5 de junio de 2008

- PICASSO -




Los grabados de Picasso


Ambroise Vollard lo vio claro. Aquel joven pintor español de ojos intensos prometía, así que le ofreció exponer en su galería. Aquella sería la primera muestra del joven Pablo Ruiz Picasso en París, en 1901. Años más tarde el genio malagueño le dedicó una serie de grabados a aquel marchante con olfato.

La serie, conocida como Suite Vollard, es una de las pocas series completas que hay de esta obra cumbre del grabado del siglo XX. Los grabados que integran esta serie fueron realizados por Picasso entre septiembre de 1930 y junio de 1936. A los 97 grabados que componían la obra originalmente se añadieron en 1937 tres retratos de Vollard realizados por Picasso.





Vollard tuvo un interés constante por la obra del pintor español y la Suite Vollard es el punto álgido de la colaboración entre ambos. Vollard había conseguido, en 1937, los 97 cobres grabados por el artista a cambio de un número importante de pinturas propiedad del marchante que Picasso deseaba para su colección privada.

Por otra parte, unos años antes, el malagueño había propuesto a su galerista un proyecto original: retratarle cada vez que le visitara. En 1910 y en 1915, Picasso había realizado dos retratos del galerista sobre lienzo, pero la serie propuesta de retratos en papel quedó inconclusa, con sólo tres realizados, debido a la muerte de Vollard.





La edición definitiva de la serie comenzó a estamparse en 1939, antes de la muerte de Vollard en julio de ese mismo año. Una vez concluida la tirada, las estampas pasaron, junto a otras series inéditas, a los almacenes de Vollard. Un gran número de estampas fue vendido por Henri Petiet, marchante de grabados, mientras que las planchas de cobre permanecieron en manos del impresor de la obra, Roger Lacourier. Los cobres de la Suite Vollard fueron mostrados por primera vez en 1979 en la exposición que tuvo lugar en el Museo de Arte Moderno de la Villa de París, de donde pasaron al Museo Picasso de París para formar parte de sus fondos.

El taller del escultor: Picasso dedicó el trabajo más intenso a esta serie, con 46 de los 100 grabados. En este tema desarrolla una y otra vez la relación entre el artista y su modelo, imagen que volverá recurrentemente a la obra de Picasso a lo largo de su vida y en la que el artista establece una relación erótica con la figura de la modelo, en la cual podemos reconocer el rostro de su amante Marie-Thérèse Walter. Estas estampas presentan, además, un valor añadido, mostrando la interesante labor escultórica que Picasso desarrollará a finales de los años 20 y principios de los 30.





La batalla del amor: Esta pequeña serie de la Suite Vollard está relacionada con El taller del escultor. En La batalla del amor, Picasso desarrolla la relación erótica, que se hace mucho más violenta, incluso agresiva, llegando a representar escenas de violaciones.

Las planchas de esta serie, que conforman el otro tema que domina en la Suite Vollard, son más tiernas y melancólicas, a la vez que dramáticas. El Minotauro es un personaje enigmático y recurrente en la obra de Picasso. El artista se identifica siempre con él, con su impulso sexual y criminal, pero también con su ternura y soledad, con su sufrimiento.





Por último, cuatro planchas están dedicadas a la figura de Rembrandt, el otro gran maestro del grabado con el que Picasso mantuvo una relación de admiración y rivalidad.

3 de junio de 2008

- MANUEL BELGRANO -




CREADOR DE NUESTRO EMBLEMA

NACIMIENTO DE BELGRANO

3 DE JUNIO 1770

HACEDOR DE LA PATRIA



En el libro parroquial de bautismos de la Iglesia Catedral de Buenos Aires, iniciado en el año de 1769 y concluido en el de 1775, se lee al final de la página 43:

"En 4 de junio de 1770, el señor doctor don Juan Baltasar Maciel, canónigo magistral de esta santa iglesia Catedral, provisor y vicario general de este obispado, y abogado de las reales audiencias del Perú y Chile, bautizó, puso óleo y crisma a Manuel José Joaquín del Corazón de Jesús, que nació ayer 3 del corriente: es hijo legítimo de don Domingo Belgrano Pérez y de doña Josefa González: fue padrino D. Julián Gregorio de Espinosa".

Nació nuestro héroe, cuarenta años antes de la gran revolución que lo inmortalizó y a la que sirviera con abnegación ejemplar.





Manuel Belgrano fue el cuarto hijo de un matrimonio que tuvo ocho varones y tres mujeres. El padre, Domingo Belgrano y Peri, había llegado al Plata en 1751. Era genovés. En Buenos Aires prosperó; obtuvo la naturalización; integró el núcleo de comerciantes importantes; se casó en 1757 con doña María Josefa González Casero -de antiguo arraigo en la ciudad-, y dio a su numerosa familia, educación esmerada y vida cómoda. Los hijos correspondieron a la solicitud de los padres: sirvieron al Estado en la milicia, en la administración o el sacerdocio, con dedicación y brillo.

Quebrantos financieros en los últimos años de su vida -murió en 1795- motivados por un proceso en el cual se vio implicado sin razón, le crearon situaciones difíciles. Los hijos se hicieron cargo de las obligaciones pendientes, al abrirse la sucesión. Y la gloria de su cuarto vástago arrancó para siempre del anónimo a este esforzado comerciante ligur que tuvo confianza en la generosa tierra del Plata.

2 de junio de 2008

- CHINA Y LA NATURALEZA -






China, frente a lo incontrolable

Por Naomi Klein
Para LA NACION



Cuando llegó la noticia del catastrófico terremoto en Sichuan, recordé a Zheng Sun Man, un ejecutivo especialista en seguridad que conocí en un viaje reciente a China. Zheng dirige Aebell Electrical Technology, una empresa con sede en Guangzhou que fabrica cámaras de vigilancia y las vende al gobierno.

Zheng, egresado de una facultad de administración de empresas, con 28 años de edad, quiso persuadirme de que sus cámaras no estaban siendo usadas contra los activistas democráticos o los sindicalistas. "Son para lidiar con desastres naturales -explicaba Zheng-, como las monstruosas tormentas de nieve..."

Durante la crisis, me aseguró, el gobierno "fue capaz de usar los datos de las cámaras del ferrocarril para organizar una evacuación". De esa manera, "el gobierno central pudo lidiar desde el Norte con las emergencias en el Sur".

Por supuesto, las cámaras de vigilancia también tienen otros usos. Contribuyen a diseñar los pósteres de los "más buscados" entre los activistas tibetanos.

Pero Zheng sí tenía un punto a su favor: nada aterroriza tanto a un régimen represivo como un desastre natural. Los Estados autoritarios gobiernan por el miedo y proyectan un aura de control total. Cuando súbitamente parecen carecer de personal, sus sujetos pueden envalentonarse.

Es algo para tener en cuenta cuando dos de los regímenes más represivos del planeta, China y Birmania, luchan para responder a desastres devastadores: el terremoto de Sichuan y el ciclón Nargis. En ambos casos, los desastres han expuesto graves debilidades de esos regímenes y ambas crisis pueden encender niveles de furia difíciles de controlar.

Cuando China está ocupada construyéndose a sí misma, creando trabajos y nuevas riquezas, los vecinos suelen no decir ni una palabra sobre los constructores que se burlan de los códigos de seguridad, con funcionarios locales sobornados para que hagan la vista gorda. Pero cuando en China un terremoto derrumba edificios, la verdad tiene un modo de escaparse de los escombros. "Miren todos los edificios de alrededor. Ellos tenían la misma altura, pero ¿por qué se derrumbó la escuela?", preguntó una persona, en Juyuan, a un periodista extranjero. "Es porque los contratistas desean conseguir ganancias a costa de nuestros niños", contestó.

Una madre en Dujiangyan le dijo a un reportero del periódico The Guardian : "Los funcionarios chinos son demasiado corruptos y malos. Ellos tienen dinero para pagar a prostitutas y concubinas, pero no tienen dinero para nuestros niños".

Pero nada de esto se compara con la furia que está bullendo en Birmania, donde los sobrevivientes del ciclón han apaleado, al menos, a un funcionario local, furiosos frente a sus fallas en la distribución de ayuda.

Simon Billenness, copresidente del consejo directivo de la Campaña en Favor de Birmania, de Estados Unidos, me dijo: "Esto es Katrina multiplicado por mil. Ignoro cómo podrán evitar una convulsión política".

Para el gobierno de Yangón, la mayor preocupación proviene de los militares. Tal vez eso explique la errática conducta de la junta gobernante.

Según un informe del Asia Times , el régimen ha estado confiscando los envíos de alimentos suministrados por organismos internacionales y los ha distribuido entre sus 400.000 soldados.

Este robo de alimentos en una escala relativamente pequeña está fortaleciendo a la junta para su robo más grande a través del referendo constitucional, que los generales han insistido en realizar pese a la catástrofe natural.

Extrayendo una página al libreto del fallecido dictador chileno Augusto Pinochet, los generales han bosquejado una Constitución que intenta garantizar que ningún gobierno tendrá jamás poder suficiente para enjuiciarlos por sus crímenes o para recuperar su riqueza mal habida.

El ciclón, mientras tanto, le ha presentado a la junta una última, vasta oportunidad de negocios: bloquear el acceso de ayuda al fértil delta de Irrawaddy. De esa manera, cientos de miles de agricultores de arroz, en su mayoría de la etnia karen, quedan sentenciados a muerte. Según Mark Farmaner, director de la Campaña por Birmania, en el Reino Unido, esas tierras "pueden ser transferidas a los compinches de los generales". Algo similar ocurrió luego del tsunami de 2004 en Sri Lanka y Tailandia, con tierras costeras. Esto no es incompetencia, como muchos han sostenido. Es limpieza étnica por medio del liberalismo económico.

Si la junta de Birmania evita el motín y consigue estos objetivos, será en gran medida gracias a China, que ha bloqueado todo intento de las Naciones Unidas para una intervención humanitaria en Birmania.

Dentro de China, donde el gobierno central intenta mostrarse compasivo, la noticia de esta complicidad podría resultar explosiva.

¿Recibirán esta noticia los ciudadanos de China? Tal vez sí. Hasta ahora, Pekín ha mostrado una asombrosa determinación para censurar y controlar cualquier forma de comunicación. Pero en los velatorios, después del terremoto, el conocido programa Great Firewall, que permite censurar información en Internet, demostró que está teniendo serias fallas. Los blogs se han vuelto locos, e incluso los periodistas del gobierno insiste en revelar la verdad de lo ocurrido.

Esta puede ser una amenaza más grande para los regímenes represivos contemporáneos que los propios desastres naturales.

Para los gobernantes de China, nada ha sido más importante para mantener el poder que controlar lo que la gente ve y escucha. Si pierden eso, ni las cámaras de vigilancia ni los altavoces serán capaces de ayudarlos.

El último libro de la periodista e investigadora canadiense Naomi Klein es La doctrina del shock. El auge del capitalismo de desastre.

1 de junio de 2008

- MACEDINIO FERNANDEZ -





A 56 años de su muerte


Macedonio Fernández


RECORDANDO PORTEÑOS ILUSTRES




Macedonio Fernández nació en Buenos Aires, un 1 de junio 1874 y falleció un 10 de febrero de 1952.

Escritor argentino, autor de una obra sumamente original y compleja, que incluye novelas, cuentos, poemas, artículos periodísticos y textos de naturaleza inclasificable. Ha ejercido una gran influencia sobre la literatura argentina posterior.

En 1887 cursa sus estudios en el Colegio Nacional Central.





Durante 1891-1892, como estudiante universitario, publica en El Progreso la serie de páginas costumbristas incluidas después en Papeles antiguos. Compañero y amigo íntimo de Jorge Borges (padre de Jorge Luis Borges), comparten el interés por el estudio de la psicología y por la filosofía de Arthur Schopenhauer.

En 1897 la Facultad de Derecho de la Universidad de Buenos Aires le otorga el título de doctor en jurisprudencia. Publica en La Montaña, diario socialista dirigido por Leopoldo Lugones y José Ingenieros. Macedonio fue amigo personal de Juan B. Justo, con quien mantuvo correspondencia. En 1898, recibe su diploma de abogado. Al año siguiente, se casa con Elena de Obieta, con quien tendrá cuatro hijos.





Publica en 1904 algunos poemas en la revista Martín Fierro. En 1910 obtiene el cargo de Fiscal en el Juzgado Letrado de Posadas, que desempeña durante algunos años.

En 1920 muere su esposa. Los hijos quedan al cuidado de abuelos y tías. Abandona la profesión de abogado. Al volver Jorge Luis Borges de Europa en 1921, redescubre a Macedonio, con quien comienza una prolongada amistad. Borges, hacia 1960, dicta-ya ciego- un breve y sustancioso prólogo para una antología de Macedonio. Allí se nos dice que ninguna persona lo impresionó tanto como él. Hombre que no se cansaba de ocultar, antes que mostrar, su inteligencia proverbial. Macedonio prefería el tono de consulta modesta antes que el dictamen pontificador.





Su tono habitual era el del ánimo perplejo. Lo caracterizaba la veneración de Cervantes, una cierta divinidad, para él. Detestaba todo aparato erudito, que entendía como una manera de eludir el pensamiento personal. De esta manera su actividad mental era incesante. Vivía desinteresado de las críticas ajenas, de confirmaciones o refutaciones exteriores.Con desparpajo y no cuestionada generosidad, atribuía su propia inteligencia a todos los hombres. Poseía la veneración supersticiosa de todo lo argentino. Y ejecutaba, en grado eminente, el arte de la soledad, y de la inacción. Sin hacer absolutamente nada, era capaz de permanecer solo, por horas. Pensar -no escribir- era su devota tarea. Aunque también solía, en la soledad de su pieza, o en la turbulencia de un café, abarrotar cuartillas en caligrafía minuciosa. Empero, no le asignaba valor a su palabra escrita. Dos temores lo atravesaban: el del dolor y el de la muerte. Borges conjetura que para eludir este último postuló la metafísica inexistencia del yo. En lo que concierne a la literatura, le importaba menos que el pensamiento y la publicación le era más indiferente que la literatura. Así, su vocación fundamental era la contemplativa y la persecución del desciframiento del misterio filosófico del universo.





En 1928 se edita “No toda es vigilia la de los ojos abiertos”, a instancias de Raúl Scalabrini Ortiz y Leopoldo Marechal. Publica al año siguiente “Papeles de Recienvenido”. Durante este período, se preocupa por crear expectativas respecto a la posible aparición de la novela Museo de la Novela de la Eterna. En 1938 publica "Novela de Eterna" y la “Niña del dolor”, la "Dulce-persona" de un amor que no fue sabido, anticipación de “Museo de la Novela de la Eterna".
Tres años más tarde publica en Chile “Una novela que comienza”.





En 1944 se publica una nueva edición de “Papeles de Recienvenido”. En 1947, Macedonio se instala en la casa de su hijo Adolfo, donde residirá hasta su muerte.

31 de mayo de 2008

- NO AL PUCHO -



TABAQUISMO


El tabaco es la principal causa evitable de muerte en el mundo. Es el único producto de consumo legal que mata entre un tercio y la mitad de sus consumidores, cuando es usado como lo indican sus fabricantes. Estas muertes prematuras acortan la vida, en promedio, en unos 15 años





NO AL PUCHO

NO AL HUMO

NO A LAS ADICCIONES



De los cerca de 1.800 millones de jóvenes (10 a 24 años) del mundo, 85 % de ellos viven en países en desarrollo. Al haber sobrevivido al vulnerable periodo de la niñez, suelen estar generalmente sanos.

Sin embargo, mientras la industria tabacalera intensifica sus esfuerzos para captar a los jóvenes, potenciales consumidores de tabaco de por vida, la salud de un porcentaje importante de la juventud del mundo está seriamente amenazada por sus mortales productos.

La nicotina es un producto altamente adictivo, y su experimentación durante la niñez y la adolescencia puede llevar fácilmente a toda una vida de dependencia al tabaco.

29 de mayo de 2008

- CADA VEZ MENOS -




Preocupante falta de inversiones


El fuerte crecimiento de la inversión extranjera directa (IED) en América latina marcó el año último un récord: ascendió a 106.000 millones de dólares, un 46 por ciento más que el año anterior. Ese índice, lamentablemente, no se vio reflejado de igual modo en la Argentina, que captó 5720 millones de dólares, apenas un 13,6 por ciento más que en 2006.

Tal disparidad difícilmente se vea reducida este año, signado desde marzo último por el conflicto con el campo dentro de un contexto en el cual el mensaje presidencial no parece enfocado a seducir capitales extranjeros, sino a continuar favoreciendo el capitalismo de amigos que estrenó Néstor Kirchner. ¿Preocupa esta situación al Gobierno? Debería preocuparlo, pero, en apariencia, nada indica que haya visos de seguir la senda trazada por países de la región que, como Brasil y Perú, alcanzaron el investment grade (grado de inversión), cual señal de confianza de las calificadoras de riesgo.

Brasil, con un incremento del 84,3 por ciento de la IED, encabezó en 2007 el ranking que elabora la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal). Lo siguieron México, Chile, Colombia y, en el quinto lugar, la Argentina. La coyuntura actual no alimenta expectativas sobre una mejora del país en el futuro inmediato y esto se debe, sobre todo, a la falta de horizontes o, al menos, de políticas de Estado claras en cuanto al perfil de país que se pretende alcanzar.

Esta situación debería convocarnos a una reflexión profunda sobre las oportunidades perdidas a raíz de peleas internas y polarizaciones políticas, que, en última instancia, no hacen más que alimentar los intereses mezquinos de grupos de poder encaramados en un gobierno de perfil autoritario que no resiste el debate ni, menos aún, la crítica de su gestión, y que, mientras tanto, no percibe la parálisis en la cual se encuentran vastos sectores del país. Muchos de ellos, a la espera de definiciones sobre cuestiones irresueltas que, en lugar de ser discutidas con amplitud y generosidad de criterio, definen unos pocos a puertas cerradas .

Esa imagen es la que se refleja en el exterior si se analiza el estilo de gestión del actual gobierno, cual continuidad del anterior. En un país que no se puede preciar de su seguridad jurídica, a raíz de sus súbitos cambios de las reglas de juego, no es fácil que reparen inversores ávidos de obtener ganancias, más allá de generar empleo y diversificar el consumo.

A esto debe agregarse la desconfianza que los propios argentinos exhiben en las últimas semanas, evidenciada en la fuerte venta de dólares por parte del Banco Central y en la caída en la renovación de depósitos bancarios.

La estrategia de captación de inversiones de la Argentina se ha limitado a la creación de la agencia Prosper AR y la suspensión de la doble indemnización en casos de despido. Evidentemente, no alcanzó. Y, de ese modo, se perdió una oportunidad histórica. Este año, al margen de los problemas que afectan al país, influirá en el índice IED de América latina la crisis financiera de los Estados Unidos, razón por la cual las expectativas son menores.

En 2007, según la Cepal, las compañías multinacionales aprovecharon el incremento de la demanda de bienes y servicios en países emergentes como el nuestro, que han tenido un ciclo insoslayable de crecimiento. Fue un buen argumento para lanzarse a sus economías en un contexto de bonanza mundial. Los capitales provinieron de los Estados Unidos, los Países Bajos y España, mientras compañías de origen latinoamericano también se expandían allende sus fronteras.

Si el mero crecimiento de la economía fuera suficiente para captar inversiones, las fuertes tasas de la Argentina en el último lustro deberían haber realzado su poder de atracción. Pero, como surge del ranking de Cepal, nada de eso sucedió. Eran necesarios, y siguen siéndolo, un mensaje claro y una política perseverante, hasta agresiva en algún caso, para favorecer el arribo al país de capitales.

En otros tiempos, el IED de América latina crecía al ritmo de las privatizaciones. De ahí el récord de 1999, del orden de los 89.000 millones de dólares. Ese paradigma cambió. Es una pena que la Argentina no haya ampliado su visión, generalmente coyuntural, ni haya instrumentado políticas más eficaces para enfrentar el nuevo escenario.

Lo ideal es fomentar un clima propicio para la inversión que estimule el aumento de la productividad por medio de la creación de oportunidades e incentivos para que las empresas se establezcan en el país, prosperen y creen puestos de trabajo. No hay mejores incentivos que la confianza y la seguridad en el futuro, algo que, acaso por vivir el día a día, ha quedado postergado.

28 de mayo de 2008

- LA WEB -




Breve historia de la World Wide Web


- http:www. -



La World Wide Web: documentos con referencias cruzadas. El concepto en sí no es nuevo. Las referencias a otros documentos, en forma de notas al margen, existían ya en los manuscritos medievales. La diferencia es que la Web es más global, más rápida, y más fácil de usar. Todo ello es posible gracias a los avances tecnológicos de finales del siglo pasado.

En 1945, el Director de la Oficina de Desarrollo e Investigación Científica (EE.UU.), el Doctor Vannevar Bush, escribió el artículo "As We May Think" para "The Atlantic Online", en que expresaba su preocupación por la ingente cantidad de información que existía y estaba siendo generada, y el poco tiempo y los ineficientes sistemas que había para encontrarla. Así, y basándose en la tecnología existente en aquel entonces, describió un dispositivo personal, al que llamó "memex", y que imaginaba como un suplemento íntimo a su memoria. Este aparato permitiría a cada individuo almacenar su información en microfilmes, consultarlos rápidamente y, lo que es más importante, crear vínculos entre unos documentos y otros, de modo que durante la lectura de un documento se recordara al lector qué documentos contenían información relacionada. Era una visión de lo que ocurriría sólo 45 años después.

En los años 60, Douglas Engelbart, mientras trabajaba en el Stanford Research Institute, propuso el NLS (oNLine System), un entorno de trabajo por computadora, con un sistema para almacenar publicaciones, con catálogos e índices para facilitar la búsqueda, y con reglas establecidas para citar documentos, de modo que fuera más fácil para los lectores acceder a los documentos referenciados. Era un entorno con teclado, pantalla, ratón e impresora, con posibilidad de teleconferencia y correo electrónico a través de una red de computadoras para una rápida comunicación entre los profesionales. Tenía las herramientas básicas de composición, estudio, organización y modificación de información. Los ficheros se guardaban jerárquicamente para su mejor organización. Se trabajaba con los documentos en modo multiventana, para ver varios documentos a la vez en ventanas diferentes, y se podían copiar objetos seleccionados de una ventana a otra.





El término "hipertexto" fue acuñado por Ted Nelson en 1965, en su artículo "A File Structure for the Complex, the Changing, and the Indeterminate", que leyó durante la vigésima conferencia anual de la Association of Computer Machinery (ACM). Ted Nelson ideó un modelo para la interconexión de documentos electrónicos. El proyecto Xanadu aún continúa luchando para conseguir un modelo de hipertexto superior al que trajo la World Wide Web.

La World Wide Web fue inventada en 1989 por un informático del CERN (Organización Europea de Investigación Nuclear) llamado Tim Berners-Lee. Era un sistema de hipertexto para compartir información basado en Internet, concebido originalmente para servir como herramienta de comunicación entre los científicos nucleares del CERN. Tim Berners-Lee había estado experimentando con hipertexto desde 1980, año en que programó Enquire, un programa para almacenar piezas de información y enlazarlas entre ellas. Enquire se ejecutaba en un entorno multiusuario y permitía acceder a varias personas a los mismos datos. Tim Berners-Lee entregó su propuesta al CERN en 1989, en septiembre de 1990 recibió el visto bueno y junto con Robert Cailliau comenzó a escribir el nuevo sistema de hipertexto. A finales de 1990 el primer browser de la historia, WorldWide Web, ya tenía forma.

Los documentos necesitaban un formato que fuera adecuado para su misión. En aquella época casi todo el mundo utilizaba TeX y PostScript, pero éstos eran demasiado complicados teniendo en cuenta que debían ser leídos por todo tipo de computadoras, desde la terminales tontas hasta las estaciones de trabajo gráficas X-Windows. Así, tanto el lenguaje de intercambio (HTML), como el protocolo de red (HTTP) se diseñaron para ser realmente muy simples.

HTML son las siglas de "HyperText Mark-up Language". "Mark-up" es un término de imprenta que significa el conjunto de instrucciones estilísticas detalladas escritas en un manuscrito que debe ser tipografiado. Así, HTML podría ser traducido como "Lenguaje de Formato de Documentos para Hipertexto". HTML es una aplicación de SGML, un lenguaje muy general para definir lenguajes de formato de documentos.
A principios de 1993 había alrededor de 50 servidores. Existían básicamente dos tipos de browsers: el original, gráfico, pero sólo para plataformas NeXT, y el browser en modo de línea, preparado para cualquier plataforma pero muy limitado y muy poco atractivo. En Febrero se lanzó la primera versión alfa del navegador "Mosaic for X", desarrollado en el NCSA (National Center for Supercomputing Applications).

Funcionaba en X Windows, que era una plataforma popular entre la comunidad científica. En Abril el tráfico de la WWW era el 0,1% del total de Internet. El CERN declaraba la WWW como tecnología de acceso gratuito. En septiembre ya había versiones de Mosaic para PC y Macintosh. El tráfico alcanzaba el 1% de todo el tráfico de Internet y había más de 500 servidores. Es el comienzo del crecimiento explosivo de la Web. A finales del 94 ya había más de 10.000 servidores y 10 millones de usuarios. En 1997, más de 650.000 servidores.

Hoy, en 2008, la Web es algo cotidiano para una gran parte de los más de 1300 millones de usuarios de Internet que hay en todo el mundo. Sus utilidades son diversas, su impacto en la economía mundial es apreciable. No sólo hay documentos de texto: hay imágenes, vídeos, música, se pueden comprar cosas, se pueden hacer reservas...

Y cada uno de nosotros puede tejer unas hebras más de esa gran red que la Web...
De hecho en eso estamos!

26 de mayo de 2008

- JOAN MIRO -





Un exponente del intelecto de Catalunya

Joan Miró



Joan Miró i Ferrà, nace en Barcelona, España, un 20 de abril de 1893

Pintor, escultor, grabador y ceramista español, considerado uno de los máximos representantes del surrealismo. En su obra reflejó su interés en el subconsciente, en lo "infantil" y en su país. En numerosas entrevistas y escritos que datan de la década de 1930, Miró manifestó su deseo de abandonar los métodos convencionales de pintura, en sus propias palabras de "matarlos, asesinarlos o violarlos", para poder favorecer una forma de expresión que fuese contemporánea.





Miró estudió comercio y trabajó por dos años como empleado en una droguería, hasta que una enfermedad lo obligó a retirarse a una casa familiar en el pueblo de Mont-roig del Camp. Cuando regresa a Barcelona, ingresa a la Academia de arte dirigida por Francesc Galí, donde conoció las últimas tendencias artísticas europeas. ---

Movido por la comunidad artística que se agrupaba en Montparnasse, Miró se mudó durante varias temporadas invernales a París, desde 1920, donde desarrolló un estilo único, influido por poetas y escritores surrealistas. Sus trabajos surrealistas son considerados de los más originales del siglo XX.





En 1926, colaboró con Max Ernst en diseños para los Ballets Rusos de Sergei Diaghilev, en la obra Romeo y Julieta. Con la ayuda de Miró, Max Ernst fue un pionero en la técnica de "grattage" en la cual se usa una espátula para remover pigmentos de la tela.
Se casó con Pilar Juncosa en Palma de Mallorca el 12 de octubre de 1929, y el 17 de julio de 1931, la pareja tuvo una hija, Dolors.

Miró, uno de los artistas surrealistas más radicales (el fundador del surrealismo, André Breton, dijo de él que era "el más surrealista de todos nosotros"), era conocido por su afinidad al automatismo y promovió el uso del ayuno, el insomnio y las drogas psicoactivas, para inducir estados de alucinación, que llevasen a crear arte que revelara el subconsciente. Miró declaró haber creado uno de sus trabajos más famosos, El Carnaval del Arlequín, bajo alucinaciones debidas a la falta de comida y bebida.





En 1954 Miró ganó el Gran Premio de Grabado de la Bienal de Venecia y, entre otros premios, en 1980 recibió, de manos del rey Juan Carlos I de España, la Medalla de Oro de las Bellas Artes.


En sus últimas décadas, Miró aceleró su trabajo en diferentes medios, produciendo esculturas y, junto al ceramista Josep Llorens Artigas, cientos de cerámicas, incluyendo los murales "La Luna" y "El Sol" en el edificio de la UNESCO ubicado en París e inaugurado en 1958, por los que en 1959 recibió el Premio Guggenheim. También creó pinturas temporales en paneles callejeros de vidrio durante la exposición en Barcelona (1969).

En los últimos años de su vida, Miró, en varias entrevistas, sobre todo con Raillard, divulgó sus ideas más radicales y menos conocidas; además, realizó un mural para el Pabellón de Gas de la Exposición Universal de Osaka (Japón) en 1970 y transgredió nuevamente las convenciones tradicionales de la pintura.
En 1978 recibió la Medalla de Oro de la Generalidad de Cataluña, siendo el primer catalán en recibir tal distinción.





Falleció en Palma de Mallorca el 25 de diciembre de 1983 y fue enterrado en el Cementerio de Montjuïc, en Barcelona.

Hoy en día, sus pinturas se venden por millones de dólares. Muchas de sus obras pueden ser vistas en la Fundación Joan Miró, ubicada en Barcelona; otros lugares con importantes fondos de sus obras son la Fundación Pilar i Joan Miró de Palma de Mallorca, el MNAM de París y el MOMA de Nueva York.






Obras destacadas


La masía
Tierra labrada
Carnaval de Arlequín
el nacimiento del mundo
Serie de tres pinturas: Interior holandés
1981, Femme - Expuesta en la Casa de la Ciudad de Barcelona.
Mujer y pájaros al amanecer
Mujer y Pájaro
Bodegón del zapato viejo
Corrida de toros
Murales cerámicos del Sol y la Luna
Serie de 3 pinturas: Azul
La celda del condenado a muerte
Mural de cerámica de la terminal B del Aeropuerto de Barcelona
La prostituta abierta de piernas (Museo del Prado)



25 de mayo de 2008

- RETRATO DE MAYO -




Sólo los héroes usan levitas


El peinetón marcaba la diferencia entre criollos y españoles. La seda era para la aristocracia y el algodón fue el símbolo de la democratización de la vestimenta.
Lo fashion en el 25 de Mayo y el paraguas que nunca existió.

Patricia Ferrante
Diario Critica



A sólo dos años del Bicentenario, la Revolución de Mayo es objeto de revisiones de todo tipo: se rescatan idearios políticos, se vuelve a dar significados a la Nación, se investiga con afán en la vida privada de aquel entonces y los “héroes de Mayo”, aquellos hombres que ilustraron la vida escolar de los últimos 100 años, se discuten en la escena contemporánea con renovada actualidad. No obstante, una imagen permanece inalterable, y es aquella del Cabildo rodeado de hombres elegantes, con paraguas y galera y alguna que otra mujer vestida de dama antigua. Dicha imagen se traduce una y otra vez en actos escolares, donde nunca fallan la señora de peinetón y falda con volados, un French, un Beruti, muchas escarapelas y la célebre negrita que vende empanadas desde el anonimato de la pobreza, siempre acompañada por el también negro vendedor de velas, ambos cubiertos por harapos. Salvo por el paraguas, que es un invento mas tardío, la imagen es bastante fiel: los modos de vestir, hacia 1810, no sólo determinaban modas sino que, sobre todo, mostraban el lugar de pertenencia de cada uno. Y los revolucionarios, qué duda cabe, eran la elite, único grupo social autorizado para llevar sobre sí todos los atributos de lo que se consideraba “gente decente”.

Regina A. Root, profesora de letras en el College of William and Mary en Estados Unidos, editora de The Latin American Fashion Reader (Berg Publishers, 2005) y autora de Couture and Consensus: Fashion and Politics in Postcolonial Argentina (University of Minnesota Press, 2009) es una de las pocas académicas que se especializa en la moda de principios del siglo XIX en el Río de la Plata. Root confirma a Crítica de la Argentina que los revolucionarios de Mayo hicieron patria vestidos a la europea: “A partir de 1810, se observan tendencias en la moda que se afiliaron después con el panorama político nacional. Mientras que se conservaban costumbres españolas de la antigua colonia en las provincias, en Buenos Aires surgió una tendencia para las modas inspiradas en la Revolución Francesa.

La moda comenzó a diseminar nuevos significados del concepto de ciudadanía porque la Revolución Francesa estableció una conexión muy fuerte entre la indumentaria y los valores democráticos. Aun los textiles se asociaron con estos valores: la seda se convirtió en símbolo de la aristocracia indolente mientras que la lana y el algodón reflejaron la pérdida de poder noble y se asociaron con la idea de una indumentaria más accesible para todos”. De todos modos, dejar las marcas de clase tomaría un poco más de tiempo. Las sedas y los accesorios de lujo siempre sedujeron a las señoras de la elite porteña. Las crónicas de los viajeros de la época dan cuenta de la fascinación que ejercían estas mujeres que mostraban el escote y pasaban horas arreglándose el pelo con verdaderas esculturas en la cabeza que adornaban con joyas o con flores. Ningún ideal republicano podía ser tan fuerte como para dejar el lujo a un lado de un día para el otro.

“La Revolución de Mayo significó una convulsión general de toda la sociedad”, dice a Crítica de la Argentina el historiador Gabriel Di Meglio, “no hay nadie que haya vivido en esa época que haya podido ser indiferente a los sucesos públicos. Una de las marcas más grandes de la revolución es que involucra a todos, no hay nadie que haya vivido en esa época que no haya sentido que estaba viviendo una transformación total. Es interesante que si se lo mira en la moda, es un ámbito que no cambia tanto a priori.

Si bien las imágenes de 1810 son muy escasas, no difieren tanto de aquellas del período colonial”. Por lo pronto, en aquel entonces vestirse era tan caro que la ropa era la marca más fuerte de pertenencia social y, según apunta Di Meglio, un objeto de delito bastante común: “En Buenos Aires, comer siempre fue barato, pero vestirse era muy caro. De ahí que buena parte de los asaltos fueran para robar ropa, la gente salía a desnudar, a sacarle la ropa a alguien. Los cálculos que hay indican que un artesano, trabajando de modo constante, necesitaba todo el ingreso de un mes para comprarse una camisa y un pantalón. Eso hacía que la ropa marcara mucho la diferencia social”.

Estas reglas, ya no escritas como en la colonia, siguieron operando y marcando modos de ser y de parecer de los distintos sectores de principios del siglo XIX. “Lo que usaban los hombres de la elite porteña, todos los próceres de la Revolución de Mayo era levita o frac, este saco largo, y a veces un capote. Sólo ellos podían usar levita. No se trataba sólo de una cuestión económica, marcaba quiénes eran del círculo de la elite porteña. También se distinguían por la galera y los culottes, esa prenda que acá llego de la mano de la moda francesa, que es el pantalón de Belgrano, como un pantalón de montar y tres cuartos que en París da lugar a que a quien no lo tuviera se lo llamara sans culotte, que es la plebe, los pobres.

Acá no se les decía así, pero sí se usaba el término descamisado, que después cobra otra relevancia, pero en aquel entonces señalaba a aquellos que no podían tener una camisa o una prenda que les tapara el cuerpo. Los pulperos, los artesanos, los comerciantes solían usar chaquetas a la cintura a veces de cuero, a veces de tela, pantalones de distinto tipo y pañuelos en la cabeza, al estilo pirata o Favio, que era una costumbre española. En la zona rural se usaban el poncho y el chiripá, y abajo del poncho lo que hubiera. Los esclavos usaban la ropa dejada por los amos hasta que no quedaba nada, hasta que eran unos girones y se deshacían. Mucho más que en períodos posteriores, la sociedad de la revolución tiene una marca en la vestimenta que señala claramente quién pertenece a qué lugar.”

Root coincide con esta idea de que la revolución, si bien consiguió la independencia, no logró un cambio inmediato y profundo del espíritu de la época. “En la antigua colonia se mantenía un sistema de castas que dictaba lo que cada clase social podía llevar y hasta comer. Servía para privilegiar al peninsular y así mantener el orden colonial. La independencia debió cambiar este orden radicalmente, pero la realidad es que se preservaron casi todas las construcciones de diferencias culturales, raciales y étnicas a lo largo del siglo XIX.”

Las mujeres de la elite, vistas desde hoy, parecen más bien miembros de la nobleza: “Llevaban estilos europeos con accesorios como guantes, collares y pendientes, abanicos que tal vez revelaran algún mensaje patriótico escondido, y una mantilla española. En esta época la mujer de la clase trabajadora solía utilizar rebozo y ropa reciclada. La poesía popular nos indica que las mujeres de pocos recursos ahorraban dinero durante mucho tiempo para lucir un vestido nuevo y tal vez un peinetón en las fiestas mayas”. La moda española de la peineta dio lugar a un accesorio característico de estas tierras. Sobredimensionada, la peineta se convirtió en peinetón, podía llegar a medir 120 centímetros y fue blanco de humoradas de la época. Sin embargo, Root encuentra una clara simbología revolucionaria en el peinetón, que se impuso durante 20 años pero alcanzó a dejar una marca profunda.

“Sin duda, el peinetón llegaría a definir el período revolucionario, aunque no se haya notado inmediatamente en 1810. Usada por mujeres revolucionarias, el peinetón distanció a la Argentina de las costumbres españolas, que incluía el uso de la mantilla. El peinetón le dio a la mujer que lo usaba una presencia inevitable. La cultura popular de la época imagina a grupos de mujeres en peinetones agrandados negándoles acceso a los hombres en la vía pública: es como si se hubiera usado el accesorio para declararse en contra de la vanidad política de aquellos líderes que habían profesado los ideales de la independencia sólo para negarle la ciudadanía a la mujer. El peinetón sigue evocando el espíritu de independencia argentina, y se ve tanto en las fiestas mayas actuales como en el montaje inspirado en las costumbres antiguas argentinas que se publicó en la revista Vogue para promover, irónicamente, los estilos del diseñador francés Jean Paul Gaultier.

Algunos autores y artistas argentinos, como María Silvia Corcuera Terán, han evocado el peinetón icónico en varios momentos de su obra para exponer conflictos no resueltos, recuperar la dignidad del sujeto humano en el marco del proceso de la reconstitución nacional y representar la independencia de todas las fuerzas de dominación.”

24 de mayo de 2008

- EMBLEMA DE LA CIUDAD -





CUMPLIÓ 72 AÑOS


EL OBELISCO PORTEÑO


EMBLEMA DE LA CIUDAD




Con 67 metros de alto y su base de 7 metros por cara, su original revestimiento de piedra blanca extraída de minas en las sierras de San Luis, su estructura de hormigón armado hueca, por cuyo interior asciende una escalera de hierro de 342 escalones hacia las cuatro ventanas en el ápice y su pararrayos casi invisible, nuestro obelisco se impuso al alma de los porteños, convirtiéndose en uno de los símbolos más característicos de nuestra identidad ciudadana.





En 1936, las cuadrillas municipales ya habían abierto un gigantesco hueco en pleno Buenos Aires por donde pasaría la avenida 9 de Julio, "la más ancha del mundo".

En el medio de ese claro que había dado por tierra con viejos cafetines y teatros de varieté, en el cruce con la avenida Corrientes, se construyó la Plaza de la República. Y allí, como un gran mojón que cortaba la Avenida Corrientes, que ya había dejado de ser angosta, se levantó el Obelisco.

Fue el homenaje de Buenos Aires al Cuarto Centenario de su Primera Fundación y representaba el espíritu progresista de una época. Por entonces, el intendente era Mariano de Vedia y Mitre, a la vez que ejercía la Presidencia de la República el General Agustín P. Justo.





Allí donde está, en la intersección de las avenidas 9 de Julio y Corrientes, estuvo el precario y grueso madero sobre el que juró, apoyando su espada, Don Pedro de Mendoza en 1536.
Diseñado por el Arquitecto Alberto Prebish, intentaba resolver con elegancia, clasismo y grandilocuencia, el triple cruce de dos de las más importantes avenidas de la ciudad, a las que se agregaba la Diagonal Norte (Roque Saénz Peña), recientemente construida.

Su construcción estuvo a cargo de la compañía alemana Siemens Bawnion y duró apenas cuarenta días y fue llevada a cabo por más de 150 obreros que trabajaron en dos turnos, se debieron salvar las dificultades que significaban los túneles del subterráneo mediante la construcción de bóvedas en su fundamento. Todo un récord.
Como símbolo, recuerda a aquel precario y grueso madero sobre el cual juró apoyando su espada Don Pedro de Mendoza en 1536.





Fue emplazado en el sitio exacto donde flameó por primera vez en la ciudad la Bandera Nacional en la torre de la Iglesia de San Nicolás, el 23 de agosto de 1812 y se inauguró formalmente el 23 de mayo de 1936 a las 15.00hs.

Una vez culminada su construcción la oposición presionó a través de la prensa para demolerlo. En 1939 el entonces Consejo Deliberante decidió su demolición, pero el intendente de turno vetó la ordenanza alegando que el obelisco era un monumento perteneciente a la jurisdicción de la Nación.





Hoy, setenta y dos años después, nadie discute a éste emblema porteño, custodio de en una remodelada Av. 9 de Julio.


Ricardo A. Carrasquet

23 de mayo de 2008

- POETA PORTEÑA -




RECORDANDO A UNA SEÑORA POETA


JULIA PRILUTZKY FARNNY



Desde que se afincó en nuestro país, esta notable narradora y poeta nacida en Ucrania, convirtió a la Argentina en su patria, como lo ha demostrado en muchos de sus versos y textos. Es una de los más caracterizados representantes de la Generación poética argentina del '40.

Fundó la revista cultural "Vértice". En 1941 recibió el Premio Municipal de Poesía por su libro "Intervalo". La parte predominante de su obra está dedicada a cantar al amor y a los sentimientos más profundos, y recorre desde su poemario inicial "Viajes sin partida" (1939) a "Antología del amor", libro que, leído en algunos capítulos de una telenovela de Alberto Migré, llegó a vender más de 100 mil ejemplares.





Brillante discípula de piano de Alberto Williams, estudiante avanzada de derecho, terminó desarrollando distintas actividades, con la literatura y el periodismo como ejes. Viajera inquieta, recibió distinciones en el exterior antes de que le llegara el éxito en la Argentina. Fue en 1978 —ya tenía doce libros publicados—, cuando Alberto Migré incorporó poemas de su Antología del amor en el teleteatro Pablo en nuestra piel, protagonizada por María del Cármen Valenzuela y Arturo Puig.

Ligada al partido Justicialista su obra "El Escudo" recoge sus poemas sobre Juan Domingo Perón y Eva Perón, e incluye el poema "Oración" que fue leído el 26 de julio de 1954 en un acto público masivo que se realizó en la avenida 9 de Julio. Algunos de su poemas se convirtieron en canciones, como "Algún día te querré", zamba musicalizada por Cesar Isella.





El 10 de marzo de 2002, al amanecer, en el geriátrico donde vivía, murió la poeta Julia Prilutzky Farny. Tenía 90 años, hija de una médica y de un ingeniero que le dieron una extraordinaria formación cultural y amigos notables: Miguel de Unamuno, Alfredo Palacios —su padrino—, Benito Quinquela Martín.

"Algunos dicen que escribo versos de caramelo", reconoció. Antes que refutarlo, prefirió disfrutar del mundo de la farándula, recién estrenado. Orgullosa de haber vivido todos los sentimientos amorosos que rimaba, se mantuvo coqueta aún anciana. No quería velorio y fue enterrada en el Cementerio de la Chacarita, de Buenos Aires.





PORQUE LA TARDE ES GRIS Y TODOS HABLAN

Porque la tarde es gris y todos hablan
yo escucho dilatarse un gran silencio.
Las gentes van juntando más palabras:
yo no sé de sus voces ni sus ecos.

Los árboles se alejan lentamente
entre la tibia niebla del paseo
mientras las frases caen como gotas
y apenas van cambiando los acentos.

Porque la tarde se va haciendo noche
los murmullos son más, los ruidos menos
y los pájaros se hunden en la sombra:

aún los oigo cantar; ya no los veo.
Tanto sonido inútil, derramado,
si dos palabras bastan hoy: te quiero.







YO NO SÉ TODAVÍA CÓMO EXISTE


Yo no sé todavía cómo existe,
cómo ha venido a mí y está creciendo
la indócil llamarada que no enciendo
y esta emoción que tiembla y que persiste.

No sé si estar alegre o estar triste,
ya no entiendo la voz sino el acento,
ya no busco ni espero ni presiento:
apenas sé que estoy. Que está. Qué existe.

Pero cómo saber si es sólo un juego:
neblina, soledad, engaño, fuego.
¿Es un juego? Pues bien, hay que jugarlo

con una dulce complacencia esquiva
o una total entrega fugitiva.
¿Y si fuera el amor? Hay que aceptarlo.





QUIERO HABLAR DE TU AMOR, PORQUE ES EL MÍO...

Quiero hablar de tu amor, porque es el mío:
decirme tu impaciencia y tu sorpresa,
tu soledad de mí que en mí no cesa,
tu sed que ignora el borde del hastío.

Quiero decir tu dulce desafío,
tu inseguro temblor y tu certeza,
tu júbilo que es casi una tristeza,
tu miedo indetenible como un río.

Quiero hablar de mi amor, porque es el tuyo:
porque estoy en el grito y el arrullo
-desesperado actor, mudo testigo-

porque soy quien se va pero regresa
para morder tu mano, mientras besa,
porque soy el que otorga. Y el mendigo.



VIAJE SIN PARTIDA

No amarse ahora, pero haber amado.
Y encontrarse otra vez, recuerdo grave
como el de alguna flor de aroma suave
que se mustia en un libro ya olvidado,

Va surgiendo el recuerdo desvelado:
una palabra, un gesto... Es una clave
que nadie descifró, que nadie sabe;
recinto nuestro, cántico inviolado.

Estamos en silencio, frente a frente.
Y sin verte, yo sé que me has mirado
con no sé qué recuerdo transparente

en los ojos lejanos... No has cambiado.
Y es dulce estarse así, indolentemente,
pero no amarse ya. Haberse amado.

22 de mayo de 2008

- CABILDO ABIERTO -



22 de Mayo

Cabildo Abierto



Ante la presión popular, apoyada por los mandos militares, a las 10 de la mañana, del día 21 de mayo de 1810, el Virrey convocó a Cabildo abierto.
No se trataba de una cobardía de Cisneros
Éste es un hombre acostumbrado a pelear, recordemos sus antecedentes en Trafalgar, por ejemplo las circunstancias no le permitieron otra salida. Y por otra parte es hombre de sentido común.Pero hay limitaciones.

La contestación del Virrey dice que él se esforzará con todo celo para “asegurar la obediencia al Supremo gobierno nacional que represente (a Fernando VII) durante su cautividad pues…la monarquía es una e indivisible y por tanto debe obrarse con arreglo a nuestras leyes…aún en la hipótesis arbitraria de que España se hubiese perdido enteramente y faltase en ella el Gobierno Supremo representativo de nuestro legítimo soberano”

El Exemo. Cabildo convoca a V. para que se sirva asistir precisamente mañana 22 del corriente a las 9 sin etiqueta alguna, y en clase de vecino al Cabildo abierto, que con anuencia del Exemo. Sr. Virrey ha acordado celebrar, debiendo manifestar esta esquela a las Tropas que guarezcan las avenidas de esta Plaza, para que se le permita pasar libremente.





El anterior fue el texto de la invitación que se envió a destacados vecinos de Buenos Aires, el 21 de mayo de 1810. (Arch. Gral. de la Nación)

Las palabras mas encendidas que registran los archivos son las de Castelli, Juan José Paso, el Fiscal Manuel Villota y el General español Pascual Ruiz Huidobro. Todos coincidían en que Cisneros debía renunciar, y reconocerse el gobierno a Buenos Aires.

Villota, entendía que debía aceptarse el derecho a la soberanía de Buenos Aires, pero negándole la facultad a las futuras autoridades, de disponer por el resto de los pueblos que integraban el Virreinato. Las palabras de Paso tranquilizaron el ambiente. Éste propuso la formación de una Junta provisoria y luego que el interior enviara representantes para integrar una Junta ampliada y de esa forma, tomar un decisión final y definitiva.

Terminada la medianoche, finalizó la ardua tarea-llovía dicen las crónicas-y bajo las recovas mucha gente saludó con alegría el resultado de la votación, que ya se sabía favorable a la deposición del Virrey.

La composición del Cabildo Abierto fue la siguiente: 16 funcionarios públicos, 4 miembros del Consulado; 7 funcionarios de la Real Audiencia; 13 Alcaldes de barrio; 2 Alcaldes de la Hermandad; 27 Eclesiásticos; 17 Abogados; 3 Escribanos; 1 Licenciado; 4 médicos; 59 comerciantes; 21 vecinos; 59 militares; 3 marinos; 15 sin profesión.

Al día siguiente se escrutó la votación que fue compuesta por 251 cabildantes.
158 votaron en contra de Cisneros, 67 votos por su permanencia y 26 personas no emitieron su voluntad.

Manuel de Anchorena y José de Ocampo fueron los regidores encargados de entregar a Cisneros lo dispuesto por el Cabildo, que así lo hicieron, pasado el mediodía.





Eran los comienzos del nacimiento de la patria...

21 de mayo de 2008

- CONJUNCION -




Conjuro de niebla, humo y ceniza


Desde el fin del estío, el país se ha visto asediado por inusitados fenómenos, algunos de origen natural y otros provocados por la acción humana, que originaron graves accidentes y malestar general. Como si se tratara de una súbita sucesión de plagas, primero fue la niebla, que cubrió las rutas en el comienzo del otoño; luego, el fuego de los pastizales, que se extendió en las islas del delta paranaense, oscureció el cielo, impidió la visión del tránsito en los caminos y afectó los ojos y la respiración de muchos y, finalmente, las cenizas volcánicas que despide el Chaitén en el sur cordillerano, con perjuicios muy serios para las poblaciones de la Argentina y de Chile.

Cada uno de estos asedios tuvo sus efectos destructivos que empezaron por los choques automovilísticos en cadena de los días de marzo, a causa de la mala visibilidad, sumados a la irresponsabilidad o a la demora en suspender el tránsito en caminos en que era desaconsejable circular. Por una razón u otra, el país se estremeció al tomar noticia del número de víctimas y personas afectadas. De cada uno de los fenómenos que nos abrumaron se aguardó que la naturaleza les pusiera fin, por medio de lluvias o cambios en la dirección del viento, porque sus dimensiones sobrepasaron la acción humana o porque las autoridades demoraron en reaccionar.

En esos sucesos, el público ha ido aceptando desgracias e inconvenientes como infortunios determinados por causas muy precisas. Por ejemplo, la niebla se suele explicar como un efecto provocado por las nubes bajas que tocan la tierra. Las nubes están compuestas de agua en suspensión. Este fenómeno es común durante el otoño en algunas regiones bajas.

Si se quisiera rastrear en los contenidos simbólicos que las antiguas culturas, a través de leyendas, mitologías e historias religiosas, fueron decantando a propósito de esos fenómenos, otra hubiera sido la significación acordada a los sucesos vividos y se habrían enriquecido las premoniciones elaboradas.

De ese modo, la niebla habría sido interpretada como lo indeterminado, lo incierto que precede a otra etapa de la vida, pero que -mientras dura- no permite ver lo que sigue, aunque esté próximo.

El humo, vinculado con el fuego y el aire en relación con la antigua teoría de los cuatro elementos, simbolizaría la fugacidad de las cosas y representaría, a la vez, la vanidad y la altanería, significado que se ha trasladado a una frase corriente: "se le subieron los humos". También se emplea ese término para expresar un rapto de agresividad: "se le fue al humo".

Las cenizas, por fin, simbolizan la disolución de los cuerpos y, religiosamente, han marcado el tiempo de la purificación, la penitencia, el ayuno y la preparación cuaresmal.

Niebla, humo y cenizas se han sucedido ante la captación inquieta de los argentinos. Si se dejan transitoriamente a un lado los conceptos que objetivamente describen en qué consisten dichos fenómenos, encontramos que subyacen otros significados.

De su conjunción brota algo así como la gran metáfora que nos han proporcionado los días vividos: un tiempo oscuro, indeterminado, en el que emerge la soberbia, todo lo cual anticiparía la necesidad de una penitencia depuradora.

20 de mayo de 2008

- SIVORI -





Eduardo Sívori




Eduardo Sívori (Buenos Aires, 13 de octubre de 1847 - 5 de junio de 1918 ) fue un pintor argentino considerado el introductor y máximo exponente del realismo pictórico en ese país.

Dueño de una vocación temprana, recién a los 27 años de edad, viaje a Europa mediante, pudo desarrollarla cabalmente iniciando su carrera artística en París, donde vivió entre 1873 y 1876. De regreso en Buenos Aires, continúa sus estudios con José Aguyari, Francesco Romero y Ernesto Charton de Treville.





Fue uno de los fundadores de la Sociedad estímulo de Bellas Artes de Buenos Aires, antecedente directo de la Academia Nacional de Bellas Artes.

En 1882 regresa a París, donde toma clases con Jean Paul Laurens.

Radicado definitivamente en la Argentina, se volcó paulatinamente a la temática del paisaje pampeano, y se lo recuerda por ser de los primeros artistas que introdujo la técnica del grabado.





Obras principales

El despertar de la criada: óleo sobre tela, 198 x 131 cm
Paisana dámata: óleo sobre tela, 60 x 80 cm
La Pampa: óleo sobre tela, 100 x 51 cm
Retrato de Godofredo Daireaux: óleo sobre tela, 66,5 x 56 cm
Retrato de niña: óleo sobre tela, 40,5 x 32 cm
Rancho con ombú: óleo sobre tela, 33,5 x 28,8 cm

19 de mayo de 2008

- TE ESTOY MIRANDO -






Qué observa el Observatorio de Medios


Por Emilio J. Cárdenas
Para LA NACION




Las libertades de opinión y expresión son no sólo derechos fundamentales e inalienables de las personas; son, asimismo, componentes indispensables de la institucionalidad democrática. Esto es así porque en las democracias se asigna a los medios de comunicación masiva el deber de controlar el ejercicio del poder y la responsabilidad de denunciar públicamente los posibles abusos.

Para ello los medios deben poder seguir de cerca la gestión de los gobiernos, en un marco de amplia libertad. Esto es, sin enfrentar barreras de corte intimidatorio, que coarten su libertad.

Los autoritarios, enseña la historia, no creen en la libertad de prensa. Tampoco en la libertad de opinión. Es más, les temen.

No sorprende, entonces, que, al invertir los roles, pretendan ser ellos quienes, de pronto, controlen los medios. De acuerdo con las circunstancias, procuran hacerlo de mil distintas maneras. Desde la supresión, lisa y llana, de la prensa libre, hasta las amenazas a través de medidas indirectas y opacas.

El objetivo es siempre el mismo: la preeminencia del "discurso único"; el infalible; el "oficial" que, por intolerante, no necesita escuchar porque, pretendidamente, jamás se equivoca.

Las autoridades nacionales están impulsando la acción de un inédito y difuso Observatorio de los Medios de Comunicación. Desde él proponen edificar un mecanismo incompatible con la democracia, que parece destinado a restringir la acción de los medios en procura de influenciar o uniformar sus mensajes, al desnaturalizar su rol democrático. El mundo, al revés.

Paradójicamente, esto se promueve en un país como el nuestro, en el que el pluralismo en materia de ideas está asegurado. No sólo por la diversidad de opinión que caracteriza a nuestros medios, también por la existencia de toda suerte de medios de comunicación masiva estatales. A lo que cabe sumar la acción ideológica monocorde de Telesur -una joven empresa, a la vez multinacional y pluriestatal, con sede en Caracas, de la cual la Argentina, Cuba, Venezuela y Uruguay son socios fundadores-, que genera sólo aquellos contenidos que definen sus accionistas, sin demasiados matices.

Como si todo esto fuera poco, la tecnología (y muy particularmente Internet) obra de válvula de escape de cualquier intento, por disimulado que sea, de unificar las opiniones.

Es posible, sin embargo, que exista una función alternativa, democrática, para el referido Observatorio, que debiera meditarse. Ella podría llenar un vacío actual, peligroso para la vida de la República.

La propuesta es que el ente en cuestión dedique sus esfuerzos a vigilar y transparentar la utilización cada vez mayor, desde el poder, de dineros públicos para objetivos de difusión y "concientización". Para influenciar a la opinión pública, entonces.

La aviesa inundación de toda suerte de espacios con carteles y leyendas que fustigan al "Grupo Clarín" a la que asistimos y está, presumiblemente, costeada con dineros públicos, es un ejemplo evidente de aquello que la sociedad debiera poder monitorear de cerca. Esto supone no solamente conocer cuánto se gasta efectivamente en esas campañas, sino cómo y por qué se lo hace. Supone también controlar -eficiente y sistemáticamente- la asignación arbitraria o discriminatoria de la llamada "publicidad oficial".

Además, poder vigilar el uso de los recursos públicos en los crecientes mensajes televisivos, cartelería y toda suerte de publicidad, algunas veces con el propósito de ensalzar la acción de Gobierno y otras para tratar de demonizar a los adversarios o enemigos.

Las referidas "campañas" procuran complacer al poder, disimular sus fracasos y, en definitiva, distorsionar la realidad. Parece también necesario, por último, vigilar y transparentar el otorgamiento de frecuencias y licencias de radio y televisión, y la confección selectiva de las "grillas" de aparición o ubicación en los distintos diales; así como monitorear eficientemente los premios y castigos a los comunicadores sociales o a los distintos medios.

No es poco como tarea alternativa posible para el Observatorio. Requeriría independencia y activa participación de la sociedad civil, sin disfraces. Sería una forma, valiente, de mostrar una verdad que hoy no está disponible. Supondría no insistir en invertir descaradamente los parámetros de la democracia, al pretender vigilar a quienes, por definición, tienen el rol de controlar la acción de las autoridades: los medios de comunicación masiva. Y animarse a ser coherente con el propio discurso.

Si "se ponen restricciones al discurso -nos decía en su tiempo el preclaro Mariano Moreno- el error, la mentira, la preocupación, el fanatismo y el embrutecimiento harán la divisa de los pueblos y causarán, para siempre, su abatimiento, su ruina y su miseria". Los primeros intentos de hacerlo en nuestro territorio se remontan a los albores de la Patria, a un decreto del 20 de abril de 1811, concretamente, que tuvo corta vida. Las tentaciones, según queda visto, no han desaparecido.

El autor es copresidente del Instituto de Derechos Humanos de la International Bar Association.

18 de mayo de 2008

- CONGRE... -





¿Y dónde está el Congreso?


Desdibujado a fuerza de decretos presidenciales y superpoderes, el Congreso vive su hora más opaca: casi no controla al Ejecutivo y son muy escasos los pedidos de informes que se aprueban. No sólo eso: el debate entre oficialismo y oposición, esa herramienta indispensable para que el pueblo sepa de qué se trata, no existe. ¿Se convirtió el Congreso en una cáscara vacía de poder?

Por Laura Serra

Enfoques - La Nación


Ya no bulle como antes el mítico Salón de los Pasos Perdidos, testigo histórico de encuentros y comidillas entre políticos que hacían palpitar al Congreso. Los cafés que rodean al Palacio hoy lucen raleados, nostálgicos de mejores épocas. Si hasta las manifestaciones de protesta, que cuanta había hacía cita en la esquina de Callao y Rivadavia, hoy parecen preferir otros destinos.

Es evidente que el eje de la política vernácula pasa cada vez menos por el centenario palacio. Cuando asomó la presidencia de Raúl Alfonsín en 1983, el Congreso se erigió en la estrella del naciente firmamento político-institucional, en caja de resonancia de intensos debates y en pilar de una democracia que despuntaba. Su sucesor, Carlos Menem, le dio la primera estocada cuando comenzó a hacer uso frecuente de los decretos de necesidad y urgencia para esquivar la discusión legislativa. Su sucesor, Fernando De la Rúa, evitó el atajo, pero le imprimió una mácula indeleble al Congreso con el escándalo del pago de sobornos a senadores por la ley laboral.

Así y todo, el Congreso latía. En cada rincón se respiraba política y hubo debates memorables en el recinto. Los legisladores se sentían tan protagonistas del proceso histórico como los ministros y funcionarios de turno.

Sin embargo, desde fines de la década pasada a esta parte, esa mística, esa esencia del Parlamento se ha ido diluyendo en la misma proporción en que se acrecentaba el poder del Ejecutivo. Con la llegada del matrimonio Kirchner a la presidencia de la Nación, el Congreso llegó a su punto más bajo y, para muchos, se transformó en una cáscara vacía de poder.

La enumeración parece infinita: en los cuatro años de presidencia de Néstor Kirchner se emitieron 270 decretos de necesidad y urgencia (DNU), a razón de uno cada seis días. No fueron decretos inofensivos: por medio de esta herramienta, el Gobierno reasignó a su entera discreción más de 60 mil millones de pesos en ese período, producto del excedente de la recaudación impositiva. Doble falta, entonces: se acude al atajo de legislar por decreto y, junto con los superpoderes presupuestarios, se distribuyen los recursos públicos sin consultar a los representantes del pueblo, como ordena la Constitución nacional.

También la función de contralor del Congreso aparece desdibujada. Ya no se aprueban pedidos de informes al Poder Ejecutivo y la oposición debe hacer malabares para acceder a la información del Estado. No asisten funcionarios de primera línea a brindar explicaciones a las comisiones, y el jefe de Gabinete, Alberto Fernández, apenas si brinda su informe mensual de gestión tres o cuatro veces al año. Para peor, los informes de la Auditoría General de la Nación (AGN), minuciosos documentos de evaluación de la gestión, pasan desapercibidos como simples resoluciones no vinculantes en ambos recintos y se aprueban a mano alzada sin discutir.

Si las dos funciones primordiales del Congreso, la de asignar los recursos públicos y la de contralor del Poder Ejecutivo, no se cumplen de manera acabada, ¿no estamos asistiendo entonces a una anulación deliberada de uno de los poderes del Estado?

La razón de la mayoría

El kirchnerismo, cómodo en su papel de dueño de casa por su hegemonía en ambas cámaras, desdramatiza las críticas. "Este es el Congreso que votó la mayoría de la gente. Somos el brazo legislativo del Gobierno y ejecutamos sus políticas; eso eligió el pueblo", retruca el diputado Agustín Rossi (Santa Fe), jefe del bloque oficialista. Su par Patricia Fadel (Mendoza), secretaria de la bancada, asiente: "Nuestra misión es aprobar las leyes que permitan gobernar al Presidente. Sucede lo mismo con los gobernadores en sus Legislaturas; si no cuentan con mayoría, las provincias se les vuelven ingobernables".

El argumento suena irrebatible. ¿Cómo cuestionar las acciones de una mayoría que votó el pueblo? Si la gente hubiera querido fortalecer una opción opositora en el Congreso, habría votado otra alternativa, no al oficialismo. En resumidas cuentas, la mayoría no hace otra cosa que cumplir con el mandato popular, afirman los kirchneristas.

La oposición se revuelve incómoda cuando los oficialistas les enrostran pasadas derrotas electorales y su condición de absoluta minoría. Pero, en defensa de las minorías, reaccionan quienes observan la disputa desde afuera, con un prisma más objetivo.

"Estoy de acuerdo en que el criterio para decidir en democracia es el de las mayorías, pero antes de llegar a las votaciones, la república significa deliberación, debate, escuchar diversas posiciones, dar espacio a las minorías -opinó Delia Ferreira Rubio, del Centro de Estudios para Políticas Públicas Aplicadas-. Nadie cuestiona que la mayoría sea la que prevalezca en una votación. Lo que se cuestiona es que la mayoría se crea la dueña de la única verdad y que, en consecuencia, elimine la dinámica de deliberación y el debate parlamentario que no es sólo una forma de participación; es, además, una herramienta esencial para la publicidad y la transparencia -continuó-. Si hay deliberación en el Parlamento, la sociedad se entera de lo que se está discutiendo, la prensa informa, se genera un espacio de discusión pública y, sobre todo, no se sorprende a la ciudadanía con el hecho consumado".

El Frente para la Victoria hoy cuenta con mayoría en ambas cámaras, puede alcanzar por sí solo el quórum en las sesiones. Este claro dominio oficialista se refleja a la hora de diseñar la agenda parlamentaria: es el kirchnerismo el que define qué temas finalmente se discuten en el recinto. Por lo general, los distintos bloques intentan acordar el temario de las sesiones, trámite que se realiza en la comisión de Labor Parlamentaria. Pero siempre la última palabra la tiene el bloque mayoritario.

Los proyectos de ley que ingresan en el Congreso son girados a las distintas comisiones de acuerdo con la temática. Sin embargo, aquí también juega la discrecionalidad del bloque dominante: las iniciativas que necesitan un rápido trámite legislativo por pedido del Gobierno son giradas a sólo una o dos comisiones, convocadas rápidamente por sus presidentes, en su mayoría oficialistas. Lo contrario sucede con los proyectos más conflictivos, que suelen ser cajoneados o bien derivados a un largo derrotero de comisiones.

También el giro depende de qué legislador preside la comisión; si pertenece a la oposición, muchas veces se la evita. Esa es la preocupación de la diputada radical Silvana Giudici, quien teme que el oficialismo no gire a la comisión que preside, Libertad de Expresión, el controvertido proyecto de ley de radiodifusión que anunció el Gobierno.

Delegar poder

"Son pocas ya las oportunidades en las que se puede escuchar la voz del Congreso" -reflexiona Jorge Vanossi, ex ministro de Justicia de Duhalde, ex diputado nacional y prestigioso constitucionalista. "Antes había debates memorables, pero hoy se escuchan sólo monólogos. No hay un intercambio de razones, de argumentos, y esto obedece claramente a que el oficialismo tiene miedo al debate, miedo de escuchar. De otra manera, no se entiende que, teniendo amplio dominio en ambas cámaras, el Poder Ejecutivo apele a los DNU para gobernar."

La depreciación del Congreso se percibe también en el desaliento de sus miembros. Las charlas de café suelen dejar al descubierto también las desilusiones, las expectativas que guardaban al asumir y luego cómo la realidad se encargó de pulverizarlas en algunos casos. "Estamos pintados", se lamenta el radical K Daniel Katz, recién llegado a la Cámara baja como ex intendente de Mar del Plata. "Como legisladores no cumplimos con el papel que debemos cumplir; imaginaba debates sobre reforma política, sobre cómo distribuir mejor el ingreso, en fin, sobre los grandes temas del país. Eso no sucede". De más está decir que su ruptura con el kirchnerismo es un hecho.

Patricia Bullrich, diputada por la Coalición Cívica, intuía que las cosas habían cambiado desde que finalizó su primer mandato como diputada nacional, en 1997. Pero no sospechaba que habían cambiado tanto. "El Congreso está inerte en su función, en su esencia. Durante mi anterior período como legisladora (1993-1997) todo se discutía, incluso los proyectos del Ejecutivo, y muchos salían modificados. Había un proceso de construcción de la ley. Eso desapareció ahora: el Congreso es una escribanía de la Casa Rosada".

La sola mención de "escribanía" irrita a los oídos kirchneristas. "Es mentira -retruca Rossi, y saca a relucir cifras y estadísticas-. En los cuatro años de gestión de Kirchner se aprobaron 628 leyes, de las cuales el 57 por ciento se originaron en el Congreso. En España, de 92 normas aprobadas en los últimos cinco años, ocho provienen del Parlamento".

Pero más allá de la discusión sobre las estadísticas, el problema de fondo no es si una ley la ideó un legislador o un funcionario, sino que, de manera consciente y deliberada, los legisladores oficialistas hayan consentido la delegación de facultades propias del Congreso en el Poder Ejecutivo cada vez más voraz de poder.

"La delegación de poderes y los DNU se encargaron de quitarle atribuciones crecientes al Congreso. Este es un Gobierno que desprecia la ley, el pacto constitucional de convivencia", critica el jefe de bloque radical, el diputado Oscar Aguad.

Abrir fisuras

¿Qué causas provocaron este declive del Parlamento? Para Armando Vidal, periodista parlamentario del diario Clarín acreditado desde 1973 en el Congreso -"siempre en democracia", aclara-, el problema pasa por la calidad de los legisladores. "Siempre hubo voces opositoras que supieron abrir fisuras en el oficialismo, mientras que el oficialismo enviaba sus mejores espadas para defender sus políticas. Eso hoy no se ve".

Como periodista, Vidal caminó tantas veces los pasillos parlamentarios y vivió tantos episodios memorables del Congreso que tiene la enorme ventaja que le da la experiencia para comparar pasado y presente. "En todos los períodos, los oficialismos procuraron responder a sus gobiernos, aun en los temas más conflictivos. Durante la época de Alfonsín, la bancada radical aprobó las polémicas leyes de obediencia debida y punto final. Cuando llegó Menem, al Congreso le tocó apoyar el proceso de ´transformación del Estado y las polémicas privatizaciones de empresas públicas. Muchos de quienes votaron entonces hoy son kirchneristas -afirma-. Con De la Rúa, este Congreso bajó los sueldos y aceptó sobornos del Gobierno. Pero estalló la crisis de 2001, y el sistema se desmoronó. El Congreso, que fue uno de los responsables de la caída, lo levantó de las cenizas. Así se llegó a este Gobierno. Yo pensaba que se iniciaba una etapa mejor, pero no, el Congreso no existe".

Pero, ¿está todo perdido? La oposición observa una luz, lejana y difusa, al final del túnel. "El oficialismo, más temprano que tarde, dejará de imponer su mayoría: el conflicto del campo marcó una bisagra", afirma un optimista Francisco De Narváez (Unión Pro). La oposición comienza a olfatear los albores de una etapa diferente, o por lo menos desea pensar en ello. "El kirchnerismo comenzó a resquebrajarse; quienes lo votaron empiezan a tomar conciencia de la excesiva concentración de poder en el Gobierno. Las mayorías, finalmente, terminan siendo circunstanciales", afirma el senador socialista Rubén Giustiniani, con un dejo de ruego e ilusión.

El premio está en Balcarce

Según un relevamiento realizado por el equipo del Directorio Legislativo, un organismo no gubernamental que analiza la tarea parlamentaria, a partir de 1999 se observa un notable aumento de legisladores que renuncian para cubrir un cargo en el Poder Ejecutivo, o bien para postularse a un cargo ejecutivo en sus distritos.

Pero más controvertido aún es el caso de aquellos fulgurantes dirigentes políticos que se postulan para ingresar al Congreso sabiendo que jamás se sentarán en una banca; su función es liderar una lista, exhibir su carisma en campaña, prometer una sarta de iniciativas para, luego, renunciar a su mandato si resultaron electos, con la excusa de haber recibido una oferta en el Poder Ejecutivo. Si vamos a los ejemplos más actuales, Carlos Tomada, actual ministro de Trabajo y primero en la lista del Frente para la Victoria por la Capital el año pasado, es un claro exponente; Florencio Randazzo, hoy ministro del Interior, se ubicaba quinto en la nómina de candidatos legislativos por Buenos Aires. Parece como que los mejores cuadros políticos reciben un premio en Balcarce 50, no en el Congreso, más bien un lugar de paso.