible ni siquiera cubrir el área de desastre con escudos antirradiación. Sería necesario, entonces, crear plantas pequeñas, de decenas de megawatts, y no de centenares o miles. Se dirá que en esta escala no serían eficientes. Habría que preguntar: ¿eficientes con respecto a qué? ¿Al petróleo a 500 dólares el barril o a media pampa húmeda contaminada con radiación?

La segunda sugerencia es que si sucede una falla catastrófica sea autocontenida. Es decir: si el núcleo mismo entra en calentamiento incontrolado, el diseño haga que se disgregue en cámaras separadas o se mezcle con la fusión de paredes de materiales absorbentes, de tal manera que la destrucción del núcleo sea autolimitada. Nuevamente, esto hará la usina menos eficiente, pero a escala del hombre.

Finalmente, se debe hacer mención del transporte de energía. La energía eólica y de mareas de la Patagonia lejana y las usinas hidroeléctricas diseminadas por el país requieren un método de transmisión de la electricidad a los grandes centros consumidores. La trasmisión por líneas de alta tensión de corriente alterna posiblemente sea demasiado ineficiente, y la transmisión de altas potencias y voltajes en corriente continua es una tecnología que ya se usó en otras partes del mundo desde 1954, pero nunca en la Argentina. Es de esperar que, cuando se construyan grandes centrales a largas distancias, también se use esta técnica.

Es probable que también sea eficiente el transporte utilizando un vector. Es decir: utilizar la electricidad in situ para generar, por ejemplo, un hidrocarburo sintético (metano, metanol) o hidrógeno, que se pueda transportar por conductos o por vía marítima. La conjunción de energía eólica, hidroeléctrica y de mareas con las reservas de carbón y agua en el sur argentino son un marco ideal para este escenario.

Por lo dicho, se sugieren las siguientes acciones como parte de una política de Estado de energía, de largo plazo y no partidaria:

-Promover la formación de un grupo de empresas y unidades de Investigación y Desarrollo (I+D) para la fabricación local de aerogeneradores.

-Reforzar el apoyo a la I+D de celdas de combustible.

-Crear un laboratorio nacional de desarrollo de aditivos para biocombustibles.

-Promover la adopción de calefactores solares domésticos.

-Formar una comisión técnica nacional de amplio espectro para la planificación del desarrollo hidroeléctrico.

-Encomendar a las agencias de investigación científica el desarrollo de reactores nucleares para la generación eléctrica de pequeña escala, según lo expuesto.

-Encomendar a las agencias de investigación científica identificar las áreas de posible participación en la investigación de la energía de fusión y proponer un plan nacional.

-Reforzar el apoyo a la I+D en el reformado de metano, la producción de hidrógeno y la síntesis de hidrocarburos.

Los autores son profesores titulares en el área de energía en la UBA y la UNLP

12 de mayo de 2008

- TOSCANINI -





Arturo Toscanini



LA BATUTA PARLANTE



Arturo Toscanini (Parma, 25 de marzo de 1867 - 16 de enero de 1957) músico italiano, considerado por muchos de sus contemporáneos (críticos, colegas y público en general) como el más grande director de orquesta de su época. Era célebre por su brillante intensidad, su incansable perfeccionismo, su prodigioso oído y su memoria fotográfica que le permitía corregir errores de los miembros de la orquesta que habían sido inadvertidos durante décadas por sus colegas.





Toscanini inició su formación musical en Parma al ganar una beca para el conservatorio local, en el que estudió cello. Tras sus estudios, se unió a la orquesta de una compañía de ópera con la que realizó una gira por Sudamérica. Mientras representaban Aida en Río de Janeiro en 1886, el director de la orquesta fue abucheado por el público y obligado a abandonar el escenario. Toscanini, afortunadamente, cogió la batuta animado por el resto de músicos comenzando así, con 19 años, su carrera como director.





En 1898, se convirtió en director residente de La Scala de Milán, donde permaneció hasta 1908 y a la que volvería en los años 20. Además pasó por el Metropolitan Opera de Nueva York (1908 - 1915) y Bayreuth (1930 - 1931), dirigiendo también la New York Philharmonic Orchestra (1926 - 1936) y en el Festival de Salzburgo (1934 - 1937).

Radicalmente opuesto a los regímenes fascistas de Alemania e Italia, abandonó Europa para dirigirse a los Estados Unidos. Allí se fundó en 1937 la Orquesta Sinfónica de la NBC para él y con ella actuó con regularidad hasta 1954 en la Radio Nacional. Sus actuaciones le convirtieron en el primer director de orquesta estrella de los modernos medios de comunicación de masas. Su actividad como director de actuaciones en directo para la radio continuó hasta su retirada.





Toscanini era famoso por sus interpretaciones de Beethoven y Verdi. Realizó numerosas grabaciones, especialmente hacia el final de su carrera, la mayoría de ellas publicadas, amén de las numerosas grabaciones disponibles de sus interpretaciones para la radio.

En Argentina, el culto por Arturo Toscanini existe desde principios del siglo XX. Por primera vez en el mundo, por Radio Nacional FM, se emitieron más de 300 programas de una hora cada uno, con todo el legado comercial del Maestro, con el 90 por ciento de los registros no oficiales en vivo, salvo dos o tres que ha sido casi imposible reconstruir sónicamente, y decenas de horas de ensayos.





Solamente Toscanini puede despertar semejante interés, y es honrado por el musicólogo y especialista en Toscanini, Claudio von Foerster, quien estuvo relacionado con Walter Toscanini y con Wanda Horowitz y que, desde siempre, ha propulsado la memoria del gran director en todo el mundo.


11 de mayo de 2008

- EL TEMOR DE LOS DEBILES -




El cuarto poder


Por Mario Vargas Llosa
Para LA NACION



En el Newseum, el museo dedicado al periodismo recién abierto en Washington DC, cada mañana se pueden leer las primeras páginas de los ochenta periódicos más importantes del mundo, transmitidas por satélite al espectacular edificio –un monumento a la tecnología–, levantado en la Pennsylvania Avenue, a medio camino entre la Casa Blanca y el Capitolio y a un paso de los principales museos de la ciudad –la National Gallery, el Museo de las Ciencias, el Hirshhorn Museum, el Smithsonian–, además de la más grande biblioteca del mundo, la Library of Congress.

El Newseum tiene méritos suficientes para alternar con aquellas instituciones, la cara más culta y civilizada de este país. Empezando la visita por el sexto piso y bajando hasta el sótano, el visitante recibe un curso gráfico y caudaloso de la evolución de la información, desde los tiempos primitivos (los tambores africanos, los quipus incaicos, las tabletas de arcilla babilónicas y los pergaminos egipcios) hasta la revolución audiovisual de nuestros días, que, al decir de Octavio Paz, nos ha hecho por fin contemporáneos de todos los hombres.

El museo está maravillosamente concebido y presentado y las dos o tres horas que toma recorrerlo permiten conocer apenas la punta del iceberg de las posibilidades que encierran sus reparticiones. En cada una de ellas uno puede pasarse muchas horas, días enteros, escuchando los más famosos programas de radio o de televisión dedicados a los grandes acontecimientos políticos y sociales de las últimas décadas: la revolución bolchevique, la subida de Hitler al poder, la “larga marcha” de Mao, los avatares de la primera y segunda guerras mundiales, la Guerra Fría, el crash del año 29, el asesinato de los Kennedy, la crisis de los cohetes, el viaje al espacio, la caída del Muro de Berlín, los atentados terroristas de Nueva York, Madrid y Londres, entre otras centenas de episodios que marcaron su tiempo y fueron los más significativos de la transeúnte actualidad.

Los descubrimientos científicos y los hechos culturales destacados tienen también un espacio importante, según aparecieron en las informaciones y los debates que suscitaron en la prensa. Por momentos se tiene la impresión del infinito, de que nadie podrá nunca agotar toda esta oceánica riqueza.

La experiencia es fascinante y aleccionadora. Por si alguien todavía no lo sabe, el periodismo, bautizado el “cuarto poder” del Estado con cierta modestia –en algunas circunstancias se convierte en el primero–, ha sido, en su mejor expresión, un factor esencial de progreso y modernización. Dinamitó prejuicios y abolió ignorancias que impedían la comunicación entre culturas, países e individuos, y contribuyó de manera decisiva a denunciar y poner fin, o al menos a atenuar, injusticias e iniquidades como la esclavitud, el racismo, la xenofobia y, en general, los crímenes y atropellos contra los derechos humanos, así como a impulsar la cultura democrática, ejercitando la libertad de información y el derecho de crítica.

Una de las secciones más emotivas del museo está dedicada a las mujeres y los hombres que, practicando su profesión, fueron secuestrados, encarcelados, torturados y asesinados en los cinco continentes. Se trata de una estadística abierta –se renueva cada día– que, en vez de disminuir, se ha ido acrecentando en los últimos años.

El Newseum no escamotea el aspecto negativo y siniestro que también tiene el periodismo, sobre todo en nuestro tiempo: el hacer pasar gato por liebre, la ficción como realidad, la mentira por hecho consumado. Uno siente escalofríos cuando descubre que periódicos tan prestigiosos como The New York Times, The Washington Post y The New Republic –yo he colaborado en los tres y padecido las enloquecedoras “verificaciones” a que sus editores someten cada artículo– pudieron ser engañados, a veces a lo largo de años, por astutos plumíferos que fabricaron informaciones y se las arreglaron para filtrar mentiras en sus páginas sin ser detectados.

Pero, a mi juicio, el museo no pone suficiente énfasis en el fenómeno del amarillismo y el sensacionalismo, que es ahora el cáncer de la prensa, principalmente en las sociedades abiertas. Es verdad que dedica algunas vitrinas a diarios y revistas, y a unos cuantos programas de radio y de televisión, especializados en esta degeneración periodística –una verdadera plaga que infecta la información en nuestros días– que arrolla la vida privada y los derechos individuales, explota los peores instintos, banaliza la vida y la encanalla mudándola en pura chismografía, pero el Newseum presenta este fenómeno como algo pintoresco y marginal y no como lo que es, un hecho neurálgico de la realidad periodística contemporánea.

Además de instructivo, el Newseum tiene algo de parque de atracciones y va a competir exitosamente con otra de las mejores diversiones que ofrece la capital norteamericana: el Museo de Aeronáutica y del Espacio. Porque en éste también hay películas en cuatro dimensiones que provocan estertores de pánico y alaridos de entusiasmo con sus recreaciones filmadas de las hazañas y tragedias documentadas por eminentes reporteros –como Edward Murrow transmitiendo desde la azotea de un edificio londinense, entre el humo y las llamas, el bombardeo de la ciudad por la fuerza aérea hitleriana– y millares de fotos y objetos ligados a los más famosos profesionales de la prensa.

Aquí se puede contemplar desde la aparatosa maleta y el escritorio portátil que llevaba consigo en sus correrías el ciudadano Tom Paine hasta el automóvil acribillado de balazos en el que fue asesinado un periodista de Arkansas por denunciar las pillerías de una mafia local. Y los cuadernos de notas y las cintas y grabaciones de muchos corresponsales caídos en Filipinas, Vietnam, Bosnia, América Central, Irak, o que murieron aplastados entre los escombros cuando informaban el 11 de septiembre sobre la voladura de las Torres Gemelas de Wall Street por los fanáticos islamistas.

La mañana que pasé en el Newseum me ha confirmado, de manera abrumadora, algo que adiviné cuando era todavía un mocoso que acababa de pasar del pantalón corto al largo y me atreví a comunicarle a mi padre que había decidido ya no ser marino, sino periodista: que, después de la literatura, no hay actividad o profesión más apasionante que el periodismo. Ninguna que haga vivir tanto la vida como una permanente aventura, que exponga a quien la practica a tantas experiencias sobre la condición humana y sus infinitas manifestaciones y ramificaciones, y que eduque mejor y de manera tan vívida sobre las grandezas y miserias de la historia que se va haciendo en nuestro entorno y la levadura que anima la vida de las naciones y los individuos.

Por obvias e inevitables razones el Newseum está centrado principalmente en la experiencia estadounidense y, aunque en sus nutridas salas figuran también bastantes aspectos del periodismo europeo, asiático y latinoamericano –el africano brilla por su ausencia–, en lo que concierne a estas regiones queda todavía mucho por mostrar.

Una conclusión se impone al visitante cuando, en esta mañana de primavera fría y lluviosa, termina la visita: a lo largo de la historia, el periodismo en los Estados Unidos ha gozado de una libertad extraordinaria para criticarlo todo, sin eufemismos ni pelos en la lengua. No hay país que se haya sometido a una autocrítica semejante. No siempre fue fácil. Hubo muchas batallas y obstáculos en el camino, pero, aun en los períodos más difíciles –los años del maccarthismo, por ejemplo, o el recientísimo de los escándalos de Abu Ghraib y Guantánamo– siempre aparecieron órganos de prensa y periodistas que se enfrentaron a los intentos de censura del gobierno o de los poderes fácticos (las fuerzas armadas, las corporaciones, las iglesias, los sindicatos), fueron a pelear a los tribunales y la justicia terminó dándoles la razón.

No es difícil establecer un vínculo entre este hecho, el de haber tenido un periodismo independiente y crítico a lo largo de toda su historia, y ser Estados Unidos uno de los escasísimos países del mundo que puede jactarse de no haber padecido nunca un dictador. Porque la ecuación es infalible: el grado de libertad de que goza la información es un reflejo inequívoco de la libertad que existe en el conjunto de la sociedad, y viceversa. Se trata de una regla que no tiene excepciones.

10 de mayo de 2008

- LUTHIER -




HACEDOR Y REPARADOR

DE INSTRUMENTOS

MUSICALES



El Luthier



Un luthier es una persona que construye, ajusta o repara instrumentos de cuerda frotada y pulsada. Esto incluye a violines, violas, violonchelos, contrabajos y violas da gamba y todo tipo de guitarras (acústica, eléctrica, electroacústica, clásica), cuatros, laúdes, archilaúdes, tiorbas y mandolinas.





La palabra francesa luthérie, usada en varios idiomas, hace referencia al arte de construir instrumentos de cuerda. El nombre luthier se relaciona con los primeros luthiers, y proviene de la palabra francesa de origen árabe luth, 'laúd'; la variante alemana de luthier es Luther palabra que se ha transformado también en apellido (Martín Lutero) y en un nombre (Martin Luther King).

En buena parte del mundo hispano se traduce el término como «laudero» o «lutero», que proviene de la palabra laúd; sin embargo, se ha ampliado su significado a quien construye cualquier tipo de instrumento de cuerda. En Argentina, el término se usa a veces, por extensión, a todo constructor de instrumentos musicales (idiófonos, membranófonos, cordófonos o aerófonos).





Es útil recordar que ni el término luthier ni su adaptación en laudero o lutero son vocablos que se encuentren en el diccionario de la Real Academia Española, que sí registra el término «violero» para definir a los constructores de instrumentos de cuerda. Luthier, sin embargo, es una palabra corriente en los textos sobre música y aparece en los diccionarios de uso.

9 de mayo de 2008

- COMUNICACION -






Comunicación franca






Por Héctor Crespo Figueras
Para LA NACION



"Salvar la comunicación es, ante todo, preservar su dimensión humanista: lo esencial de la comunicación no son las técnicas, los usos o los mercados, sino la capacidad de vincular herramientas cada vez más eficaces a valores democráticos", dice el investigador francés Dominique Wolton, uno de los principales referentes europeos en teorías de la información y de la comunicación, en su libro titulado, justamente, Salvemos la Comunicación (Editorial Gedisa).

La comunicación, sea ésta personal, grupal o social, siempre tiene un contenido y una relación. El contenido está dado por lo que se dice (el mensaje, la información) y la relación se refiere a quién y cómo se dice. Para comunicar ya no basta con informar, no es sólo producir información y distribuirla; es estar atentos a las condiciones en que el receptor la recibe, la acepta, la rechaza o la remodela.

Por ello el contenido debe elaborarse comprendiendo valores intelectuales que permiten una búsqueda de la verdad, por medio de la claridad y profundidad del pensamiento. La relación, por su parte, debe desarrollarse con valores morales, tales como libertad, igualdad, respeto y diálogo, que tienen que ver directamente con la bondad o maldad de los actos humanos.

A comienzos del siglo XXI es imposible desconocer el valor estratégico que tiene la comunicación en las instituciones y la relación directa entre ésta y la imagen. Pese a ello, en la Argentina se observa que los generadores de buena parte de las noticias comunican con medias verdades o, directamente, falseando la verdad. Es así como gobernantes, políticos, empresarios, gremialistas y periodistas a veces "olvidan" los valores del pensamiento democrático que debe contener la comunicación.

Reiteradas promesas incumplidas, crisis negadas, inseguridad ignorada, índices manipulados, corrupción, individuos que compran empresas no se sabe con qué recursos, sindicalistas millonarios que dicen defender los intereses de los obreros, medios de comunicación social que adecuan su línea editorial acorde con el volumen de la pauta del gobierno de turno, periodistas que aceptan pagos son algunos de los tantos ejemplos cotidianos.

¿Por qué algunos siembran de mentiras el camino? ¿A qué se debe la ausencia de valores democráticos en la comunicación?, pueden preguntarse los ciudadanos. ¿Será que la joven democracia argentina o la tan mentada gobernabilidad justifican estos u otros atropellos? Esto sería inaceptable.

Puede pensarse que en cualquier lugar del mundo hay individuos o corporaciones a quienes no les importa con qué medios alcanzan sus fines. Pero la facilidad, impunidad y recurrencia que existe en el país para engañar a la sociedad es realmente asombrosa. Ejemplos sobran.

Resulta una paradoja que quienes comunican manipulando la información crean que fortalecen su imagen o la de la institución que representan. Nada más lejos, aunque en el corto plazo puedan tener algún rédito. Al falsear la verdad de manera consuetudinaria se menosprecia abiertamente al ciudadano común, quien, más temprano que tarde, hará valer sus derechos.

¡Salvemos la comunicación!, es el clamor de muchos argentinos que están comprometidos y esperanzados con un futuro mejor y que "no se dan por vencidos, ni aun vencidos", como rezan los versos del Più Avanti, de Almafuerte.

8 de mayo de 2008

- CRUZ ROJA -




8 de Mayo

Día de la Cruz Roja Internacional



Se celebra el 8 de Mayo porque ese día, en 1828, nació Jean Henri Dunant, un banquero suizo, fundador de la Cruz Roja Internacional. Dunant se horrorizó al ver lo inadecuado de los servicios sanitarios militares y la agonía que sufrían los heridos durante la batalla de Solferino (Italia) que enfrentaba a Franceses y Austríacos.

Después de numerosas gestiones logró en 1864, en Ginebra, Suiza, sentar las bases de la Cruz Roja junto con los representantes de 17 países. Esta entidad de auxilio para los heridos de guerra, sin distinción de nacionalidades, adoptó los colores de la bandera suiza pero invertidos: una cruz roja sobre un fondo blanco.





Día Mundial de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja: juntos por la humanidad
Con motivo de la celebración del Día Mundial de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja, los presidentes del CICR y de la Federación Internacional subrayaron en un comunicado conjunto la importancia de la solidaridad y el trabajo en asociación para responder a los complejos desafíos humanitarios de la actualidad, como el desplazamiento interno, la violencia armada y la migración internacional.


7 de mayo de 2008

- SER TAN POBRES -




Nada personal


Por Pepe Eliaschev
Diario Perfil



“Le voy a hacer una oferta que no podrá rechazar.”
Don Vito Corleone, The Godfather, de Mario Puzo.

El pasado jueves 24 de abril una austera carta de una sola carilla y cuatro párrafos llegó a la mesa de entradas del Ministerio de Trabajo, Empleo y Seguridad Social. Dirigida a Carlos Alfonso Tomada, que hace cinco años es el ministro de esa cartera, la misiva portaba una denuncia perturbadora. Llevaba la firma del apoderado de la Asociación de Fabricantes de Cemento Portland (AFCP) y estaba etiquetada como “urgente”.

Sin patentizarlo directamente negro sobre blanco, la denuncia de la AFCP alude a un negocio ilegal que fuentes consultadas estiman en los 50 millones de pesos, un mecanismo del que se aprovecharía, según todos los indicios, el sindicato de camioneros y en particular el grupo capitaneado por Hugo Moyano.
Activista de la violenta Juventud Sindical Peronista en los años setenta, Moyano viene siendo acusado de haber colaborado activamente también con un grupo nazi, luego integrado en la criminal Triple A, complicidad que, por ahora, no se ha logrado documentar.

Pero los cementeros no son viejos militantes izquierdistas preocupados por ajustar cuentas con ancianos macartistas. La industria del cemento es muy importante en la Argentina y varios de sus jugadores principales son grupos multinacionales de primer nivel.
No es que están “preocupados”: en verdad, puede decirse que, aun cuando hacen esfuerzos para no admitirlo, parecen directamente aterrorizados.
La carta a Tomada es diplomática pero contundente. Sirve de encabezado a dos denuncias, formuladas por Loma Negra y Juan Minetti, grandes empresas (pero no las únicas) actualmente acosadas por pedigüeños pesados, emisarios del gremio camionero.
El sindicato de Moyano y su hijo Pablo, portavoces musculosos de los puntos de vista del Gobierno en el conflicto con el campo, viene ejecutando medidas de fuerza que, de hecho, bloquean el transporte de la mercancía producida por esas empresas.

El primer afectado por los cortes aplicados por los camioneros fue Juan Minetti. El modus operandi del moyanismo es sencillo: grupos de pocas palabras y fiero talante se apersonan ante las empresas y les exigen que sean “solidariamente responsables” de todas las transportistas y clientes que retiran mercadería de esos centros productivos.

Las encañonan sin vueltas: las supuestas deudas de tales compañías o privados deben ser asumidas y pagadas por las cementeras, pero de manera directa e inmediata.
Por ese rubro han conseguido algunos pagos. Se sostiene en el medio cementero que ya han retirado en concepto de “responsabilidades solidarias” unos cinco millones de pesos, pero eso sería sólo el 10 por ciento del tesoro por el que van.
El planteo de Camioneros es rústico pero eficaz: todo lo que se mueve sobre ruedas es territorio propio del temible sindicato. Hay que pagar o pagar.

Cemento Avellaneda, por ejemplo, ya se vio impedida de despachar sus productos por varios días. Loma Negra, el ex emporio de Amalia Fortabat comprado por capitales brasileños, pronostica cortes de las rutas de acceso a sus plantas, como sucedió en Olavarría con Cemento Avellaneda, si no dicen sí a los pedidos de Camioneros.
El argumento de los Moyano es que quieren cobrarse aportes previsionales, de obra social y cuotas sindicales y lo quieren practicar en la billetera de quienes, no siendo responsables de tales acreencias (si es que existieran), aparecen como garantes de los presuntos encubrimientos.

La alimentación de la caja sindical por vía tan expeditiva no será públicamente cuestionada por el Gobierno. Es que Moyano y su grupo no han crecido sólo como producto de su dinamismo y devoción militante. Más que nunca, el empinamiento de Moyano a la cúpula del pejotismo kirchnerista responde a una fría y deliberada decisión estratégica.

El mensaje es escalofriante. La técnica de la exacción con argumentos sociales se aplica concentrando la succión de dinero en grupos privados que afrontan una imposible opción: si no pagan, sus operaciones comerciales son impunemente bloqueadas, cortes de ruta que la propaganda oficial demonizó en el caso del paro rural, pero avala en Gualeguaychú y en las expediciones punitivas de la gente de Moyano.

La construcción, niña mimada de la recuperación económica pregonada en tiempos de Kirchner, sería la principal afectada por el desabastecimiento.
El conflicto que ya se perfila es algo más que un mero episodio de lucha social, previsible y de rutina. Encarna, por el contrario, una por ahora no desmentida complicidad oficial con técnicas ilegales de acción directa que se parecen mucho a las tácticas bandoleras más convencionales: pagar o aceptar las consecuencias es la ecuación que las resume.

De por medio no hay una colección de trémulos perejiles esperando que el Gobierno les dé subsidios. La gravedad de los hechos se corresponde con la estatura de los intereses afectados.
- Cementos Avellaneda es filial argentina del poderoso grupo español Uniland. Argentina fue el capítulo inicial en la globalización de ese grupo, que ya en 1980 entró al mercado local y tiene ahora aquí dos fábricas de cemento, dos canteras de áridos y seis plantas de hormigón. Joint venture entre Uniland y Cementos Molins, es la tercera cementera del país. No se ha quejado en público, pero ya fue apestillada por los hombres de Moyano.

- Cementos Minetti fue fundada en 1930 por Juan Minetti, industrial argentino que había desarrollado una positiva trayectoria en el sector harinero. Productora y comercializadora de cemento de Argentina, está asociada a la suiza Holcim, cementera internacional con presencia en más de 70 países.
- Loma Negra fue comprada por Camargo Correa, coloso brasileño fundado hace 80 años, con más de 30.000 empleados, y que facturó 10.000 millones de reales en 2006.

La “calidad institucional” de la Argentina fue el eje de la campaña de Cristina Kirchner en las elecciones que ganó ampliamente en octubre de 2007. Episodios gansteriles como los aquí sintetizados, que revelan la dimensión y el papel jugado por Moyano y su grupo, aniquilan la presunción de los prometidos cambios y mejoras.
Mario Puzo y su padrino mítico comienzan a ser un autor y una obra para niños en la torva Argentina de los aprietes eternos. “No es nada personal, es cuestión de negocios”, explica Corleone, articulando un descargo que hoy cruza el accionar de grupos y personajes característicos de la actual encrucijada argentina.

5 de mayo de 2008

- ALBERT EINSTEIN -




También Einstein era relativo


Por LUIS MIGUEL ARIZA
Para El País de España




El sabio del siglo XX tuvo una vida personal llena de zonas oscuras. Dos nuevas biografías, aún inéditas en España, presentan a Einstein como un mujeriego que no supo mantener relaciones estables y sanas ni con sus mujeres ni con sus hijos, uno de ellos esquizofrénico.

En 1931, Charlie Chaplin invitó a Albert Einstein al estreno de la película Luces de la ciudad, con todo el glamour del Hollywood dorado. El genio, vestido de frac, acudió con su mujer, Elsa, y se quedó estupefacto cuando el público les dedicó una atronadora ovación al final de la película. Un poco desconcertado, Einstein susurró a Chaplin sobre qué significaban esos aplausos. Nada, respondió Charlot. La gente me idolatra porque todo el mundo me comprende, y a ti te adoran porque casi nadie te entiende.





"Perdóname por tu existencia", llegó a escribirle a su hijo Eduard, de delicada salud mental"

El misterio acerca de este hombre de aspecto afable y melena blanca, que reinventó la forma de mirar el universo y su espacio - tiempo, aún perdura. Una leyenda urbana dice que los ojos de Einstein, extraídos después de su muerte (el 17 de abril de 1955), están conservados dentro de una caja de seguridad en un banco de Nueva York o de Nueva Jersey. Y el patólogo Thomas Stolz Harvey, que realizó su autopsia, se quedó su cerebro sin permiso guardándolo en dos jarras de cristal en su casa de Wichita, en Kansas, durante 23 años. Perdió su empleo, pero se hizo famoso. Los científicos han estudiado al milímetro estos pedazos, del tamaño de una chocolatina. No han encontrado ninguna fisiología excepcional que aclare por qué la mente de Einstein brilló como una supernova.

Las dos últimas biografías del genio, inéditas en el mercado español (Einstein, a biography, del escritor alemán Jurgen Neffe, y Einstein, his life and the universe, del periodista y antiguo directivo de Time Walter Isaacson), se acercan peligrosamente a su vida, a sus esposas (Mileva Maric y Elsa Einstein), amantes e hijos. ?En 2006 se desvelaron unas 4.000 cartas privadas de Einstein?, explica Walter Isaacson, ahora presidente del Instituto Aspen en Washington DC. ?Muestran a un Einstein muy pasional, destrozado por problemas en su vida familiar, mientras descubría la relatividad general. Una historia muy dramática.





La obra de Jurgen Neffe muestra un retrato si cabe más oscuro del físico alemán: un hombre brillante, pero sentimentalmente inestable, que escribía intensas cartas de amor a las que serían sus esposas, para tratarlas luego con dureza y desdén; que buscaba fogosamente la compañía femenina fuera del matrimonio; alguien que se afeitaba mal, de escasa higiene y pies sudorosos; que usaba la misma ropa cada día, roncaba alto y evitaba los barberos, obligando a su miope esposa Elsa a cortarle el pelo.

A pesar de su reconocimiento internacional como pacifista, Einstein no veía con malos ojos la pena de muerte para individuos sin valor o peligrosos, aunque se oponía formalmente a ella por su desconfianza crónica en los seres humanos que la aplicaban y lo que valoro en la vida es la calidad más que la cantidad. Defendía el aborto como derecho de la mujer y se oponía a la persecución de los homosexuales, excepto en los casos en que sea necesario proteger a la gente joven. Está el hecho, poco conocido, de que escribió incontables declaraciones juradas para ayudar a los inmigrantes judíos que escapaban del horror nazi a entrar en América, salvando probablemente cientos de vidas.

El Einstein real es más familiar a sus historiadores que a la gente. Escribió cerca de 12.300 cartas a lo largo de su vida, distribuidas por todo el mundo y sus familiares. De acuerdo con Christoph Lehner, doctor del Instituto Max Planck de la Historia de la Ciencia, la mayoría son accesibles a los investigadores (el proyecto Einstein Papers de la Universidad Hebrea de Jerusalén y el Instituto Tecnológico de California, que las digitaliza, tienen trabajo para medio siglo). Los resultados, en cambio, se destilan mucho más lentamente hacia la arena pública.





En 1998, nueve cartas escritas entre 1945 y 1946 revelaron que Einstein mantuvo una relación amorosa con Margarita Konenkova, una espía rusa que se citó con el genio en 1935. En 2006 se supo que mantenía al menos a diez amantes, aparte de sus dos esposas. El goteo de datos es continuo y valioso. Su vida ofrece aún huecos que rellenar.

El retrato de Neffe es el más provocador. Se sabía que Einstein y Mileva Maric, casados en 1903, no acabaron bien ??trato a mi esposa como a una empleada a la que no puedo despedir; tengo mi propio dormitorio y evito estar a solas con ella??. Se divorciaron en 1919. Neffe escribe que Einstein pudo haberla maltratado físicamente.

Algunos pasajes en el diario de un amigo de la familia incluso sugieren que Einstein golpeaba a su mujer. Informes procedentes de su hijo mayor, Hans Albert, atestiguan el hecho de que era capaz de usar la fuerza física?, escribe.
Revelaciones que han suscitado ya críticas. Hasta donde llegan mis conocimientos, no existe una prueba creíble que apoye esta sugerencia, afirma Jeroen van Dongen, investigador del Instituto para la Historia y Fundación de la Ciencia de la Universidad de Utrech, que colabora con la Fundación Einstein Papers Project.





Neffe hace hincapié en otras sombras. Los depositarios de las cartas de Einstein, Otto Nathan y Helen Dukas (la secretaria personal de Einstein, que murió en 1982), pusieron dificultades a aquellos que trataron de tener acceso a los 42.000 archivos; no resulta sorprendente que muchos de los documentos desaparecieran poco después de su muerte, en 1955. No hay duda de que algunos que mostraban un perfil desfavorable fueron eliminados.

Para Walter Isaacson, las nuevas cartas muestran que Einstein mantuvo con Mileva una relación de amor y odio mucho más acentuada. Era muy abierto a mantener relaciones con otras mujeres aunque estuviera casado, incluso durante su segundo matrimonio con Elsa.

La perspectiva con la que se examina las relaciones amorosas de Einstein no es la misma que con Picasso, Kennedy o Mozart, advierte Neffe. La amoralidad ensalza las figuras de estos últimos, pero con Einstein es diferente; al público le encaja mejor la imagen del científico puro y sin sexo que un faldero agresivo. Por otra parte, Einstein nunca estableció una relación fácil con sus hijos. Tuvo una hija ilegítima con Mileva en 1901, dos años antes de su matrimonio. Mileva se desplazó a Serbia, concibió a la niña bautizada como Lieserl y volvió a Suiza sin ella. Parece que Einstein no quiso conocerla; nada se sabe del destino final de Lieserl.


Einstein fue un padre vacilante, y alte


rnaba el amor y el rechazo con sus dos únicos hijos, Hans Albert (nacido en 1904) y Eduard (1910), el más débil de salud, con una mente quebrada en sus últimos años por la esquizofrenia. Esta relación pendular, afirma Neffe, produciría en ellos un daño permanente, pero también ofrece una ventana al paradigma emocional de Einstein. El 29 de julio de 1914, a las nueve de la mañana, Einstein se despedía de Mileva y de dos niños en la estación de tren de Anhalt, en Berlín. Después, según contaría a Elsa, lloró amargamente. Entre septiembre y noviembre de 1915, su genio explotó, deduciendo brillantemente que la gravedad no era una fuerza, sino una deformación del espacio-tiempo en su teoría de la relatividad.





Sin embargo, la salud de Eduard, dos años después, seguiría torturándole. Einstein se culpaba a sí mismo de la ?lamentable condición de su hijo y estaba obsesionado con la genética. Llegó a creer que la culpa la tenía su esposa Mileva. En 1917, Einstein escribió: Mantener algo vivo más allá de los años de fertilidad es minar la civilización humana. El genio le dio la espalda en repetidas ocasiones. Hay cartas de Mileva rogándole que visitara a su hijo, cuyos deseos de ver a su padre se prolongaban en el tiempo sin conseguir respuesta. En 1927, Einstein llegaría a escribirle: El deterioro de la raza humana es una mala cosa, posiblemente una de las peores. ¿Piensas que tu padre ha pecado? Quizá. En ese caso, perdóname por tu existencia.

Incluso antes de pisar suelo americano, Einstein tropezaría con la paranoia estadounidense. Le llegaron a tachar de ?alemán bolchevique. Einstein tuvo que acudir a dar explicaciones al consulado americano en Berlín y amenazó con cancelar su viaje si iba a entrar como sospechoso. Años después, y pese a la famosa carta que escribió al presidente Roosevelt advirtiéndole de los riesgos de que los nazis construyesen una bomba atómica y animándole a hacer lo propio (lo que reconocería luego como su mayor error), el FBI de Edgard Hoover le puso en su lista negra.

Isaacson y Neffe esculpen retratos antagónicos de su etapa americana. La caza de brujas emprendida por el senador Joseph McCarthy causó en él una honda desesperación, afirma Isaacson, al comprobar, el lado oscuro de América…

Pensó que las investigaciones sobre la lealtad de la gente durante esa época del miedo al comunismo en Estados Unidos estaba deslizando al país hacia el fascismo.

4 de mayo de 2008

- MAYO REBELDE -







1968


2008


El Mayo rebelde: legado y actualidad del 68 francés



Cuatro décadas atrás, lo que comenzó como una revuelta estudiantil en la universidad francesa de Nanterre se convirtió en una de las más festivas y contradictorias expresiones de protesta contra el orden establecido. Y aunque el movimiento fue finalmente sofocado, algo de su original impronta y su herencia perduran en el tiempo. ¿Qué quedó de los ideales del mayo francés? El debate sigue abierto


Por Luisa Corradini

Enfoques - La Nacióm
Arte de tapa: Silvana Segú




Hace 40 años, un incontenible maremoto que comenzó en la Universidad de Nanterre, se propagó al Barrio Latino de París y se extendió a la velocidad de la luz por el mundo consiguió resquebrajar los cimientos de la sociedad, la autoridad y las estructuras de poder en Francia.

Desde el 22 de mayo hasta el 16 de junio de 1968, mientras los adoquines llovían sobre los policías en París y los estudiantes gritaban desde las barricadas que estaba "prohibido prohibir", tal vez nadie imaginara que ese movimiento juvenil -el más festivo, vasto y pacífico que conoció la historia moderna- se convertiría en una bomba de tiempo que terminaría con la sociedad patriarcal, permitiría la emergencia de las mujeres y los jóvenes como actores sociales de pleno derecho y, 21 años después, provocaría el derrumbe de los regímenes comunistas.

La revolución rusa de 1917 y Mayo del 68 plantearon, de hecho, dos visiones de sociedad que se enfrentaron a lo largo de la segunda mitad del siglo XX.

"Mayo del 68 fue la primera revolución en presente. Todos los otros grandes movimientos de la historia fueron revoluciones para el futuro, que convocaban al sacrificio y la muerte. La primavera juvenil de 1968 desdeñó ese sentido trágico de la historia para protagonizar la primera revolución lúdica y pacífica de la historia: la mayor reivindicación -la aspiración a la felicidad ´aquí y ahora - neutralizó el espíritu destructor que tiene la noción de ´un futuro mejor ", resumió el filósofo Gilles Lipovetsky.

Cuatro décadas después, ¿qué quedó de todo aquello? Como en cada uno de los aniversarios anteriores, tampoco esta vez las conmemoraciones en Francia tuvieron ribetes líricos. El aluvión de análisis, trabajos universitarios, coloquios, emisiones de televisión, DVD, discos con canciones de la época, publicaciones de libros (más de setenta) y revistas sobre el tema, estuvo dedicado a debatir cuál fue la verdadera herencia de aquel episodio.

Como hace 40 años, Mayo del 68 sigue despertando pasiones y provocando arreglos de cuentas. Aquella primavera de la juventud sigue siendo para muchos un momento contradictorio, símbolo de alegría, provocación, libertad, fraternidad y evolución social. Para otros, significó el triunfo del relativismo moral e intelectual responsable de todos los males actuales.

El año pasado, durante su campaña electoral, Nicolas Sarkozy fue el primero en abrir las hostilidades al lanzar un llamado a "liquidar la herencia de Mayo del 68". Un movimiento "que confundió el bien y el mal, lo verdadero y lo falso, lo bueno y lo malo", dijo. "Al proclamar que todo estaba permitido, los líderes de aquel movimiento consiguieron que desapareciera el concepto de autoridad", insistió.

Sin ninguna indulgencia por ese movimiento que conoció cuando todavía estaba en la escuela primaria, Sarkozy afirmó que "la impugnación de toda referencia ética y de todo valor moral ( ) preparó el terreno para un capitalismo sin escrúpulos y sin ética".

La mecha estaba encendida, las reacciones no se hicieron esperar.

"Imputar a Mayo del 68 todos los males de la sociedad, hasta el punto de cargarle la responsabilidad de los pecados actuales del capitalismo financiero, es extraordinario. Hay que sentir un menosprecio sin límites por los interlocutores para proferir semejantes enormidades. Observo, sin embargo, que la gente no lo escuchó", respondió el filósofo socialista Henri Weber, protagonista de aquellos episodios, que acaba de publicar el libro ¿Hay que liquidar Mayo del 68?

Es verdad. Aunque los franceses se muestran preocupados por la ausencia de autoridad, rehúsan "liquidar" la herencia de Mayo del 68 y la reivindican masivamente: el 74% tiene una visión positiva de aquel movimiento y no ve ninguna relación entre aquellos acontecimientos y los problemas actuales, según un sondeo.

Para Weber, Mayo del 68 fue un movimiento idealista y romántico que, por el contrario, rechazaba la sociedad de consumo y cuyo balance es más que meritorio: "Significó la libertad de la contracepción y el aborto, la autoridad parental compartida, la posibilidad para las mujeres de abrir una cuenta bancaria sin autorización del marido, el derecho a la igualdad profesional entre hombre y mujer", señala. En el terreno de las conquistas sociales, el filósofo enumera "la mensualización de los salarios (en lugar de la quincena), el reconocimiento de los sindicatos en la empresa, el aumento de 35% de los salarios más bajos, la creación del salario mínimo, la formación permanente, el seguro de desempleo, etcétera". Mientras Sarkozy incita a los franceses a "liquidar" Mayo del 68, Weber los invita a "superarlo".

Otro apasionado promotor de dar vuelta la página es el célebre líder de aquellos días de barricadas. En un libro cuyo título no podía ser más elocuente - Forget 68 -, Daniel Cohn-Bendit conmemora estas cuatro décadas reivindicando las ideas de aquella primavera juvenil, pero pidiendo a los jóvenes que pasen a otra cosa: "Esto no significa que el pasado haya muerto, sino que ha quedado sepultado bajo 40 toneladas de adoquines que desde entonces han cambiado el mundo", dice aquél a quien todos llamaban Dany, el rojo ("por el color del pelo, no por mis ideas", advierte).

Diputado europeo por los Verdes, Cohn-Bendit cree que la prensa debería dejar de preguntarse si se trata de un nuevo Mayo del 68 cada vez que se produce un movimiento de protesta estudiantil: "La gran diferencia reside en que nosotros éramos prometeos". Nosotros decíamos "nuestro porvenir nos pertenece y queremos administrarlo. Estamos hartos de los que piensan y deciden por nosotros". Los jóvenes de hoy se preguntan ´¿Cuál es nuestro porvenir? Este mundo no tiene nada que ver con el nuestro", insiste.

De paso por París, Cohn-Bendit se reunió con Sarkozy y le entregó un ejemplar de su libro con una dedicatoria lapidaria: "Para Nicolas. ¿Para cuándo la imaginación al poder?" Cohn-Bendit ironiza sobre la condena contra Mayo del 68 lanzada por el presidente francés: "Pero si él es un perfecto producto del 68. ¿Quién hubiera imaginado antes un presidente dos veces divorciado en el Elíseo?"

Para otros, la herencia de Mayo del 68 no ha sido tan ilustre. Sin condenarlo al patíbulo, hay quienes piensan que ese legado fue simplemente imposible. "Una utopía que fracasó", anota el sociólogo Jean-Pierre Le Goff en su reciente libro El legado imposible . Para él, el movimiento no sólo careció de proyecto político, sino que fue incluso infrapolítico: "Mayo del 68 no fue una revolución, sino una catarsis: cuando reabrieron las estaciones de servicio, todo el mundo se fue de fin de semana", señala. "Incapaz de construir una alternativa seria de sociedad, con el tiempo terminó por provocar en la gente un auténtico desapego de la política", lamenta.

Es más o menos lo que piensa también el ex primer ministro liberal Edouard Balladur, que escribe, en su reciente libro El árbol de mayo : "El problema de Mayo del 68 fue el rechazo a toda autoridad, a toda regla. Fue la confusión entre moral y conformismo, entre sentido cívico y sumisión. En realidad, se trató de un sueño anarquista", arguye. Balladur, que organizó en 1968 las negociaciones que pusieron fin a la crisis, admite que "desde hace 40 años, todos los gobiernos franceses intentaron corregir las consecuencias de ese episodio: conservar los elementos positivos y terminar con los excesos". De acuerdo con Sarkozy, afirma que "no se puede construir el futuro afirmando: Está prohibido prohibir o Sean realistas, pidan lo imposible". Para el ex premier, "la única forma de hacer sobrevivir una sociedad es pagando el precio del respeto a ciertos principios".

Hay incluso algunos que son más duros que Sarkozy y Balladur con Mayo del 68, aunque quizás por otras razones.

Bajo su apariencia profética y altruista, la generación del 68 habría sembrado la duda y la inercia. Esa es la teoría del filósofo Marcel Gauchet, que lanza una andanada de grueso calibre contra todos aquellos intelectuales de izquierda que reivindican el legado de Mayo del 68. ¿Héroes, los baby-boomers ? Esos impostores, afirma, son los culpables de que la sociedad francesa no deje de seguir cayendo, hasta hoy, en el abismo.

Para Gauchet, la generación del 68 no sólo fue incapaz de producir algún intelectual digno de ese nombre: "Son sólo avatares de mayor o menor talento, seguidores más o menos originales" de Lacan, Derrida, Foucault y Bourdieu, dice en el último número de la revista Le Débat . La sociedad francesa debe a esa generación de "discípulos" lo peor. Bajo la apariencia de modernidad le debe la perpetuación de los arcaísmos "y la consolidación de nuestro fatal modelo estato-aristo-clerical", que hizo de Francia un país "en estado de secesión endémica ante todo aquello que pretende dirigir o representarlo".

Pero esos "discípulos", que también tiraron adoquines en 1968, no constituyen un bloque homogéneo. Los herederos de Mayo de 68 también están divididos por razones ideológicas, rivalidades o celos. El filósofo Alain Finkielkraut es el principal iconoclasta. "Tengo muy buenos recuerdos de aquellas semanas: las calles liberadas de autos, la presencia electrizante de las mujeres en las barricadas, la descrispación de la sexualidad. Pero 1968 fue el año de dos primaveras: la de París y la de Praga. Muchos trataron de confundirlas. Sin embargo, por un lado había una ola de narcisismo revolucionario, mientras que, por el otro, hubo un momento de escepticismo posrevolucionario que Milan Kundera caracteriza como "la rebelión popular de los moderados". Yo terminé escogiendo la herencia de Praga", afirma.

"¿Por qué no tratar de asumir ambas cosas a la vez: Praga y París, Vaclav Havel y Cohn-Bendit?", responde por su parte Bernard-Henri Lévy. "En política, yo también le temo al lirismo. Pero cada vez más creo que Mayo del 68 fue un momento aparentemente lírico que jugó, en realidad, un importante papel en la evolución de las sociedades occidentales. Un movimiento que dio origen al antitotalitarismo actual", agrega.

En Mayo del 68, el belga Raoul Vaneigem publicó su Tratado del saber vivir para uso de las jóvenes generaciones . Rápidamente, ese libro se transformó en el símbolo de aquellos liberal-libertarios conducidos por Dany, el rojo . Cuarenta años después, a los 74 años, el pensador situacionista hace quizás el balance más alentador de aquellas semanas de locura que representaron uno de los mayores acontecimientos sociales de la historia de Francia junto con la revolución de 1789 y el Frente Popular de 1936.

"Nada podrá disimular las mutaciones de civilización puestas a la luz por Mayo del 68. La ruptura con los valores patriarcales fue definitiva. Desde entonces, nos hemos encaminado hacia el fin de la explotación de la naturaleza, del trabajo, del intercambio, de la depredación, de la separación del hombre de sí mismo, del sacrificio, de la culpabilidad, de la renuncia a la felicidad, del fetichismo del dinero, del poder, de la autoridad jerárquica, del menosprecio de la mujer, de la subordinación de los niños, del ascendiente intelectual, del despotismo militar y policial, de las religiones y las ideologías", afirma Vaneigen.

Y en forma lapidaria agrega: "No es una constatación: es una experiencia en marcha. Ella reclama solamente un poco más de vigilancia, de conciencia y de solidaridad. Necesitamos volver a fundar, a construir sobre bases humanas un mundo derruido por la inhumanidad que propaga el culto de la mercancía".

3 de mayo de 2008

- LIBERTAD DE PRENSA -




3 DE MAYO



"Día Mundial
de la Libertad de Prensa"



La iniciativa para promover el Día Mundial de la Libertad de Prensa partió de la Conferencia General de la UNESCO (Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura).

Se eligió esta fecha para conmemorar la Declaración de Windhoek, Namibia (África) para el "Fomento de una Prensa Africana Independiente y Pluralista".

La resolución de 1991 titulada "Fomento de la libertad de prensa en el mundo" reconoció que una prensa libre, pluralista e independiente era un componente esencial de toda sociedad democrática.





La Conferencia General invitó al Director General de la UNESCO a que transmitiera a la Asamblea General el deseo expresado por los Estados miembros de la UNESCO de que el 3 de mayo se proclamara "Día Internacional de la Libertad de Prensa".

Así, la declaración fue aprobada el 3 de mayo de 1991. El 20 de diciembre de 1993, la Asamblea General de las Naciones Unidas, por recomendación del Consejo Económico y Social, reconoció el día al declarar el 3 de mayo Día Mundial de la Libertad de Prensa (decisión 48/432).

"Todo individuo tiene derecho a la libertad de opinión y de expresión; este derecho incluye el de no ser molestado a causa de sus opiniones, el de investigar y recibir informaciones y opiniones, y el de difundirlas, sin limitación de fronteras, por cualquier medio de expresión."

Artículo 19 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos



Está bueno saber de que se trata la misma, para que los gobiernos no interfieran con los medios e intenten confundir a los ciudadanos.

2 de mayo de 2008

- MAS QUE IMPRUDENCIA -




Morir en la senda peatonal


Por José Nesis
Para LA NACION



En una nota publicada hace poco en LA NACION se lee que una mujer murió atropellada por un ómnibus en la ciudad de Buenos Aires. La persona falleció sobre la senda peatonal. La nota es escueta: algo más de dos párrafos breves, 86 palabras.

¿Qué pasó? ¿Cuál fue la causa del accidente? Muchos dirán que fue el incumplimiento del chofer del colectivo. ¿Es ésa la causa verdadera? ¿A qué llamamos incumplimiento los porteños? El colectivero probablemente cumplió con la regla no escrita de nuestra ciudad: un conductor jamás prioriza a un peatón. Y en los pocos casos en que eso ocurre, el peatón debe agradecerlo con un gesto aprobatorio y habrá un final cívico y feliz, siempre y cuando no haya otro conductor detrás del primero que lo embista o lo insulte, por haber cumplido con la regla escrita de permitirle al peatón cruzar por la senda peatonal sin aviso previo.

Los conductores de Buenos Aires no dejamos a los peatones cruzar por la senda peatonal ni siquiera cuando el semáforo se los permite.

Para los conductores de esta ciudad, los peatones son una molestia por sortear. Esa es nuestra regla práctica de comportamiento. Usamos diversas razones: la antedicha con relación al riesgo de ser chocados por el vehículo que viene atrás, que estamos apurados, que los peatones están desatentos (!), que no nos dimos cuenta.

Tenemos algunos incentivos y ciertas creencias que favorecen esa actitud: la ventaja de que ante una colisión nuestras chances de salir ilesos son mayores que las del peatón; nuestro apuro (somos importantes; seguramente mucho más que el peatón, de hecho circulamos en un vehículo y aquel se las tiene que arreglar sólo con sus pobres piernas); los peatones temen por su vida; los peatones ya olvidaron sus derechos; nadie nos multa por esto, a menos que el atropello tenga consecuencias físicas, y en el caso de que nos identifiquen; nadie nos admira demasiado por hacer lo contrario, es decir por dejar cruzar al peatón y, finalmente (aunque la lista no termina aquí), ni siquiera los más conscientes se creen tan poderosos como para cambiar el statu quo.

¿Qué suelen hacer los peatones? En general, esperan. Algunos atrevidos pisan nuestra calle (digo calle porque los porteños no conocemos la diferencia entre acera y calzada). Otros peatones cruzan por la mitad de la cuadra: eso aumenta mucho su chance de supervivencia, ya que ensancha su campo visual y les permite ver con anticipación la llegada del vehículo. Si son jóvenes, corren y consiguen llegar sanos al otro lado. Si son niños o ancianos, no siempre tienen esa suerte y pasan a engrosar la lista de víctimas. Pero, se salven o no, al cruzar por la mitad de la cuadra ya son infractores. Y es humillante morir como infractor por no haber tenido otra opción. Es decir que en este esquema los peatones deberían estar atentos y tener paciencia. Los conductores, no.

¿Qué hacer? Varias cosas. Pensar la ciudad desde los peatones, que son más y están más expuestos. Ayudar a que los conductores puedan cumplir con la ley, por ejemplo, controlando estrictamente que el "segundo vehículo" mantenga la distancia adecuada de frenado (¿alguien de nosotros recuerda, incluso, cómo conocerla?). No esperar el agradecimiento de los peatones: ¡les corresponde por derecho propio! Pedirles a nuestras autoridades que sean peatones por un día y tomen nota de lo que les pasa. Estar dispuestos a ser sancionados cuando no respetamos la prioridad del peatón y aceptar esa sanción, aunque el peatón haya quedado ileso.

El autor es médico psicoanalista y licenciado en Psicología.

1 de mayo de 2008

- DIA DEL TRABAJADOR -




1° DE MAYO

A LOS TRABAJADORES

EN SU DIA





En noviembre de 1884 se celebró en Chicago el IV Congreso de la American Federation of Labor, en el que se propuso que a partir del 1º de mayo de 1886 se obligaría a los patronos a respetar la jornada de 8 horas. Como esto no se cumplió las organizaciones laborales y sindicales de Estados Unidos se movilizaron y fueron brutalmente reprimidos.

El Día internacional del Trabajo fue establecido por el Congreso Obrero Socialista de la Segunda Internacional, celebrado en París en 1889. Se considera al 1 de Mayo como una jornada de lucha reivindicativa y de homenaje a los sindicalistas de Chicago que fueron reprimidos en Estados Unidos por su participación la huelga en 1886 por una jornada laboral de ocho horas.

En los últimos años mejoraron las condiciones laborales con leyes para los trabajadores, otorgándoles derechos de respeto, retribución y amparo social. En la actualidad, casi todos los países democráticos rememoran el 1º de mayo como el origen del movimiento obrero moderno. Estados Unidos, Reino Unido y el Principado de Andorra son los únicos países, del mundo occidental, que no lo recuerdan.