11 de marzo de 2009

- PIAZZOLLA -














Astor Piazzolla

Un renovador de nuestra música

Eximio compositor y adelantado de "lo que cendrá"



Ástor Pantaleón Piazzolla (Mar del Plata, 11 de marzo de 1921 - Buenos Aires, 4 de julio de 1992) fue un bandoneonista y compositor argentino.

Según muchos especialistas, fue uno de los músicos de tango más importantes de la segunda mitad del siglo XX.Estudió armonía y música clásica y contemporánea con la compositora y directora de orquesta francesa Nadia Boulanger (1887-1979).





En su juventud tocó y realizó arreglos orquestales para el bandoneonista, compositor y director Aníbal Troilo. Cuando comenzó a hacer innovaciones en el tango (en lo que respecta a ritmo, timbres y armonía) fue muy criticado por los tangueros de la «Guardia Vieja» En los años posteriores sería reivindicado por intelectuales y músicos de rock.

Cuando en los años 1950 y 1960 los tangueros ortodoxos -que lo consideraban "el asesino del tango"- decretaron que sus composiciones no eran tango, Piazzolla respondió con una nueva definición: «es música contemporánea de Buenos Aires».





Sus obras no eran difundidas por las estaciones radiodifusoras y los comentaristas seguían atacando su arte. Los sellos discográficos no se atrevían a editarla. Lo consideraron un snob irrespetuoso que componía música híbrida, con exabruptos de armonía disonante.

"Si, es cierto, soy un enemigo del tango; pero del tango como ellos lo entienden. Ellos siguen creyendo en el compadrito, yo no. Creen en el farolito, yo no. Si todo ha cambiado, también debe cambiar la música de Buenos Aires. Somos muchos los que queremos cambiar el tango, pero estos señores que me atacan no lo entienden ni lo van a entender jamás. Yo voy a seguir adelante, a pesar de ellos."





Entre los músicos contemporáneos a quienes admiraba profundamente se encuentran Alfredo Gobbi y, fundamentalmente, Osvaldo Pugliese. Este último con sus composiciones "Negracha", "Malandraca" y "La Yumba" se adelantó a lo que Astor luego realizó como músico. Básicamente en la música de Piazzolla la marcación rítmica está basada en el tango "Negracha" (de Pugliese) compuesto en 1943 y grabado en 1948.





Siempre hubo entre Osvaldo Pugliese y Astor una relación de respeto y admiración mutua.6 Pugliese hizo versiones de tangos de Piazzolla como: "El cielo en las manos" en 1951, "Marrón y azul" en 1956, "Nonino" entre 1961 y 1962, "Verano porteño" en 1965, "Balada para un loco" en 1970 y "Zum" en 1976.





Astor grabó de Pugliese: "Recuerdo" en 1966 y "Negracha" en 1956. Compartieron un recital juntos en el teatro Carré de Ámsterdam, Holanda, el 29 de junio de 1989. Cerraron el recital tocando juntos sus éxitos más populares: "La Yumba" y "Adiós Nonino". Ambos en una entrevista previa manifestaron su admiración y respeto mutuos y lamentaron el hecho que este recital no se realizase en Argentina.





Nacido en Mar del Plata, Argentina en 1921, hijo de padres inmigrantes italianos, Vicente Piazzolla y Asunta Manetti. Su padre le puso su nombre por un amigo, Astor Bolognini,7 8 corredor de moto y primer Cello de la Orquesta Sinfónica de Chicago. Piazzolla vivió gran parte de su niñez con su familia en Nueva York, donde desde muy joven entró en contacto tanto con el jazz como con la música clásica de Bach.





"Era un barrio violento, porque existía hambre y bronca. Crecí viendo todo eso. Pandillas que peleaban entre sí, robos y muertes todos los días. De todas maneras, la calle Ocho, Nueva York, Elia Kazan, Al Jolson, Gershwin, Sophie Taulker cantando en el Orpheum, un bar que estaba en la esquina de casa... Todo eso, más la violencia, más esa cosa emocionante que tiene Nueva York, está en mi música, están en mi vida, en mi conducta, en mis relaciones."





Mientras vivió allí, aprendió a hablar fluidamente cuatro idiomas: castellano, inglés, francés e italiano. Comenzó a tocar el bandoneón en 1929 cuando su padre, nostálgico de su Italia natal, le compró uno en una casa de empeños por 18 dólares.10 En 1933 tomó clases con Bela Wilda, un pianista húngaro discípulo de Sergey Rachmaninov.

En 1935, a los 15 años, conoció a Carlos Gardel, quien le invitó a participar en la película que rodaba en esos días, "El Día Que Me Quieras", como un joven vendedor de diarios.11 Gardel invitó al joven prodigio a unirse en su gira, pero el padre de Astor decidió que éste era muy joven. Esta temprana desilusión probó ser una suerte en la desgracia, ya que fue en esta gira en la que Gardel y toda su banda perdieron la vida en un accidente aéreo. Años más tarde, Astor bromearía al respecto diciendo que "si no fuese por mi padre, en vez de tocar el bandoneón hubiese terminado tocando el arpa".





Volvió a Argentina en 1937, donde el tango estrictamente tradicional aún reinaba. Mientras tanto, Astor tocaba en clubes nocturnos con una serie de grupos, incluyendo la orquesta de Anibal Troilo, considerado en ese momento el mejor bandoneonista y líder en Buenos Aires.13 Fue aconsejado de estudiar con el compositor Alberto Ginastera y posteriormente con Raúl Spivak. Introducido en grabaciones de Stravinsky, Bartók, Ravel, entre otros, iba cada mañana a oír la orquesta del Teatro Colón, mientras continuaba tocando tango de noche.

En 1942 se casó con Dedé Wolf y del matrimonio nacieron sus hijos Diana en 1943 y Daniel en 1944.





En 1950 compuso la banda de sonido de la película Bólidos de Acero. También en esa década continuó con la composición de obras de música tales como "Rapsodia Porteña", "Sinfonietta" y "Buenos Aires (Tres movimentos sinfónicos)". Por ésta última ganaría el premio Fabien Sevitzky, por lo que el gobierno francés le otorgó una beca para estudiar con Nadia Boulanger en París, en 1953.

Boulanger fue una pieza muy importante en su carrera, ya que hasta su encuentro con ella, Piazzolla se debatía entre ser un músico de tango o un compositor de música clásica. Nadia Boulanger lo animó a seguir con el tango, pero si hasta ese momento todo era o tango o música clásica, a partir de entonces sería tango y música clásica.

También en París, tuvo la oportunidad de escuchar al octeto del saxofonista Gerry Mulligan, y quedó impresionado por su improvisación y por el distendimiento con el que tocaban los músicos.

Estudió 11 meses con Boulanger, pero al mismo tiempo formó una orquesta de cuerdas con músicos de la Ópera de París, con Lalo Schifrin y Martial Solal alternándose en el piano, y grabó un álbum con temas como "Picasso", "Luz y Sombra", "Nonino" (primitiva versión de Adiós Nonino) y "Bandó".

Años mas tarde Astor recordaría a Boulanger diciendo:

Ella me enseñó a creer en Astor Piazzolla, en que mi música no era tan mala como yo creía. Yo pensaba que era una basura porque tocaba tangos en un cabaret, y resulta que yo tenía una cosa que se llama estilo.

En 1955 volvió a Buenos Aires, donde formó una orquesta de cuerdas con músicos argentinos, en la que cantó Jorge Sobral (para esta formación compone "Tres minutos con la realidad", obra síntesis entre el tango y la música de Stravinsky y Bartók), y el famoso Octeto Buenos Aires, conjunto considerado como el iniciador del tango moderno, tanto por su instrumentación (incluía por primera vez una guitarra eléctrica en un conjunto de tango), como por sus novedades armónicas y contrapuntísticas (acordes con 13as. aumentadas, seisillos, fugas).
En 1958 disuelve ambas formaciones y se marcha a los Estados Unidos, donde graba los dos únicos discos de lo que él llamó el Jazz-Tango (los cuales actualmente son muy difíciles de encontrar).

En 1959, durante una actuación en Puerto Rico, junto a Juan Carlos Copes y María Nieves, recibe la noticia de la muerte de su padre, Vicente "Nonino" Piazzolla. Astor vuelve a Nueva York, donde vivía con su familia, y allí compuso "Adiós Nonino", su obra más célebre, que conservaría la sección rítmica del anterior tango "Nonino", más una sentida elegía de despedida, que se convertiría en un sinónimo de Piazzolla a lo largo de los años.

Frustrado por el intento del Jazz-Tango, vuelve a Buenos Aires en 1960 y forma la agrupación que definiría su estilo musical definitivamente, que sería la base de agrupaciones posteriores y a la que volvería cada vez que se sentía frustrado por otros proyectos: el Quinteto Nuevo Tango, formado en su primera versión, por Piazzolla en el bandoneón, Jaime Gosis en piano, Simón Bajour en violín, Kicho Díaz en contrabajo y Horacio Malvicino en guitarra eléctrica.

Con esta agrupación daría a conocer "Adiós Nonino" y todas las composiciones que dieron forma a su estilo y que serían las más recordadas: Las Estaciones ("Verano Porteño", "Otoño Porteño", "Invierno Porteño" y "Primavera Porteña"), La Serie del Ángel ("Introducción al ángel", "Milonga del ángel", "Muerte del ángel" y "Resurrección del ángel"), La Serie del Diablo ("Tango diablo", "Vayamos al diablo" y "Romance del diablo"), "Revirado", "Fracanapa", "Calambre", "Buenos Aires Hora Cero", "Decarísimo", "Michelangelo ´70" y "Fugata", entre otros.

En 1963, forma el Nuevo Octeto, para el cual compuso "Introducción a Héroes y Tumbas", con letra de Ernesto Sábato.19 En ese año también gana el Premio Hirsch por su "Serie de tangos sinfónicos", estrenados bajo la dirección de Paul Klecky.
En 1965, junto al Quinteto, una Orquesta formada ad hoc, y con las voces de Luis Medina Castro como recitante y Edmundo Rivero como cantante, graba el disco "El Tango", que contiene temas con letras de Jorge Luis Borges, incluido "Hombre de la Esquina Rosada", suite para canto, recitado y de doce instrumentos.

En 1966 se separa de Dedé Wolff y en 1967 empieza su colaboración con el poeta Horacio Ferrer, con quien compuso la operita "María de Buenos Aires", que se estrenaría al año siguiente, con la cantante Amelita Baltar. Por otra parte, Piazzolla inicia con Baltar una relación sentimental que durará cinco años.
En 1969, Piazzolla y Ferrer componen la exitosa "Balada para un loco", que supondría una popularidad súbita para Piazzolla.

Quinteto de Ástor Piazzolla. De izquierda a derecha: Osvaldo Manzi (piano), Chacho Tirao (guitarra), Ástor Piazzolla (bandoneón), Enrique "Kicho" Díaz (contrabajo), Antonio Agri (violín). Michelángelo, 1970.





En 1970 retornó a París donde nuevamente junto a Ferrer, creó el oratorio El pueblo joven, estrenado poco después en 1971 en Saarbrücken, Alemania. Al año siguiente fue invitado por primera vez a presentarse en el Teatro Colón en Buenos Aires, junto con otras importantes orquestas de tango. También en 1972, Piazzolla compone, para su Conjunto 9 el "Concierto de Nácar, para nueve tanguistas y orquesta filarmónica", primer antecedente de sus obras sinfónicas para bandoneón posteriores.





En 1973 sufre un infarto que le obliga a reducir su actividad, por lo que se instala en Italia, en donde permaneció grabando durante cinco años. De esta etapa destacaría su trabajo Libertango, obra que él consideró como "su carta de presentación ante el público europeo".1 Durante esos años también formó el Conjunto Electrónico, un octeto integrado por bandoneón, piano eléctrico o acústico, órgano, guitarra y bajo eléctricos, batería, sintetizador y violín (el cual posteriormente fue reemplazado por una flauta traversa o saxo). Tiempo más tarde, Astor incorporaría al octeto al cantante José Ángel Trelles.





En 1974 se separó de Amelita Baltar, y ese mismo año graba con Gerry Mulligan "Summit", junto a una orquesta de músicos italianos.15 . Al año siguiente, el Ensemble Buenos Aires graba su obra "Tangazo" para orquesta sinfónica.

En 1975, después del fallecimiento de Aníbal Troilo, Astor compone en su memoria una obra en cuatro movimientos a la que llamó "Suite Troileana", la cual grabó junto al Conjunto Electrónico.16 Al año siguiente, en 1976 conoce a Laura Escalada, quien sería su mujer definitiva. En diciembre de ese año presenta junto al Conjunto Electrónico en el teatro Gran Rex en Buenos Aires su obra "500 motivaciones". Meses después ofrecería otro concierto en el Olympia de París junto a una formación similar a la que tocó en Buenos Aires, la cual sería su última presentación junto a una formación de carácter eléctrico.





A partir de 1978 volvió a trabajar junto al quinteto Nuevo Tango y retomó la composición de obras sinfónicas y piezas de cámara.
En 1982 escribe "Le Grand Tango", para chelo y piano, el cual estuvo dedicado al chelista ruso Mstislav Rostropóvich. En 1985 fue nombrado Ciudadano ilustre de Buenos Aires y estrenó en Bélgica su "Concierto para Bandoneón y Guitarra: Homenaje a Lieja".





En 1987 viaja a Estados Unidos, donde graba en vivo en el Central Park junto a la Orquesta de St. Luke's, dirigida por Lalo Schifrin, sus obras "Concierto para Bandoneón" y "Tres Tangos para Bandoneón y Orquesta". Durante esta etapa en los Estados Unidos también tuvo la oportunidad de grabar "Tango Zero Hour", "Tango apasionado", "La Camorra", "Five Tango Sensations" (junto al Kronos Quartet) y "Piazzolla con Gary Burton" entre otros.





En 1988 fue operado del corazón en un cuádruple bypass y a principios del año siguiente formaría su último conjunto, el Sexteto Nuevo Tango formado por dos bandoneones, piano, guitarra eléctrica, contrabajo y violonchelo.10
El 4 de agosto de 1990 en París, sufrió una trombosis cerebral, de la que finalmente fallecería dos años después en Buenos Aires el 4 de julio de 1992, a los 71 años.

10 de marzo de 2009

- OBAMA -















Los ejecutivos siguen viviendo en una burbuja

Por qué se enojó el presidente

Bernardo Kliksberg
Para LA NACION
Noticias de Opinión


El presidente Obama se ha caracterizado por su serenidad y calma. Hace poco, reunió a los periodistas. El fiscal del Estado de Nueva York Thomas P. Di Napoli había detectado que los ejecutivos de las organizaciones financieras de Wall Street -beneficiarias, en su mayoría, de los paquetes de salvataje financiados por los contribuyentes- habían cobrado, en 2008, bonos por 18.400 millones de dólares. No ahorró adjetivos: "Es el colmo de la irresponsabilidad. Es vergonzoso. El pueblo norteamericano entiende que estamos en un gran agujero del que tenemos que salir, pero no le gusta que haya gente que está haciendo el agujero más grande mientras les piden a ellos que lo llenen". Exigió al sector privado norteamericano que se autoimpusiera "moderación, disciplina y sentido de la responsabilidad". No era demagogia. Estaba reflejando las encuestas, que muestran una ira masiva de la ciudadanía ante las sistemáticas actitudes del mismo corte.

Poco antes, Dick Fuld, presidente de Lehman Brothers, había comparecido ante el Congreso. El fue quien llevó a la quiebra a un banco de 150 años. El presidente del comité interpelante, Henry Waxman, demostró que había cobrado 255,9 millones de dólares de 1998 a 2007. Nicholas Kristof destacó en The New York Times que Fuld percibía 17.000 dólares por hora. Dos mil veces más que el sueldo mínimo, de 8,25 dólares. La revista New York refirió que viajaba a su oficina en helicóptero desde cada una de sus cinco casas. La que más utilizaba tenía 20 piezas, ocho dormitorios, pileta y canchas de tenis y de squash . Waxman le preguntó: "¿Es esto juego limpio?".

Poco después AIG, la aseguradora líder, recibió la mayor ayuda que el Estado hubiera dado a una empresa. El Washington Post denunció que ese fin de semana sus ejecutivos hicieron un retiro de lujo y festejaron, gastando varios millones. Los tres presidentes de las mayores empresas automovilísticas fueron interpelados en el Congreso por su pedido de ayudas extraordinarias. La primera pregunta no fue financiera, sino muy práctica: en qué habían llegado de Detroit a Washington DC. Lo habían hecho en sus jets privados. Un viaje que costaba 50 veces el precio de un pasaje business . El reciente despido del presidente de Merrill Lynch, John Thain, causó sensación. El procurador general de Nueva York, Andrew Cuomo, abrió investigaciones para saber por qué a pesar de que la empresa había sido vendida a otro Banco había hecho en el último momento pagos adelantados de bonos por 4000 millones. La cadena CNBC informó que, tiempo atrás, mientras recortaba puestos en la empresa, había hecho redecorar su oficina por valor de 1.200.000 dólares. Ello incluyó desde una cómoda de 35.000 dólares y un par de sillones de 87.000 hasta un cesto de 1500 dólares. Las historias continúan.

Los norteamericanos protestan porque los patrones comunes de conducta de quienes Tom Wolfe llamó "dueños del Universo" fueron las disparidades más agudas entre sus ingresos y su performance, y las prominentes brechas entre esos ingresos y los sueldos promedios de la economía. También se quejan por los "paracaídas de oro", las indemnizaciones multimillonarias que se fijaron en caso de despido.

Consideraciones básicas -no ya sólo morales, sino también pragmáticas- exigían otro comportamiento. ¿Qué fue lo que ocurrió? Entre otras causas por explorar, parece que la combinación de lo que Obama llamó codicia desenfrenada, la altísima concentración de poder, la desregulación salvaje y la sensación de impunidad, incidieron en su casi total pérdida de la noción de la realidad.

Los daños para el ciudadano medio fueron incalculables. Entre otras, la senadora Claire McCaskill afirmó: "Los ejecutivos de Wall Street estuvieron echando arena a la cara de los contribuyentes". Se abrieron investigaciones y hay una ola de pedidos para que se fijen nuevas reglas de juego. Al proyecto de poner un techo a las remuneraciones de los ejecutivos de empresas que reciban ayudas estatales, se sumó la enmienda del senador Christopher Dodd, aprobada en el Congreso, que bajó más ese techo y lo extendió no sólo a las empresas que fueran a ser objeto de ayuda, sino a las que ya lo habían sido. Argumentó Dodd: "No hay absolutamente ninguna razón por la que los contribuyentes americanos que trabajan duro deban financiar directa o indirectamente las excesivas compensaciones de los ejecutivos corporativos, cuyas decisiones, en muchos casos, perjudicaron fuertemente sus empresas y debilitaron toda la economía". La opinión pública piensa parecido. Según una encuesta en Newsweek , el estadounidense promedio considera que los CEO de las grandes corporaciones deberían ganar un 98,57% menos de lo que están cobrando.

The New York Times va más allá. Pregunta: "¿Deben los ejecutivos retener sus suculentas remuneraciones cuando las ganancias que generaron sus compensaciones se han esfumado?". Y agrega: "Al profundizarse la crisis financiera, lo que podría haber sido una cuestión filosófica es ahora el tópico del día". Efectivamente el representante Waxman y otras voces relevantes están pidiendo el reintegro de los bonos pagados a los ejecutivos de compañías que colapsaron. Amy Borrus (subdirectora del Consejo de Inversores Institucionales) señala: "Los paquetes de pago pobremente estructurados estimularon la mentalidad de enriquecimiento rápido y conductas de riesgo extremo, que han ayudado a poner de rodillas a los mercados financieros y han eliminado las ganancias de muchísimas empresas. Y aun así muchos de esos ejecutivos se han quedado con enormes compensaciones".

Hay una enseñanza adicional de fondo, subyacente, que hoy resuena fuertemente en los EE.UU. y en todo el mundo desarrollado y que tiene que plantearse América latina, con tanta necesidad de optimizar sus recursos escasos frente a la crisis que crece, más de 200 millones de pobres y la mayor desigualdad de todas las regiones.

Corresponde revisar preguntas, como cuál es la formación ética que se da en los programas de preparación de altos ejecutivos, cómo se los capacita para usar con responsabilidad colectiva los instrumentos estratégicos de alta gerencia que se les entregan y qué mensaje se les transmite respecto a la misión del ejecutivo en la sociedad.

Es difícil ver enojado al presidente, pero tenía sus razones.

El autor es copresidente de la Red Iberoamericana de Universidades por la Responsabilidad Social y Empresarial (RSE), integrada por cien universidades de América latina, España y Portugal, y presidente del Centro RSE de la UBA.

9 de marzo de 2009

- CRISIS -





La Crisis


Ese monstruo tan temido



Crisis (del latín crisis, a su vez del griego κρίσις) es una coyuntura de cambios en cualquier aspecto de una realidad organizada pero inestable, sujeta a evolución; especialmente, la crisis de una estructura.





Los cambios críticos, aunque previsibles, tienen siempre algún grado de incertidumbre en cuanto a su reversibilidad o grado de profundidad, pues si no serían meras reacciones automáticas como las físico-químicas. Si los cambios son profundos, súbitos y violentos, y sobre todo traen consecuencias trascendentales, van más allá de una crisis y se pueden denominar revolución.





Las crisis pueden ocurrir a un nivel personal o social. Pueden designar un cambio traumático en la vida o salud de una persona o una situación social inestable y peligrosa en lo político, económico, militar, etc. También puede ser la definición de un hecho medioambiental de gran escala, especialmente los que implican un cambio abrupto. De una manera menos propia, se refieren con el nombre de crisis las emergencias o las épocas de dificultades.





Para personas más brillantes, como Albert Einstein, la crisis es una forma de desafío intelectual que eleva al hombre y trae consigo proyectos.


8 de marzo de 2009

- ESA FE -





La fe que mueve millones


La Iglesia Universal del Reino de Dios se expande en medio de la polémica. Creada hace 30 años en Brasil, donde ya tiene 4500 templos y un imperio de medios de comunicación, hoy es fuerte en toda Latinoamérica. En Argentina, tiene casi 200 sucursales. La estrategia es la misma en todos los países: dar la batalla en los medios y predicar la salvación a cambio de dinero


Noticias de Enfoques

La Nación


Cuando el obispo Paulo Roberto gritó "¡Si usted da, Dios le da!", después de decir que la crisis no debería servir de pretexto para negar el diezmo o la ofrenda, Mercedes no lo pensó dos veces. Levantó la mano y tiró, en una bolsa roja, los 500 pesos mexicanos (US$ 33) que su madre le había prestado. Atraída por un anuncio que había visto en el subterráneo, "¿Está sufriendo y no encuentra una salida?", la mexicana llevó sus esperanzas al templo en el antiguo cine Jalisco, en el barrio popular de Tacubaya, Ciudad de México, donde pidió a Dios trabajo,salario, salud y paz familiar.

Al aceptar el desafío de regresar en ocho días con otra donación, la mexicana Mercedes estaba así aumentando el rebaño de la Iglesia Universal del Reino de Dios (IURD). Mientras en todo el mundo sólo se habla de cortes, retracción de inversiones y reducción del crecimiento, la iglesia fundada hace 30 años en Brasil se aprovecha de la crisis para atraer fieles desesperados y consolidar su imperio evangélico en Latinoamérica. Con excepción del nombre, ya que en la mayoría de los países se autodenomina "¡Pare de sufrir!", la IURD utiliza para crecer la misma fórmula aplicada en Brasil: predica la prosperidad a cambio de donaciones, rituales de liberación espiritual y un trabajo doctrinario fuertemente apoyado por los medios de comunicación.

Con uno u otro contratiempo, la IURD amplía su rebaño sin encontrar dificultades locales. A pesar de las polémicas en las que estuvo involucrada en Brasil por denuncias sobre blanqueo de dinero, falsedad ideológica, prejuicio religioso, entre otros problemas, una investigación realizada en la Argentina, Uruguay, México, Venezuela, Colombia, Costa Rica, Ecuador y Puerto Rico muestra que las autoridades, hasta ahora, prácticamente no han puesto restricciones a la expansión de este imperio de la fe en sus países. En México, la IURD enfrenta una acción judicial por no haber registrado a 35 de sus ministros en la Secretaría de Gobierno (Segob); la multa podría llegar a 204.000 pesos mexicanos (US$ 13.600).

En San José de Costa Rica, la IURD compró una sinagoga judía, en US$ 2.000.000, y la transformó en su sede. Ya en Buenos Aires, la adquisición de una emisora de radio por US$ 15.000.000 millones aceleró su expansión (ver recuadro). En la mayoría de los países, la Universal está registrada como organización civil, que es una importante estrategia para que los gobiernos locales tengan menos margen de regulación. Además de eso, conseguir status de iglesia probablemente representaría la necesidad de estar en contacto con otros liderazgos religiosos locales.

Ni siquiera las diferencias culturales ni la barrera del idioma (el "portuñol" de los pastores brasileños) representan obstáculos a la Universal. "El diezmo es la palabra clave para abrir las puertas de Dios", predica el obispo Paulo Roberto, junto a un desempleado, a un enfermo de cáncer, a una madre soltera, a un endeudado, a un negociante fracasado, a un divorciado, entre otros desesperados. Si quieren parar de sufrir, deben seguir al obispo. "Si usted da, Dios le da", repite Paulo Roberto, al pedir donaciones que van de 20 pesos a mil pesos (de US$ 1,5 a US$ 100).

Como en Brasil, el cobro del diezmo es el objetivo central de la iglesia. Irma Saavedra, ex-seguidora de la IURD en Venezuela, frecuentó por algunos meses un templo en Maracay. "Los pastores le dicen que cuanto más grande es su contribución a Jesús, más recibirá", recuerda. Saavedra comenta que ellos tienen el cuidado de decirle que el diezmo no es obligatorio, pero si no lo da, no debe esperar recibir grandes favores, "y es cuando la gente deja todo lo que tiene", resume.

En el templo central de Costa Rica, los cultos son interrumpidos para la exhibición de un video que muestra la historia de un empresario argentino que había perdido todos sus bienes. Después de hacer un sacrificio y entregar a la Iglesia el dinero ahorrado para su matrimonio, él había comenzado a prosperar hasta hacerse un magnate. "¿Cuándo vamos a ver un testimonio como éste en esta iglesia?", pregunta el pastor. Me encantaría que ustedes prosperaran así, como lo hizo este hombre". El pastor les pide que todos vuelvan a sus asientos y depositen sus ofrendas, lo que cada uno pueda, en dos bolsas de paño.

Después, el pastor les pregunta quiénes están dispuestos a hacer el sacrificio, y solamente dos o tres levantan las manos. El pastor sonríe y les dice: "No hay problema, cada uno sabe cuánto puede hacer en sacrificio para el Señor. ¿Saben lo que decimos cuando no podemos hacer el sacrificio? ¡Que tenemos a Judas agarrado al bolsillo! ¿Quién tiene a Judas agarrado al bolsillo?" El les pregunta con una sonrisa, bromeando, y varias personas le responden levantando las manos.





Brasil, donde todo comenzó

Peleas religiosas, escándalos, denuncias, detenciones, marcan los 30 años de la Iglesia Universal en Brasil. Para esta iglesia neo-pentecostal, los medios de comunicación, el catolicismo y las religiones afrobrasileñas son sus principales oponentes. Desde el año pasado, la Universal ha promovido represalias contra los medios de comunicación y periodistas que se cruzan en su camino. Con el argumento de que un eventual "daño moral" causado por las investigaciones periodísticas, fieles de varios lugares del país, en una acción claramente organizada, movieron procesos individuales contra la periodista Elvira Lobato, del periódico Folha de S. Paulo, tras su investigación sobre el imperio de comunicación montado por la iglesia en estas tres décadas.

La misma maniobra intentó intimidar a la Red Globo de Televisión, cuando la emisora exhibió en el programa "Linha Direta" una investigación sobre la participación de tres pastores de la Universal en el asesinato de un joven en Bahía, en 2001. De las 96 acciones judiciales promovidas por fieles con el mismo argumento del daño moral, 87 ya tuvieron sentencias favorables a la Red Globo.

La investigación de Elvira Lobato, informó, por ejemplo, que la IURD tiene su propia empresa de taxi aéreo, la Alliance Jet, en Sorocaba, San Pablo. Según datos de la empresa, facturarían 500 mil reales mensuales (US$ 210.000), tienen tres aviones, uno de ellos adquirido por US$ 28.000.000, en 2007. También informó que la Unimetro, empresa de la IURD, estaría asociada a la Cableinvest, registrada en el paraíso fiscal de Jersey, en el Canal de la Mancha. El eslabón aparecía en los registros de la empresa en la Junta Comercial de San Pablo. "Una hipótesis es que los diezmos de los fieles serían enviados a paraísos fiscales", escribió la periodista.

La cantidad de empresas asociadas a los obispos, otro dato relevante del trabajo, reforzó las denuncias publicadas sistemáticamente por los medios de comunicación, desde los años 90, de que la IURD se valió de terceros para la adquisición de las emisoras de radio y de televisión, en flagrante ilegalidad. La persistencia del problema muestra que el poder político representado por la combinación ?medios de comunicación+fe´ logró que varios gobiernos fingieran que no veían el "modelo de negocio" que garantizó la expansión de este imperio.

La Universal repite en Latinoamérica el modelo ya probado en Brasil, como la ocupación de antiguos cines y teatros para sus sedes, con predilección en barrios pobres y populares, la venta de supuestos objetos milagrosos y el alquiler de horarios de emisoras de radio y televisión en la madrugada. Otra práctica que se repite fuera de Brasil es la organización temática de los cultos semanales. El martes, por ejemplo, empezó a ser el día de la liberación (cuando los religiosos "limpian" a las personas de los espíritus malos). El lunes, es el día dedicado a la prosperidad. Miércoles y domingo, son los días del Espíritu Santo. El viernes, la liberación (parecido al martes) y el jueves, la familia (el sábado, las actividades se encargan a los obreros y a los pastores auxiliares, ya que es el día del descanso del pastor titular). Aunque los temas sean distintos, una práctica se repite todos los días: los intensos pedidos al pago de los diezmos.

Fue en el comienzo de la década de los 90 que la Universal atravesó las fronteras brasileñas para instalarse inicialmente en Uruguay y Argentina. El desarrollo en dirección al Uruguay, por ejemplo, empezó en la ciudad brasileña de Santa Ana do Livramento, limítrofe con el departamento uruguayo de Rivera, y en otras zonas fronterizas. Para los frentes colonizadores, la cúpula de la iglesia optaba por enviar a jóvenes pastores brasileños, dispuestos a trabajar duro e iniciar nuevas iglesias en una situación que seguramente no es fácil y que les exige mucha dedicación y compromiso. Dos décadas después, sin embargo, los líderes locales ya empiezan a ascender en la jerarquía de las iglesias en sus países.

Desde el comienzo, los obispos, los pastores y los obreros promueven cultos sincréticos, en los cuales mezclan elementos de varias religiones y hacen sesiones de exorcismo, liberación y cura. Predican la idea de que la mala suerte de las personas se explica por la presencia del demonio. Como salida para esos males, la iglesia les ofrece a los fieles la Teología de la Prosperidad, surgida en los Estados Unidos, un discurso que predica que la pobreza es obra de Satanás, y les promete asceno social a las clases más pobres.

En noviembre pasado, en una sesión de liberación durante una ceremonia en el Centro de Ayuda Espiritual de Sabana Grande, unidad de la IURD en Venezuela, el pastor intentaba liberar del demonio a una mujer presuntamente traicionada por su marido. La ceremonia obedece siempre al mismo guión. El pastor empieza hablando en voz baja: "Libérese, mujer, del sufrimiento, porque encontró marcas de lápiz labial en la camisa de su marido". La voz se hace más fuerte y enfática hasta que la mujer grita y el pastor la agarra por el pelo: "¿Espíritu maligno, quien eres tú?, dice él, mientras la mujer se niega a contestarle y se contorsiona. Por fin, le contesta: "Maria Lionza" [figura central de un culto venezolano en el que se mezclan ritos y creencias católicas, indígenas y africanas, incluyendo la santería y el vudú].

Descubierto el problema, el pastor le ordena a la mujer que ponga las garras (manos) hacia atrás, para luego pedirle que expulse todo el mal que había sembrado en la víctima. La multitud permanece estupefacta. La mujer, llevada al altar, hace muecas. Sus gestos indican la extracción de algo que no se puede ver. "¿Ya ha expulsado todo?", le pregunta el pastor. Con la voz ronca, la mujer le contesta que sí. Aparentemente el demonio se había marchado y la creyente se dirigió tranquila a la panadería contigua. Si ya no había demonios ni dolor, había tiempo para un café.

El especialista mexicano Bernardo Barranco explica que esa iglesia neo-Pentecostal se encuentra en un meteórico crecimiento porque manipula emociones como la risa, el llanto y la alabanza en una sociedad rígida, en crisis económica y de valores y con una Iglesia Católica predominante que no satisface las necesidades espirituales de la sociedad. Sin embargo, destaca: "No se sabe la línea divisoria en la cual comienza la empresa o la religión. Manipulan un negocio de lucros intercambiados, porque la gente no es tonta y tampoco se deja engañar. Ellos van porque reciben a cambio lo que el estado o la iglesia predominantemente no les da: esperanza de vida".

© LA NACION

7 de marzo de 2009

- CASTRO -




Juan José Castro


Recordamos el nacimiento de un exelente músico, que se destacó en distintas facetas



Nace en Avellaneda, un 7 de marzo de 1895.

Compositor y director de orquesta argentino. Inició sus estudios de violín y piano con Manuel Posadas, completándolos más tarde con Constantino Gaito (armonía) y con Eduardo Fornarini (composición). Hacia 1914 comenzó a actuar en conciertos de música de cámara y dio a conocer su primera composición importante: una sonata para violín y piano.





En París, meca de los músicos argentinos que destacaban, perfeccionó la composición con Vincent d'Indy y el piano con Eduardo Risler. Al regresar a Buenos Aires fundó la Sociedad del Cuarteto, en la cual ocupó el puesto de primer violinista y líder del grupo, desarrollando una trascendental labor de divulgación.





En 1928 inició su carrera de director de orquesta, donde llegó a destacar notablemente. Figuró en la orquestas como la National Symphony de Washington, la Sinfónica Nacional de México, la Nacional de la República Argentina y la Sinfónica de La Habana. En 1929 fue contratado por el Teatro Colón para dirigir el estreno de El amor brujo de Falla.





Fue director general de este teatro durante varias temporadas, llegando a dominar el lenguaje operístico como pocos compositores iberoamericanos. Se destacó en este género representando obras como La zapatera prodigiosa y Bodas de sangre.





Muere en la Ciudad de Buenos Aires en 1968.

6 de marzo de 2009

- CAMPO -











La crisis del campo reclama un mayor compromiso político

Con la queja ya no alcanza

Marcelo J. Muniagurria
Para LA NACION
Noticias de Opinión



Las protestas en la ruta fueron un síntoma del problema, pero su reiteración no garantiza por sí sola que se halle el camino para una solución
Foto: Archivo
Casi un año ha pasado desde que la opinión pública tomó conciencia del conflicto planteado entre el campo y la actual administración nacional. Ese conflicto tuvo un desencadenante visible: la ya célebre resolución 125 del Ministerio de Economía, que aumentaba la tasa de retenciones a las exportaciones agropecuarias.

El productor y, en general, la mujer y el hombre del interior del país, saben que el problema no comenzó en ese momento, sino mucho tiempo antes, y que en todo caso la 125 fue únicamente la gota que desbordó el vaso de la paciencia en una sociedad que venía tolerando una larga serie de desplantes y arbitrariedades por parte de aquellos a quienes había elegido para gobernar en su nombre.

Creo, humildemente, estar en condiciones de aprovechar este lamentable aniversario para proponer algunas decisiones. Además de productor agropecuario de toda la vida y de dirigente rural durante un extenso período, he sido diputado nacional y vicegobernador de mi provincia, Santa Fe, durante el peor momento de la crisis argentina: el del default, el de la disolución del poder federal, el de la profunda recesión, con sus secuelas de desempleo y frustración.

Sobre esa plataforma de experiencia, me permito recordar que hace ya casi exactamente cuatro años, en marzo de 2005, sostuve públicamente y por escrito la imperiosa necesidad de que los productores de todo el país dejaran atrás sus proverbiales reticencias y se involucraran en la actividad política de sus respectivas comunidades, porque los cambios solamente pueden hacerse desde el poder. Si se niegan, ya se ve que otros ocupan esos mismos lugares, con resultados muchas veces nefastos.

Los países con gobiernos serios preparan planes a mediano y largo plazo sobre la base de sus ventajas y fortalezas, para aprovecharlas, y de sus debilidades, para suprimirlas o, cuando menos, minimizarlas.

La República Argentina es productora y exportadora de alimentos. Esa característica es conocida en todo el planeta desde hace ya más de un siglo y en las actuales condiciones del mundo representa una fortaleza invalorable: la humanidad puede privarse de muchas cosas, pero no de comer.

Esta verdad casi redundante es, hoy por hoy, todavía más visible, porque en los últimos años enormes masas de población mundial (por ejemplo, las de China y la India, debido al crecimiento de sus economías), se han ido incorporando a patrones de dieta muy superiores a los que tenían anteriormente.

Es una ley histórica que ninguna sociedad admite perder un beneficio una vez que lo incorpora a su vida; por lo tanto, miles de millones de personas demandan ya habitualmente su cuota de calorías, vitaminas y demás nutrientes, y alguien debe proporcionárselas.

Estamos hablando, además, del sector más dinámico, de mayor crecimiento, más competitivo y menos estadodependiente de toda la economía argentina. Y eso también se sabe, en el país y fuera de él.

¿Qué hace la Argentina frente a este cuadro? Desperdicia su privilegiada situación en impresentables peleas entre el Gobierno y el sector productivo, sobre el cual se han hecho recaer castigos y desaires que obligan a que hombres y mujeres deban abandonar sus quehaceres habituales para perder su tiempo en disputas increíbles con funcionarios que hablan de lo que no conocen y resuelven desde su ignorancia. Si la soja es un yuyo, si la gente del campo "se queja de llena" y reclama lo suyo por puro egoísmo y si todo eso se dice desde la máxima instancia de poder político, está claro que no hay forma de entenderse, más allá de los esfuerzos e intentos. Acaso sea por eso que el Gobierno no consiguió en todo este tiempo que un solo especialista independiente en temas agropecuarios respaldara públicamente su actuación en el conflicto.

Es que se trata de funcionarios y legisladores que hablan del campo sin haber visto nunca de cerca una planta de maíz y que quieren enseñarle al productor cómo debe manejar su negocio sin haber tenido nunca la responsabilidad de pagar una quincena.

Dije hace ya tiempo, y repito ahora que, salvo momentos excepcionales, forzosamente breves y sustentados en situaciones de fuerza mayor, en ese contexto las retenciones a las exportaciones son una anomalía y una desventaja para el país frente a otros actores del mercado internacional que, con crisis o sin ella, siguen y seguirán subsidiando.

Mantener las retenciones es, para el Estado, puro facilismo, un modo de reemplazar el esfuerzo de pensar alternativas ingeniosas, eficaces y jurídicamente válidas para obtener recursos genuinos. En su momento, lo comparé con la idea de ir a cazar al zoológico.

Todo lo antedicho es archisabido por las mujeres y los hombres de la producción. Pero el saberlo y sentirse perjudicado por ello no impide que la situación se mantenga.

El único modo de que cambie es participar protagónicamente en las decisiones políticas: en el Congreso, en las Legislaturas provinciales, en las gobernaciones, en las intendencias, en los restantes órganos municipales y en cualquier ámbito desde el que se pueda influir en favor de los intereses de la actividad productiva, que coinciden con los de la República en su conjunto.

Hasta el menos relacionado con este quehacer sabe que no se puede imaginar el país próspero si el campo y la agroindustria no lo son.

Por lo tanto, creo llegada la hora de que cada uno reflexione y resuelva cómo quiere vivir de aquí en adelante y qué Argentina quiere dejar para sus hijos.

Con la queja ya no alcanza. Hay que abrirse camino en las organizaciones políticas y abandonar sin pudores las que no den espacio a esa participación. Al fin y al cabo, los partidos deben ser agrupaciones de ciudadanos en defensa de lo que creen mejor para sí y para la sociedad, y no cotos cerrados sólo disponibles para un puñado de "escogidos".

Nosotros lo intentamos en su momento, y nos sirvió para aprender que debemos ser muchos para que nuestra voz sea escuchada.

Es tiempo de actuar. La ocasión es propicia y la hora lo exige. ¡Hagámoslo!

El autor fue presidente de CRA y vicegobernador de Santa Fe. Preside el Pro en esa provincia.

5 de marzo de 2009

- LA CATEDRAL -

















CATEDRAL METROPOLITANA

NUESTRA CATEDRAL

UN ICONO DE BUENOS AIRES


SITA EN CALLE RIVADAVIA Y SAN MARTÍN, LA FACHADA DE LA CATEDRAL METROPOLITANA CIERRA Y ENMARCA DE MANERA PUNTUAL UNO DE LOS BORDES DEL BARRIO.





LA CONSTRUCCIÓN DE LA CATEDRAL FUERON LARGOS AÑOS DE CONSTRUIR Y DEMOLER, DE LITIGIOS INTERMINABLES QUE CULMINARON EN UN EDIFICIO DE CARACTERÍSTICAS PECULIARES E INCONFUNDIBLES.

LAS PRIMERAS CONSTRUCCIONES DESAPARECIERON ARRASADAS POR LA PRECARIEDAD DE LOS MATERIALES Y LA IMPERICIA DE LOS ALBAÑILES. LA QUINTA EN EL AÑO 1622, ERA ALGO MÁS SÓLIDA, PERO TAMBIÉN SUFRIÓ DERRUMBES, REMIENDOS Y DEMOLICIONES.





EN EL AÑO 1752, SE ENCOMIENDA LA CONSTRUCCIÓN DE UN NUEVO TEMPLO A ANTONIO MASELLA, ARQUITECTO TURINÉS RESIDENTE EN BUENOS AIRES Y EN 1791 LA CIUDAD PUEDE CONTAR CON UNA CATEDRAL DIGNA DE ESE NOMBRE.





EL TEMPLO APARECE ANTES SUS OJOS CON UNA EXCELENTE PERSPECTIVA, LUCIENDO UNA COLUMNA BIEN HERMOSA Y BIEN PROPORCIONADA, LA CUAL PERTENECE AL MUNDO CLÁSICO. LA OBRA EN SÍ MISMA NADA TIENE DE CENSURABLE, LAS DOCE COLUMNAS QUE LA COMPONEN REMATAN SU FUSTE LISO EN LABRADOS CAPITELES CORINTIOS, SOBRE LOS QUE DESCANSAN EN TABLAMENTOS CUYO FRONTÓN ESCULPIDO CONSTITUYE UNA AUTÉNTICA OBRA DE ARTE, “EL ENCUENTRO DE JACOB CON SU HIJO JOSÉ EN EGIPTO”.





EN SU INTERIOR POSEE UN ÁMBITO ESPACIOSO Y CLARO CON DOS LATERALES EN LOS QUE ABREN AMPLIAS CAPILLAS, SUS GENEROSAS DIMENSIONES SE COMUNICAN ENTRE SÍ Y HACEN QUE PUEDA HABLARSE DE CINCO NAVES, DILATANDO AÚN MÁS EL ESPACIO. EL ALTAR MAYOR, DORADO DE MAJESTUOSAS PROPORCIONES SE IMPONE EN EL MEDIO COMO EL PUNTO MÁS CONSPICUO DEL CENTRO. SUS FORMAS SINUOSAS, ESPIRALADAS, SU ORNAMENTACIÓN EN BASE A FLORES Y ROCALIA, DELATAN LA FILIACIÓN ROCOCÓ DE LA OBRA.





EN EL BRAZO IZQUIERDO HAY UN ALTAR CON UNA IMAGEN DEL SANTO CRISTO DE BUENOS AIRES, SE TRATA DE UNA ESCULTURA DE TAMAÑO NATURAL, EN MADERA DE ALGARROBO POLICROMADA, QUE REPRESENTA AL CRUCIFICADO ANTES DE SU MUERTE. AL FINAL DE LA NAVE IZQUIERDA SE LLEGA A UN ALTAR DE INTERESANTES CARACTERÍSTICAS DEDICADAS A LA VIRGEN DE LOS DOLORES UNA DE LAS PRIMERAS TRAÍDAS AL PAÍS.





CRUZANDO A LA NAVE LATERAL DERECHA, EN LA CUARTA CASILLA SE ENCUENTRA EL MAUSOLEO DEL GENERAL SAN MARTÍN, EL CUAL DATA DESDE 1880 OSTENTANDO UNA MAJESTUOSIDAD PROPIA DEL ECLECTÍSMO FRANCÉS IMPERANDO EN EL VIEJO MUNDO. SUS PISOS DE MOSAICO CUYAS PEQUEÑÍSIMAS TESTELAS DIBUJAN ESPINAS, CLAVOS Y OTROS MOTIVOS DE LA PASIÓN, FORMANDO UNA ATRACTIVA ALFOMBRA MULTICOLOR QUE SE EXTIENDE POR TODA LA IGLESIA.





NUMEROSAS PÉRDIDAS, TRASLADOS E INCENDIOS DIERON CUENTA DE VARIAS PIEZAS IMPORTANTES. LO QUE QUEDA ES OBRA DE ARTISTAS ADOCENADOS SIN AUTÉNTICO VALOR ARTÍSTICO. SU HETEROGENIA FISONOMÍA ESTILÍSTICA Y LA CALIDAD DE SUS ADORNOS EN NADA EMPAÑAN LA NOBLEZA DEL PAÍS QUE LA VIO NACER Y CRECER.





Por último, no hay que olvidar que la catedral fue declarada monumento histórico el 21 de mayo de 1942.

4 de marzo de 2009

- BAJANDO LINEA -




Los discursos ideológicos del Gobierno



Luis Gregorich
Para LA NACION
Noticias de Opinión



La expresión "bajar línea", y su correspondiente sujeto, "bajalíneas", son muy utilizados entre nosotros, tanto en la jerga política como en situaciones de la vida cotidiana. No he podido encontrarlos, sin embargo, ni en la última edición del Diccionario de la Lengua de la Real Academia Española (donde sí figura "presidenta", con "a" final, como para terminar con la absurda crítica a nuestra jefa de Estado por el uso de esa palabra), ni tampoco en el Diccionario del habla de los argentinos , meritorio trabajo de la Academia Argentina de Letras.

¿Qué significa "bajar línea"? Se sabe: "Dar una instrucción u orden a otra persona o personas, antecedida por una explicación de la realidad y un relato ejemplar". Como es obvio, sólo se puede "bajar" línea de arriba abajo, es decir, del dirigente al subordinado, del sacerdote al parroquiano, del médico al paciente, o del maestro a sus alumnos. Casi siempre, la bajada de línea se constituye como la apoteosis del deber ser ("hay que?"), y se reviste de un carácter estrictamente pedagógico. Quienes, por ejemplo, se hayan casado con docentes, experimentaron alguna vez en carne propia esta irrefrenable necesidad de persuadir y convertir.

El bajar línea se suele identificar, vulgarmente, con la orientación que los jefes políticos transmiten a sus afiliados y militantes, para que estos la adopten y, a su vez, la propaguen. En el pasado, los congresos de los grandes partidos comunistas (como el soviético y el chino) producían minuciosos documentos que eran expresas bajadas de línea para sus seguidores de todas partes del mundo. De tal forma, según fuera la relación de fuerzas en el escenario internacional, se alternaba el requerimiento de la revolución universal con la más modesta implantación del socialismo en un solo país. Los nazis y los fascistas, en cambio, cometieron sus crímenes sin una obsesión tan grande por los matices ideológicos. Apenas se escudaban en el culto de la tierra y la sangre, y el Lebensraum para perpetrar sus tropelías.

También entre los filósofos, los escritores y los intelectuales de cualquier época de la historia se pueden encontrar obstinados bajalíneas. No cedamos a la tentación de mencionar las Tablas de la Ley, las Biblias y los Coranes. Entre los primeros intelectuales modernos, Pascal es, indudablemente, más afecto a bajar línea que, por ejemplo, Erasmo y Montaigne. De los filósofos, sólo diré que mi bajalíneas predilecto es Kant, a causa del imperativo categórico y la ley moral inscripta en un cielo estrellado, pero debe admitirse que Hegel lo superó ampliamente en la característica que nos ocupa.

Muchos de los que empezábamos a escribir y a publicar en los 60 del siglo pasado teníamos como referentes (y, en consecuencia, bajalíneas) a representantes de la modernidad francesa, y entre ellos, en primer término, y con suma complacencia, a Jean-Paul Sartre, con existencialismo y teoría del compromiso incluidos. Las bajadas eran opresivas, irrefutables, didácticas hasta la saciedad. Después nos dijeron que el lenguaje no era tan ingenuo ni transparente, y la cosa se complicó. Llegó el estructuralismo. Los posmarxistas. Los barthesianos. Los lacanianos. Los foucaultianos. Los derridianos. Siempre Francia, diciendo "presente". Algunos iluminados pudieron mitigar estos excesos con el empirismo de la tradición anglosajona.

El lector ya se habrá anoticiado de adónde queremos llegar. Hoy tenemos, en la Argentina, un matrimonio presidencial que se empeña en bajar línea contra viento y marea, a veces con el dedo admonitorio, en una medida mayor y más sistemática de lo que lo hicieron, también, sus predecesores. En las reiteradas presentaciones públicas de la pareja, hay una clara división del trabajo. La Presidenta, una buena oradora, no deja de impartir clases sobre economía y sociología, aunque a menudo en desajuste con la realidad. El ex presidente, orador mucho más desmañado, construye, en cambio, un discurso más rudo, que denuncia traiciones y promete humillaciones y castigos. Ambos practican, aunque de manera más elemental y doméstica, la teoría de los antagonismos planteada con sofisticación por los intelectuales de Carta Abierta, e inspirada -rara mezcla de Lacan y Jauretche- en las propuestas del matrimonio argentino-belga formado por Ernesto Laclau y Chantal Mouffe.

¿Qué dice esta incansable bajada de línea? Además, ¿sirve para convencer? ¿Y a quién? ¿Quién acata hoy estas órdenes ideológicas?

El contenido es tajante. Estamos redistribuyendo la riqueza. Hemos mejorado todos los índices económicos (siempre la comparación se hace con el peor período de la crisis anterior, 2001-2002). La oposición no existe, salvo los rejuntados de la nueva Alianza, que tanto daño hizo al país (cuando en realidad el ex presidente De la Rúa está retirado de la vida pública y el ex vicepresidente Chacho Alvarez está alineado con el gobierno actual, tanto como ex aliancistas que hoy son ministros o legisladores oficialistas). Las cifras que proporciona el Indec son correctas, y los que las critican (¿las amas de casa de Caballito o de Añatuya?) desconocen los métodos científicos y se quejan por interés personal. Nuestros enemigos son la derecha (Scioli, Massa, los intendentes del conurbano, ¿son de izquierda?) y los sectores del privilegio, en especial las oligarquías del campo (Cristóbal López y Rudy Ulloa, ¿a qué sectores pertenecen?).

¿Por qué esta bajada de línea ya no convence, y se advierte una gran erosión en la imagen positiva de la Presidenta y, aunque algo menos, en la de su marido?

Hay que hablar, ante todo, de una fenomenal pérdida de la credibilidad. El "bajalíneas" más modesto necesita que le crean y lo respeten. Trátese del padre que inflige una monserga a sus hijos, o del jefe de oficina que procura dar una lección de austeridad y dedicación a sus empleados, nada será tomado en cuenta si el que baja la línea no lo respalda con sus propios actos, pasados y presentes. Y convengamos también que impera un profundo egoísmo en la sociedad: cuando hay plata en los bolsillos, a los gobiernos y a sus líderes se les cree y perdona más; cuando la crisis aprieta, no hay defecto de los gobernantes que no salga a la luz y no hay contradicciones -tan frecuentes en la vida política- que puedan ser disculpadas.

No se trata sólo, para el matrimonio presidencial, del erróneo manejo del conflicto con el campo, aunque éste haya sido un punto de inflexión. Como en la actualidad la política es en gran parte política audiovisual, también las imágenes, los íconos que ponen en escena nuestros gobernantes bajan su propia línea, que suele causar el efecto contrario al que se propone. Ahora que todo el mundo sabe que los Kirchner son largamente millonarios, mucho más ricos que otros gobernantes anteriores; ahora que se sabe que el ex presidente fue fervoroso menemista, ahora que nos enteramos de que en tiempos del Proceso este matrimonio se dedicó a ganar dinero y no tuvo ningún papel en la defensa de los derechos humanos, sin duda saltan las chispas cuando las mismas personas quieren reivindicar su izquierdismo, su antimenemismo y su cruzada contra los delitos de lesa humanidad. Y, dicho sea con todo respeto por la figura presidencial, ¿es necesario que tengamos esa imagen de Cristina Kirchner con un maquillaje abusivo, con un peinado inapropiado para su edad e investidura, y un vestuario fiel a un estilo que ya no le sirve? Mucho mejor se vio a la Presidenta -más allá de la eficacia de la visita- en su paso por Tartagal, sencillamente ataviada con ropa de trabajo. Hay que repetirlo siempre: en nuestra civilización, las imágenes, aun las más frívolas, cuentan tanto o más que las palabras, aun las más serias.

El bajalíneas incorregible hace su trabajo voluntaria o involuntariamente. Mientras nuestros gobernantes no cambien sus políticas y su estilo, seguirán declinando en el favor popular, y podrían sufrir una derrota devastadora en las elecciones nacionales de octubre, incluso sin que la oposición haga grandes méritos para conseguirlo. Ese resultado, en la siniestra apuesta del todo o nada, podría significar un vacío de poder que debe evitarse a todo precio, para beneficio de las instituciones. Se está a tiempo, incluso en medio de la grave crisis mundial que nos golpeará más temprano que tarde, de "bajar línea" entre todos, con las simples palabras de siempre: consenso, diálogo, rechazo a los antagonismos artificiales, respeto por los otros.

Dos confesiones. Una: detesto a todos los bajalíneas obsesivos, empeñados en coartar nuestra libertad y autonomía como individuos. Dos: soy mucho más tolerante con mis propias bajadas de línea.

3 de marzo de 2009

- BROWN -




BROWN GUILLERMO


PROCER NAVAL


ANIVERSARIO DE SU MUERTE




Guillermo Brown nació en Foxford, Irlanda, el 22 de junio de 1777. Su nombre está íntimamente vinculado a las luchas por la independencia argentina, a la guerra contra el Imperio de¡ eras¡¡, a las luchas; civiles de¡ período de Rosas. Emigró con sus padres a los Estados Unidos siendo todavía un niño. Quedé huérfano a corta edad y entra como grumete en un barco de guerra inglés.
Años después se le encuentra al mando de una nave de pabellón británico que fue apresado por los franceses y conducida a Metz con su comandante.





Brown consigue fugarse y llegar a Inglaterra tras no pocas peripecias. Contrajo allí matrimonio en 1809 y emigró hacia él Río de la Plata, a donde llega el mismo año. Después de una breve permanencia en Montevideo se traslada a Buenos Aires y se compra una Goleta llamada "Industria" para realizar un servicio regular entre Buenos Aires y Montevideo.

Al producirse la Revolución de Mayo se adhiere al movimiento y en 1814 acepta el mando de una escuadrilla para hacer frente a las interferencias de los buques españoles.





El gobierno de Buenos Aires compra y arma la fragata Hércules, los bergantines Zephoys y Nancy y la qoieta Juliet. Se les reúnen después. las goletas Julieta y Fortunata, la cañonera Tortuga y el falucho San Luis, con los que el 10 de marzo hace rumbo a Martín García, isla en la que desembarca.

Luego se dirigió a Montevideo y el 17 de mayo tuvo una gran victoria sobre los buques realistas, superiores en número y armamento. Cooperó positivamente en el sitio a Montevideo, plaza que bombardeó y cuya rendición, ocurrida en junio, debióse en gran parte al asedio marítimo. El Supremo Director Posadas, lo ascendió a Coronel, como premio a su comportamiento.
Tuvo prisionero a borde de¡ Hércules al Gral. Vigodet que regresó a España al cabo de 14 días.





Brown tuvo que regresar a Buenos Aires a consecuencia de una herida que habla recibido en combate y el gobierno lo designa Comandante General de la Marina. Por los efectos de esa herida queda cojo para toda la vida. Posteriormente, se retira a su quinta de Barracas, donde permanece alejado de la vida pública hasta que en 1826 lo llama a servicio el presidente Rivadavia.





Ese año combate en el puerto de la Colonia contra la escuadra brasileña, resultándose adversa la suerte, hasta que con once embarcaciones mal pertrechadas y con una tripulación pobre derrota a los brasileños que mandaban 31 unidades. Este fue el histórico combate naval de Los Pozos, realizado el 1 1 de junio de 1826. Al ario siguiente el 9 de febrero, volvió a derrotarlos en Juncal. Obtiene una nueva victoria en Monte Santiago, pero en. ese combate pierde la vida el capitán Francisco Drummond, novio de su hija Elisa Brown, la cual al enterarse de la noticia se suicida.





Este hecho marca en la vida psíquica de¡ marino una de las etapas decisivas de la neurosis que llegó a dominarlo. En 1829, vuelve a la vida privada y en 1837 hace un viaje a su país natal. A principios de 1841, Rosas le confía la misión de crear una escuadra para hacer frente a Jade¡ Gral. Riveraya los buques extranjeros que tanto le molestaban con sus agresiones.

El 27 de febrero hacía flamear su insignia de Almirante en el bergantín Belgrano.
En mayo derrotó a los riveristas frente a Montevideo y en 1842 venció a la escuadra adversaria mandada por Garibaldi.





En 1843 bloquea Montevideo por orden de Rosas, bloqueo que la intervención británica hizo fracasar.
En 1845, se vio forzado a regresar a Buenos Aires obligándolo las escuadras europeas a firmar un documento por el que se comprometía, dada su calidad de británico a no intervenir más en aquella contienda.

Fallece en Buenos Aires el 3 de marzo de 1857.








Brown simboliza toda la historia naval argentina, dice Bartolomé Mitre "No teníamos astilleros, ni maderas, ni marineros, ni nuestro carácter nos arrastraba a las aventuras de¡ mar, ni nadie se imaginaba que sin esos elementos pudiéramos competir algún día sobre las aguas con potencias marítimas que enarbolaban en bosques de mástiles centenares de gallardetes. Este prodigio lo realizó el Almirante Brown en los momentos de mayor conflicto en las dos guerras nacionales que ha sostenido la Argentina".

2 de marzo de 2009

- AISLAMIENTO -




El análisis



Hacia un país cada vez más aislado



Joaquín Morales Sola
Para LA NACION
Noticias de Política




La condena se aplazó, pero los productores agropecuarios siguen todavía en el corredor de la muerte. Encopetados funcionarios aseguraban ayer que la comercialización de los granos (sobre todo, de la soja) tendrá, a partir de los próximos días, una fuerte intervención del Estado. Eso es lo que anunció Cristina Kirchner, entre elipsis y sobrentendidos, cuando adelantó una intervención del Estado en la economía durante su discurso ante el pleno del Congreso.

El Gobierno ya no habla de un manotazo liso y llano a la producción de los ruralistas. Se escuda, en cambio, en los modelos de Canadá y Australia para advertir que no habrá una regresión al pasado, sino un viaje vertiginoso hacia la modernidad. Llama la atención que la modernidad no haya comenzado por las destartaladas instituciones argentinas ni por el progreso de la devaluada calidad democrática ni, tampoco, por un salto de la nación al dominio y la captación de las nuevas tecnologías. La modernidad se refugia, en fin, justo en el lugar donde están los pocos recursos privados que quedan en un país cada vez más paralizado.

Australia y Canadá están revisando sus sistemas de comercialización de granos porque les han hecho severas críticas a su eficacia. Pero aun cuando no lo revisaran, el nudo central del problema es que aquí está la Argentina de los Kirchner, tan distinta de los modelos políticos e institucionales de australianos y canadienses.

Hasta podría ser que el organismo que centralizara el comercio de granos estuviera aquí integrado también por sectores de la producción, pero alguna argucia legal los dejaría a estos últimos como espectadores de los manejos del kirchnerismo. "¿Acaso no decían que querían mejorar el Consejo de la Magistratura y terminaron haciendo un ente funcional a los aprietes del Gobierno?", preguntaba ayer uno los principales líderes rurales.

La confianza. Esa es la mayor escasez de los Kirchner. Ningún artilugio nuevo sobre el campo, que signifique una mayor intervención del Gobierno en los recursos del sector, será bien recibido por los líderes agropecuarios, que sienten que pende sobre ellos la condena perpetua de la venganza.

El matrimonio presidencial no pierde oportunidad de explorar las vías para dinamitar la unidad de las organizaciones agropecuarias. Hace unos diez días trató de mostrar a Hugo Luis Biolcati cerca del Gobierno, porque simplemente había aceptado conversar reservadamente con Julio De Vido. La estrategia se desmoronó por su obviedad.

Ahora, intenta cooptar a Eduardo Buzzi, porque la Federación Agraria propuso, en algún momento anterior al conflicto, la creación de un organismo moderno de centralización del comercio de granos. Sin embargo, Buzzi no ignora que es el más odiado por el Gobierno entre los líderes rurales. Es improbable que se deje seducir por un brindis al sol, después del cual cada uno interpretará a su modo las razones de la celebración.


* * *

Ninguna negociación avanza entre chicanas y destratos. ¿Qué es eso de que con la resolución 125 ahora los productores tendrían menos retenciones, como dijo ayer la Presidenta? La aseveración puede ser cierta, pero nadie preveía la crisis internacional ni la caída de los precios de las materias primas cuando el Gobierno descerrajó, hace casi un año, el conflicto con los campesinos. Hasta tal punto no lo previó que Cristina Kirchner se ufanaba entonces anunciando que el precio de la soja llegaría a 600 dólares la tonelada, como llegó en julio pasado, aunque el valor duró apenas unos días. La disputa era entonces, como es ahora, por una parte importante de los recursos agropecuarios y no por la distribución de la riqueza. Esta, además, ya no existe.

La Argentina podría atravesar mejor la tempestad económica internacional. Su sociedad está acostumbrada a vivir a los tumbos, al revés de lo que sucede en lugares más previsibles.

El crédito (el gran ausente en el resto del mundo) era escaso entre los argentinos, lo que terminó convirtiendo el sistema financiero argentino en uno de los más sólidos del mundo. Podrá analizarse si es por sus virtudes o por sus defectos, pero es así. La gente común prescindirá de muchas cosas en los países desarrollados o emergentes en crisis, pero no dejará de comer. La Argentina podría explorar esa veta para construir una política de agresivas exportaciones agropecuarias y agroindustriales.

Nada de eso se hará nunca, sin embargo, hurgando en los raquíticos bolsillos de los productores rurales. La receta consiste en todo lo contrario: en liberar sus fuerzas productivas y en elaborar una política seria de exportaciones. Una de las cosas que sobresalieron ayer en el discurso presidencial fue el anticipo de lo que Cristina Kirchner dirá ante el G-20, en Londres, el 2 de abril. Es poco novedoso proponer regulaciones a los mercados financieros y a los paraísos fiscales, porque esas cosas ya han sido anunciadas por los gobiernos más influyentes del planeta.

Otra cosa muy distinta es que se haga de esa propuesta un sermón ideológico contra la política de libre mercado y contra el capitalismo. Lo que ha fracasado en el mundo son las finanzas improductivas ("La traición al capitalismo", según la definición de Sarkozy), pero nadie se propone sepultar el capitalismo para volver al Estado todopoderoso.

A pesar de todo, lo que ha estado ausente del discurso presidencial es precisamente qué hará la Argentina con el debate de fondo, el más crucial, que encierra la discusión internacional: la discordia entre proteccionismo y libre comercio. El presidente de Brasil, Lula, y el premier británico, Gordon Brown, en ese orden, son hasta ahora los que más han defendido el libre comercio. Nadie valora explícitamente el proteccionismo, pero hay frases sueltas y actos concretos de gobiernos importantes que podrían terminar en esa obsoleta política.

La Argentina debería apoyar las políticas de libre comercio si quisiera resolver sus problemas actuales y los que la amenazarán, aún peores, en un futuro cercano. Pero, por el contrario, el discurso y los actos de los gobernantes argentinos se cifran en el aislamiento y en el proteccionismo más que en cosas genuinamente modernas.

1 de marzo de 2009

- NEWBERY -




Jorge Newbery


Promotor de la ciencia y la cultura


Pionero y visionario



A 95 años de su muerte







Se conoce de Jorge Newbery que fue el fundador de la aeronáutica argentina, una gran aviador y un deportista reconocido. Fue, además, un innovador en el campo de la tecnología, y un funcionario público eficiente y esforzado. También, y este aspecto de su vida es menos conocido, fue un promotor de la ciencia y la cultura del país, y uno de los primeros en estudiar con seriedad la cuestión del petróleo.





Jorge Newbery nació en el centro de Buenos Aires, en una casa de la calle Florida, el 27 de mayo de 1875. Por su origen, y por su vida, fue un porteño de estirpe.
Se bachilleró en 1890; y en 1891, con 16 años viajó a los Estados Unidos. Era la segunda vez: ya lo había hecho, solo, cuando tenía 8 años de edad.

Regresó en 1895, con un título de ingeniero electricista de la Universidad de Cornell y certificados de alumno brillante en el Drexel Institute, donde Tomás A. Edison fue su maestro. Con sus títulos, rápidamente obtuvo un nombramiento con cargo de jefe en la compañía Luz y Tracción del Río de La Plata.





De los Estados Unidos también trajo la obsesión por los deportes; allí ganó un campeonato de boxeo en Cornell, y no se quedó atrás en esgrima y en natación.
Newbery encontró tiempo para trabajar, mantenerse al día en materia de novedades científicas extranjeras, estudiar, practicar deportes y desarrollar una vida social mucho más que intensa.

En 1897, ingresó a la Armada, en tiempos del conflicto limítrofe con Chile. Al mismo tiempo, era profesor de natación en la Escuela Naval. La carrera naval de Newbery duró tres años, hasta 1900, cuando el intendente Adolfo Bullrich lo nombró director general de alumbrado de la Municipalidad de la Capital Federal, cargo que mantendría hasta el fin de su vida.





Por ese tiempo, era socio y habitué en los salones del Jockey Club, de Gimnasia y Esgrima y del Club del Progreso. Pronto, ganó una enorme popularidad en todos los niveles sociales.

En 1903, el gobierno municipal propuso colocar bajo administración comunal la provisión de energía eléctrica a la ciudad de Buenos Aires, lo cual, necesariamente, le hacía entrar en conflicto con las compañías extranjeras que explotaban ese servicio. Newbery rápidamente tomó parte en esa polémica y escribió un largo artículo, publicado en tres partes durante el primer semestre de 1904, en números sucesivos de sus Anales, por la Sociedad Científica Argentina. En ese trabajo, Newbery expone un concepto bien norteamericano: la propiedad pública integra el patrimonio de cada uno de los ciudadanos; la comuna, dice, constituye una "sociedad cooperativa anónima" y cada residente de la ciudad es "un tenedor de títulos". Newbery se manifiesta partidario de la intervención decidida del Estado en materia energética.





En 1904, quedó a cargo de la cátedra de electrotecnia en la Escuela Industrial de la Nación. Ni bien se hizo cargo de esa cátedra, Newbery viajó a Sant Louis, Estados Unidos, donde asistió al Congreso Internacional de Electricidad en representación del municipio porteño. Allí, Newbery se reencontró con su antiguo maestro Tomás Edison.

En los trabajos de Newbery publicados por la Sociedad Científica Argentina, se advierte su obsesión por el desarrollo industrial y energético, y por incorporar a la Argentina todos los avances en ese sentido. También se entrevé en esos artículos su formación laica y cientificista.





Hacia 1907, la compañía Auer aplicó el tungsteno, por primera vez, a la producción de una lámpara eléctrica, en reemplazo del filamento de carbón creado por Edison. El tungsteno era entonces desconocido en la Argentina, y fue Newbery quien trajo la noticia de su existencia y uso.

En 1907, conoció la aerostática. El 26 de noviembre, Aarón Anchorena (ya experto: había ascendido en París 11 veces) y Newbery aseguraron que subirían en globo antes de navidad. El 25 de diciembre, en la Sociedad Sportiva, que ya tenía su hipódromo en medio de Palermo, ascendieron con el Pampero. La actividad se convirtió en su pasión.





Al año siguiente, preparó la constitución de un club dedicado a desarrollar la aerostación deportiva, y también el empleo de globos en estudios atmosféricos y meteorológicos (Aero Club).

Pocos meses después, le llegaron informes del descubrimiento de un yacimiento petrolífero en las afueras de Comodoro Rivadavia. Newbery discutió largamente la cuestión con su amigo Justino Thierry, profesor de química en el Colegio Militar y jefe del laboratorio en la Dirección de Alumbrado, comenzó la redacción de un libro sobre la cuestión.





En 1910, al reunirse en Buenos Aires el Congreso Científico Internacional Americano, Newbery y Thierry presentaron un libro de casi 300 páginas: El petróleo. Allí hicieron esbozo de las ideas desarrolladas más tarde por otro amigo de Newbery, Enrique Mosconi. Propugnaron la creación, mediante leyes especiales, de reservas estatales en toda zona potencialmente petrolera. El Estado, decían, debía rodear con toda clase de garantías su facultad de explotar hidrocarburos.





La dirección del Aero Club no volvió a reunirse y en la práctica quedó disuelta luego de que el Pampero se perdiera trágicamente en lo que intentó ser el primer viaje nocturno (viajaba en él Eduardo Newbery, hermano de Jorge).

Con la adquisición de un nuevo aeróstato: el Patriota, el Aero Club se revitalizó.
En 1910, llegó al país el piloto francés Henry Brégi. Su visita impulsó a Newbery a la aviación. El 23 de marzo, luego de un gran esfuerzo realizado por muchos de los allegados al Aero Club, se inauguró el aeródromo.





Con la llegada del piloto italiano Cattaneo a Buenos Aires se produjo un salto cualitativo para la aviación argentina. El piloto sobrevoló Buenos Aires y logró cruzar el río hacia Uruguay. La aviación se convirtió en un fenómeno de masas.

Newbery aprovechó la visita de Cattaneo para intentar convencer a los altos mandos militares sobre la conveniencia de incorporar a la aviación en sus proyectos. Según sus palabras, la aeronáutica es "el punto de partida de una revolución mundial vinculada no sólo a la guerra sino que también representa una vasta contribución al estudio de la meteorología y un paso más para resolver el ideal de la facilidad y rapidez en el transporte."





A mediados de 1912, se tomó la decisión política de incorporar al ejército una escuadrilla aérea. Una comisión integrada por Newbery, Teodoro Fels y el coronel Martín Rodríguez fue la encargada de recomendar el avión más adecuado para las armas argentinas. Fue también Newbery uno de los encargados de preparar la Escuela de Aviación Militar.

Convertido en un aviador avezado, en febrero de 1914 Newbery logró el récord mundial de altura alcanzando los 6.225 metros en un vuelo preparativo de su gran objetivo: el viaje transcordillerano. Este proyecto le sería fatal.





Murió un 1 marzo de 1914, cerca de Los Tamarindos, Mendoza, cuando la nave en la que realizaba un viaje de práctica se desplomó a tierra.

28 de febrero de 2009

- NUESTRA CRISIS -



















Las editoriales cartoneras

Creadores ante la crisis

Tomás Eloy Martínez
Para LA NACION
Noticias de Opinión


Boca iba a perder ante Newell´s Old Boys en la Bombonera la tarde del sábado 14 de febrero, pero en vísperas del partido nadie podía imaginarlo. Los devotos llegaban al estadio con la ilusión de festejar, las banderas en alto, las gargantas inspiradas. Turistas de Israel, Brasil y Alemania peregrinaban desde el cruce de la calle Brandsen y la avenida Almirante Brown, donde por unos pocos pesos se hacían fotografiar abrazados al imitador de Diego Maradona, un muchacho fornido y de rulos que lucía una camiseta de la selección argentina con el número 10. Al pasar por lo que fue un garaje y ahora es un escaparate con más colores que los del espectro solar, en el número 467 de la calle Brandsen, un turista ya calcinado preguntó si la entrada al estadio era por ahí. "Por acá nomás, rubio; derechito, sesenta metros", informó la Osa, servicial, mientras ofrecía: "¿Te pinto la cara de azul y oro? A voluntad, ¿eh?". El muchacho aceptó un corazón con los colores de Boca en cada mejilla y le extendió un billete de diez pesos. "¿Esto es un comedor?", preguntó, apuntando con el índice a una larga mesa tendida en la vereda, a la que se sentaba una decena de personas, cada quien con su plato de pastas. "No, chabón. Esta es una reunión de Eloísa Cartonera. Somos una cooperativa; hacemos libros con cartón. Pero aquí, al lado, te podés comprar un choripán riquísimo."

La Osa vende a bajo precio su excelente arte gráfico, pero no acepta pago alguno por las maravillas de su cocina, los tallarines caseros con estofado que preparó para agasajar a un grupo de amigos de visita en la editorial independiente que la liberó de sus idas y venidas por la ciudad de Buenos Aires para revisar las bolsas de basura. "Por Coronel Díaz yendo a Santa Fe,/juntando cartones, papeles, pedazos/ de viejos diarios, botellitas, plásticos,/ iba solita, toda pintadita/como una muñequita entre las basuritas", escribió Washington Cucurto en "La cartonerita", un poema sobre mujeres como Miriam Merlo, nombre con el que la Osa nació en el Chaco hace veinticinco años. Esta semana ha regresado a su tierra para difundir los libros de Eloísa en la Feria del Libro Chaqueño y Regional.

La Osa cambió el carrito que empujaba en las calles por los cortantes, los esténciles y las témperas con que produce tapas para los libros de "la editorial más colorinche del mundo", según Cucurto, autor de Cosa de negros y El curandero del amor y uno de los fundadores de Eloísa Cartonera. Otras mujeres y otros hombres -y otros niños, tristemente- venden su cosecha de cartones en este pequeño local de la Boca a un precio cinco veces superior al que los intermediarios del reciclaje pagan por kilo.

Eloísa Cartonera es una comunidad artística y social que ha hecho por las personas marginadas de la sociedad de consumo mucho más que las políticas municipales y nacionales que se sucedieron desde el cataclismo económico de 2001. Una ley dice que los cartoneros son trabajadores, pero lo que la ley les concede es sólo un carnet, un par de guantes y una pechera. Para protegerlos, se ha dispuesto por decreto la creación de centros verdes, donde podrían separar sin riesgo los cartones de los vidrios que se arrojan a la basura, pero los centros verdes siguen siendo letra muerta. Reunidos en cooperativas, los cartoneros tienen derecho a recibir del gobierno de Buenos Aires un carrito con ruedas y 200 pesos. María Gómez, estudiante de comunicación social y agitadora partícipe de la editorial, enumera esos reflejos públicos tan escasos para la magnitud del sufrimiento.

Ofrecer la oportunidad de una vida digna parece ser demasiado para el Estado. Los cartoneros, por eso, ya sólo confían en sí mismos y en la fuerza de sus ilusiones. Aquel sábado candente de La Boca pude advertirlo en la pasión con que Ricardo Piña me mostró la pequeña impresora Multilith 550, de la que salen, en pequeñas tiradas, los interiores de los libros. Lo vi también con claridad en la esperanza con que María espera el regreso de las hermanas Carolina y Celeste Portillo, que están ocupadas en la escuela y en la atención de dos hijas pequeñas.

Lo que para los funcionarios quizá sean sólo estadísticas sin alma, aquí son todas historias, nombres propios, seres humanos que dejan en la ciudad la sombra de sus felicidades y sus desventuras. Conocen a la perfección los libros que publican y, cuando los venden, nunca es a ciegas. Segura de sí, la Osa me recomienda El atravesado , un relato del colombiano Andrés Caicedo, que se suicidó a los 25 años en su Cali natal. Me habla de un libro anterior de Caicedo, ¡Que viva la música! , y de la inesperada celebridad póstuma del escritor.

La editorial nació como un recurso de la imaginación ante la crisis. El artista plástico Javier Barilaro y Washington Cucurto hacían poemarios ilustrados en cartulina, pero debieron interrumpir su trabajo de un día para otro cuando la devaluación de la moneda llevó a las nubes el precio del papel. La idea de la editorial lo iluminó a Cucurto en 2003, cuando los cartoneros eran ya inseparables del paisaje de Buenos Aires.

"¿Quién más, sino nuestro editor atolondrado?", dice María. La escritora Fernanda Laguna consiguió un local en el barrio de Almagro, donde se inauguró la cartonería No Hay Cuchillos sin Rosas, y Cucurto pidió a varios autores la cesión solidaria de sus derechos para comenzar. "Buscamos material inédito u olvidado, pero también de vanguardia y de culto", dice. Uno de sus éxitos (casi mil ejemplares) fue el inédito Mil gotas , de César Aira, a pesar de las protestas de Victoria, una anciana cartonera que detestaba al autor. El propio Cucurto se ha convertido, también, en un autor de culto. Su nombre se repite en los congresos académicos de los Estados Unidos y al menos cinco estudiantes de doctorado escriben tesis sobre su obra.

Eloísa Cartonera se ha anticipado a muchas de las editoriales grandes en el descubrimiento y la difusión de autores que luego se vuelven importantes. Vende sus libros a bajo precio, en ediciones destinadas a ser joyas de coleccionistas. Ninguna tapa es igual a otra. Todos los ejemplares son únicos. En el catálogo, de más de 120 títulos, asoman Fogwill, Arnaldo Calveyra, Mario Bellatín, la mítica Salvadora Onrubia, Fabián Casas, Juan Diego Incardona, Marcelo Cohen y Haroldo de Campos. La línea para niños es breve, pero algunos títulos se mantienen en continua reimpresión: El sol albañil y Las casas del viento , de Ernesto Camili. Esta literatura latinoamericana encuentra a sus lectores en el taller de La Boca, en ferias del libro, en quince librerías. Les gustaría obtener permiso para instalar un puñado de puestos en las calles, dice Cucurto: "Nadie nos sostiene, y si no vendemos, no podemos producir. Pero si vendiéramos más, podríamos generar más trabajo".

La mezcla de función social y animación literaria generó una ola de editoriales similares en América latina. Primero, en 2004, fue Sarita Cartonera, en Perú: Sarita es el nombre de una santa que la Iglesia no reconoce, pero a la que el pueblo cree patrona de los marginados. Luego siguió Yerba Mala Cartonera, en Bolivia. En octubre la Universidad de Madison, Wisconsin, organiza un encuentro de editoriales cartoneras. "Será la primera vez que nos veamos todos", cuenta María. Allí estará Animita Cartonera, la idea de un grupo de estudiantes de literatura de la Universidad Diego Portales, de Santiago de Chile. La serie continúa en México (La Cartonera y Santa Muerte), Paraguay (Felicita Cartonera y Yiyi Jambo) y Brasil (Dulcineia Catadora).

Los despojos de la crisis hicieron que alguna gente se sintiera nada, nadie. Privada de sus derechos básicos, supuso que esa nada la desplazaba de un mercado en el que sólo vale lo que se puede comprar o vender. En vez de resignarse, buscó y buscó en todos los rincones de la imaginación hasta que encontró cómo sostener su ética de vida con trabajos que antes no habían sido explorados, incorporando al mundo objetos nuevos que generan valor, empleo, producción. Ese camino es duro, pero otorga la invalorable libertad que se pierde al engrosar las filas del clientelismo político. Otorga libertad y, sobre todo, deja espacio a la alegría. Hasta ahora, la Osa no ha logrado reunir el dinero que necesita para a ver un partido de Boca, pero descubrió que hay sueños alternativos igualmente bellos, como Salón de belleza , el libro de Mario Bellatín, que es su favorito, y cuyas tapas ha hecho muchas, amorosas veces.