18 de agosto de 2008

- EN LAS AULAS -




Aulas violentas:

crisis de autoridad y desafíos


Maestros agredidos y humillados, imágenes de violencia escolar que los jóvenes "cuelgan" como trofeos en la Red. Mientras los gremios ya definen la actividad docente como una profesión de riesgo y los expertos alertan sobre la caída de la autoridad de los adultos, el debate pedagógico se tiñe de política

Por María Cecilia Tosi
ARTE DE TAPA: MARIANA TRIGO VIERA

Enfoques - La Nación



En YouTube hay miles de videos que concentran la atención de los adolescentes sobre un tema recurrente: 503 filmaciones bajo la denominación "violencia escolar", 553 con el nombre de "peleas escolares", otras 476 con el título de "violencia en la escuela", y la lista continúa bajo otros nombres similares. Casi todas son grabaciones caseras, realizadas con teléfonos celulares por los mismos chicos que luego los suben al portal de videos más difundido de Internet. Las cifras de YouTube reflejan a su manera que la agresión que se vive en las aulas es una tendencia creciente. Y reflejan además hasta qué punto esas situaciones son consideradas un trofeo que se "cuelga" en la red.

Los ejemplos se suceden. Imágenes de alumnos haciendo gestos obscenos a una profesora o intentando quemarle el pelo. Videos de adolescentes divirtiéndose mientras le sacuden el polvo de tiza en la cabeza a una docente o le acercan un preservativo. Grabaciones que entretienen mostrando escenas de agresión entre los mismos alumnos. ¿La violencia ganó el ámbito educativo? ¿Los estudiantes se tornaron incontrolables o los docentes abandonaron la tarea de disciplinarlos?

Aunque tanto Juan Carlos Tedesco como Mario Oporto, ministros de Educación de la Nación y de la provincia de Buenos Aires respectivamente, han deslizado que el problema no es grave ("En cualquier reunión de egresados se cuentan anécdotas como éstas", le dijo Oporto a LA NACION), la Federación de Educadores Bonaerenses (FEB), uno de los dos principales gremios docentes de la provincia, declaró la tarea docente como "profesión de riesgo" y señaló las fallas del sistema como responsables de las situaciones conflictivas. Según un estudio del sindicato, unos 21.000 maestros (el 35% de los afiliados), que dictan clases en 18.000 escuelas públicas de Buenos Aires, padecen algún tipo de enfermedad psicosocial vinculada con la violencia escolar y el estrés.

"Crisis de autoridad", sintetizan los especialistas, entre ellos los principales funcionarios del área educativa consultados por LA NACION, para explicar la preocupante reiteración de situaciones escolares en las que los docentes son agredidos por sus alumnos. Los adultos -enfatizan- tienen dificultades para asumir un rol jerarquizado sobre los adolescentes, en momentos en que las relaciones tienden a ser cada vez más horizontales entre padres e hijos.

Con docentes desautorizados o inseguros para ocupar su lugar de adultos en las aulas y con padres desorientados en una sociedad donde se han borroneado las necesarias asimetrías, la crisis de autoridad en las familias y en las instituciones es un punto de coincidencia en todos los análisis sobre el tema.

Las voces se dividen, en cambio, cuando se trata de definir posturas -qué hacer- ante situaciones de agresión que pueden ir desde las bromas pesadas y la denigración hasta la violencia lisa y llana. Con obvios matices, las posiciones se podrían exponer así: para algunos, deberían endurecerse las sanciones a los estudiantes para volver a marcar los límites perdidos y devolver autoridad a los docentes. Otros ponen el acento en que la escuela no debe ser expulsiva y en que la conducta de los chicos es el reflejo de un sistema educativo con fallas y de una sociedad violenta.

Una muestra clara de esta diferencia de criterios se pudo ver cuando, ante los últimos hechos de gravedad, las reacciones del ministro de Educación porteño, Narodowski, y de la Nación, Tedesco, fueron categóricamente opuestas y expresadas enfáticamente en los medios. El debate, más allá de la discusión pedagógica, también fue utilizado como una estrategia de diferenciación política: aprovechar la polémica para marcar las diferencias entre un abordaje del problema más atento a la situación del alumno -"progre", kirchnerista- y otro, inflexible en la aplicación de la autoridad- del lado del macrismo.

De hecho, fue en suelo porteño donde la reacción ante el malestar creciente se reflejó en un cambio que apunta a la reafirmación de la autoridad: este miércoles los docentes de los colegios secundarios de la ciudad de Buenos Aires recuperaron la facultad de sancionar en forma directa indisciplinas leves, medida que limitó la actuación de los Consejos de Convivencia creados hace una década para eliminar el régimen de amonestaciones.

Hasta ahora, el profesor que pedía un castigo para una infracción debía esperar la reunión y posterior expedición del Consejo, lo que impedía una resolución rápida. En defensa del nuevo sistema, denominado "Convivencia con Límites", Narodowski explicó sus razones y de paso aprovechó para diferenciarse: "Antes (en gestiones anteriores), el propio Ministerio de Educación cuestionaba la capacidad del docente para disciplinar y se subestimaba la sanción. Los profesores vivían quejándose de que desde arriba no se los bancaba. Nosotros vinimos a cambiar eso".

El contrapunto
En la Escuela de Comercio N° 19 de Caballito, donde el mes pasado un alumno de tercer año increpó a su profesora de historia con gestos obscenos durante varios minutos y otro sacudió polvo de tiza sobre la mujer, los chicos fueron expulsados del colegio. No podrán asistir a clase en ninguna escuela durante lo que resta del año ni rendir libres las materias. Narodowski apoyó la medida: "La institución actuó muy bien, la directora tuvo un rol de liderazgo y eso terminó ordenando a los estudiantes. Hay que recuperar la asimetría entre el adulto y el estudiante. Nosotros vamos a apoyar la capacidad del docente para decir no y para sancionar indisciplinas; eso es bueno para la comunidad y para el propio adolescente. Hay que mostrar que no da lo mismo hacer las cosas bien o mal".

A los pocos días, el escándalo llegó desde la Escuela Media N° 8, en Temperley, cuando un alumno colocó un preservativo sobre la cabeza de una docente e intentó quemarle el pelo con un encendedor, ante una llamativa pasividad de la mujer. Tedesco salió a decir públicamente que, por regla general, no estaba de acuerdo con la expulsión. "Nuestra visión es que la escuela debe ser inclusiva. En todo caso, el alumno es una víctima de un sistema que falló -afirmó-. Además, hoy la primaria y la secundaria son obligatorias, por lo que hay que buscar otras estrategias de sanción."

También la solución fue menos drástica que en Capital en el caso de la escuela de Temperley donde la profesora de inglés Sandra Arrigó fue agredida por sus alumnos, quienes después subieron las imágenes a Internet. Allí, el Consejo de Convivencia de la escuela decidió que se cambiara al alumno de colegio. No es una expulsión porque no perderá el año y el Estado se encargará de encontrarle una vacante. Mario Oporto apoyó la medida porque, según dijo a LA NACION, "la retención del chico en la escuela es siempre una obligación del Estado y expulsarlo es condenarlo a la calle". Y agregó: "No quiero minimizar lo ocurrido, pero estas cosas siempre pasaron. Lo novedoso hoy es que sale en Internet. Las nuevas tecnologías amplificaron los casos".

En sintonía con esta manera de leer el problema, Carina Kaplan, reconocida especialista en el tema, investigadora en educación de la Universidad de Buenos Aires (UBA) y coordinadora del proyecto Las violencias en la escuela media, agrega: "Echar a un alumno es actuar contra el eslabón más débil de la cadena, es como apartar al leproso en lugar de ayudarlo".

Lejos de esa posición más atenta a considerar las circunstancias del alumno, el psicólogo Sergio Sinay, autor de La sociedad de los hijos huérfanos y Elogio de la responsabilidad, denuncia: "Hay una hipocresía total y mucho populismo en los funcionarios públicos sobre este tema. No se trata de retener porque sí al que incumple, sólo para llenar las estadísticas. Se toma al chico con la lógica del clientelismo político. Si no hay consecuencias para el que incumple, vamos a vivir como en el far west ".

Bibiana Romay hoy hace tareas administrativas en una sede de inspectores. Se lo recomendó un psiquiatra, luego de que un alumno de 13 años intentara ahorcarla en el baño de la escuela N° 501 de Carhué. Ocurrió hace dos meses y fue el punto final a una carrera de 12 años frente a una clase. "El chico tenía problemas de conducta. En el colegio pretendían que me incorporara a los tres días. Nadie me apoyó: ni el director de la escuela, ni los inspectores, ni el Ministerio."

Según contó a LA NACION, el alumno no fue aún sancionado (se inició un sumario interno) y la madre del chico se negó a presentarse en la escuela. "Los docentes tenemos que aceptar todo, hacer de asistentes sociales, darles de comer, no damos más", se lamentó.

"La situación es insostenible. No tenemos ninguna contención ni normativa. El docente está definitivamente solo en el aula. La política del Estado es la de la inclusión, que entendemos como un derecho de justicia social, pero a los educadores nos dejaron sin herramientas ni parámetros para avanzar contra las indisciplinas", se quejó la presidenta de la FEB, Mirta Petrocini. Describió un panorama sombrío: "En la profesión hay una situación general de desmotivación por la falta de normativas claras, por problemas de estructuras edilicias, por el desinterés de los padres. Desde décadas anteriores, el docente está descalificado socialmente. Nadie lo respeta".

Entre pares
Esta semana, la noticia de un ámbito escolar agresivo no tuvo que ver con los docentes. Una adolescente de 16 años golpeó a una chica de 13 cuando descendían del colectivo. Fue en una escuela cordobesa de Río Cuarto; otro compañero registró las imágenes con su celular y entonces estalló el escándalo tras el cual la alumna agresora fue expulsada.

Las agresiones entre compañeros, en efecto, empiezan también a marcar una tendencia preocupante, según revelaron dos investigaciones recientes, una de la Universidad Católica Argentina y la otra del Instituto Gino Germani (ver recuadro). La socióloga y coordinadora de la investigación de este último, Ana Lía Kornblit, explicó a LA NACION que "los docentes no saben cómo actuar en estas situaciones". Y precisó: "Por un lado, los maestros no tienen una capacitación específica adecuada para afrontar el nivel de violencia creciente que se vive en el ámbito escolar. Y por otro lado, tampoco cuentan con los recursos que tenían antes, como las amonestaciones o las sanciones, para ordenar y disciplinar". En este sentido, evaluó adecuadas las nuevas medidas dispuestas en el ámbito porteño, en los últimos días.

Observadores y protagonistas intentan explicar cómo y cuándo la escuela empezó a ser caja de resonancia, como dicen, del malestar social: más violencia, desautorización, límites borroneados entre adultos y menores.

Miembro del Programa de Estudios de Juventud de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (Flacso), Sergio Balardini señala: "Hay una naturalización de la violencia y la agresión en la sociedad que vivimos. Alcanza con ver cómo la ciudadanía resuelve circunstancias en la calle: en los transportes públicos, en las canchas de fútbol. Es un modelo de gritos y amenazas que atraviesa a todos los sectores sociales y baja a las nuevas generaciones. Al mismo tiempo, el rol del adulto tradicional está en crisis. Por ejemplo, ya no existe la figura de un padre dominante y patriarcal. Esto lo valoro como positivo, porque el viejo sistema funcionaba policialmente. El problema es que abandonamos un modelo de familia, pero no fuimos capaces de construir otro donde exista una figura de autoridad jerárquica y, al mismo tiempo, democrática".

Para Sinay, se trata de un "problema grave y serio", porque "los padres abdicaron de sus funciones y no ponen límites; temen que sus hijos no los vayan a querer".

Aunque su posición es la de quien le quita dramatismo al problema ("No tenemos un sistema educativo incendiado. La mayoría de las escuelas funcionan bien", dijo), el ministro Tedesco admite dificultades: "La escuela ya no cuenta con el antiguo pacto entre el docente y la familia, entre otras cosas, porque las mamás se incorporaron al mercado laboral y los chicos, en general, se crían en ausencia de adultos".

Trofeos en la red
En esta dificultad de padres y docentes para ejercer la autoridad, en este temor a que en el ejercicio de la autoridad aparezca el fantasma del autoritarismo, dicen los especialistas, la historia política reciente de nuestro país también tiene influencia. "Estamos en un estado de confusión, donde nuestra sociedad pasó de una cultura represiva, heredada del proceso militar, a una etapa en donde pareciera que no hay límites. El estudiante vive y actúa en este contexto. Pero aun así, en la Argentina la escuela es todavía un espacio confiable."

El año pasado, un resonante caso conmovió a Italia, cuando alumnos de un instituto de secundaria manosearon a una profesora mientras estaba dando clases y luego colgaron las imágenes, tomadas con un celular, en Internet. Los chicos la manoseaban y ella seguía hablando como si no advirtiera la situación. También España se vio sacudida por escenas de violencia escolar, filmadas por un grupo de compañeros mientras burlaban y agredían a otro, que fueron expandidas después por Internet y así llegaron a los medios. Igual que en nuestro país, los adolescentes llevan a las aulas los celulares, atentos a qué pueden grabar, y suben a la Red sus provocadores trofeos.

Si el ministro Oporto acierta en su diagnóstico cuando sugiere que no hay nada nuevo bajo el sol y que el problema está magnificado por el efecto expansivo de Internet, habrá que tomar nota. Pero la reiteración de hechos de llamativa violencia en los últimos tiempos -en un país en el que la masacre de Carmen de Patagones fue posible- parece mostrar otra cosa. Son muchos los padres, autoridades y maestros que confiesan su preocupación, la preocupación de no encontrar aún una respuesta a esta forma extrema de transgresión adolescente.

Miedo a los compañeros
La violencia entre compañeros y no sólo de alumnos contra los docentes es algo que denuncian también investigaciones recientes realizadas por distintas instituciones. Según una encuesta llevada a cabo por el Observatorio de la Convivencia Escolar creado en la Universidad Católica Argentina (UCA), uno de cada cuatro alumnos le tiene miedo a alguno de sus compañeros. La encuesta se realizó a 6000 alumnos, de 10 a 18 años, en siete provincias. De la muestra se desprende que el 62% de los chicos admite que maltrata "ocasionalmente" a otro en el colegio y otro 6% declara hacerlo "habitualmente". Las agresiones verbales son la principal modalidad de maltrato escolar, según el 91% de los estudiantes. Otros signos frecuentes de hostigamiento son el robo de elementos (57%) y la agresión física (43%).

Un trabajo del Instituto Gino Germani de la UBA, en el que se consultó a 4971 alumnos de entre 15 y 19 años de escuelas públicas ubicadas en 21 provincias del país, revela que el 52% de los chicos reconoce haber hostigado a sus compañeros y el 17% admite haber cometido violencia propiamente dicha. Otro resultado sorprendente fue que sólo el 23 por ciento de los consultados dijo que los docentes intervenían en estas situaciones.

17 de agosto de 2008

- SAN MARTIN -




JOSE DE SAN MARTIN


A 158 AÑOS DE SU MUERTE


FALLECE UN 17 DE AGOSTO DE 1850



San Martín nació un 25 de febrero de 1778, en Yapeyú provincia de Corrientes, en el virreinato de la Plata. Vivió en España donde sirvió como oficial en el ejército español. Simpatizando con los efuerzos de las colonias americanas de España de ganar su libertad, volvió a Argentina en 1812 y comenzo a formarse un ejército revolucionario para ayudar en la lucha por la independencia.





En 1817 incentivó a la fuerza rebelde a cruzar la Cordillera de los Andes a la altura de la provincia de Mendoza, derrotó a los españoles en Chacabuco, Chile, y ocupó la capital chilena, Santiago. En 1818, siguiendo su desiciva victoria en Maipú, se estableció un gobierno nacional en Chile pero rechazó la Presidencia en favor de su Teniente, el chileno, General Bernardo O´Higgins.





En 1820 San Martín organizo una expedición para liberar a Perú del dominio español. Derrotó al ejército español en Pisco en diciembre de 1820 y ocupó Lima, donde, un 28 de julio se proclamo la independencia del Perú y fue declarado protector del país. El año siguiente además de la resistencia española lo forzó a requerir ayuda militar del General y libertador de Venezuela, Simón Bolivar.





Tenian diferencias políticas y en septiembre de 1822, San Martín resignó su posición en favor de Bolívar. En 1824 San Martín fue a Europa, donde se quedó hasta su muerte en Boulogne Sur Mer, Francia, un 17 de agosto de 1850.

16 de agosto de 2008

- OTRA RUSIA -




La Rusia de Solyenitzin


Por Mario Vargas Llosa
Para El País - España



Como en la última etapa de su vida se dedicó a lanzar fulminaciones bíblicas contra la decadencia de Occidente y a defender un nacionalismo ruso sustentado en la tradición y el cristianismo ortodoxo, se había vuelto una figura incómoda, hasta antipática, y ya casi no se hablaba de él. Ahora que, a sus 89 años, un ataque cardíaco acabó con su vida, se puede formular un juicio más sereno sobre este intelectual y profeta moderno, acaso el escritor que más tumultos y controversias haya provocado en todo el siglo XX.

Que su corazón resistiera 89 años las indescriptibles penalidades que debió afrontar?la Guerra Mundial contra el fascismo, las torturas y el confinamiento de tantos años en los campos de exterminio soviético, el cáncer, el exilio de otros tantos años en el páramo siberiano, la persecución y la censura, las campañas de calumnia y descrédito, la expulsión deshonrosa y la privación de la ciudadanía, el secuestro de sus manuscritos, etcétera? es un milagro de la voluntad imponiéndose a la carne miserable, una prueba inequívoca de que aquella potencia del espíritu para sobreponerse a la adversidad no es sólo patrimonio de los héroes epónimos que glorifican las religiones e inventan las sagas y los cantares de gesta, pues se encarna, a veces, de siglo en siglo, en alguna figura tan terrestre y perecedera como el común de los mortales.

No fue un gran creador, como lo fueron sus compatriotas Tolstoi y Dostoievski, pero su obra durará tanto o más que las de ellos y que la de cualquier otro escritor de su tiempo como el más desgarrado e intenso testimonio sobre los desvaríos ideológicos y los horrores totalitarios del siglo XX, las injusticias y los crímenes colectivos de los que fueron víctimas entre treinta y cuarenta millones de personas, una cifra tan enorme que vuelve abstracto y casi desvanece en su gigantismo astral lo que fue el miedo cerval, el dolor inconmensurable, la humillación y los tormentos psicológicos y corporales que precedieron y acompañaron el exterminio de esa humanidad, por la demencia despótica de Stalin y del sistema que le permitió convertirse en uno de los más crueles genocidas de toda la historia.

Archipiélago Gulag es mucho más que una obra maestra: es una demostración de que, aun en medio de la barbarie y el salvajismo más irracionales, lo que hay de noble y digno en el ser humano puede sobrevivir, defenderse, testimoniar y protestar. Que siempre es posible resistir el imperio del mal, y que si esa llamita de decencia y limpieza moral no se apaga, a la larga termina por prevalecer contra el fanatismo y la locura autoritaria.

No es un libro fácil de leer, porque es denso, prolijo y repetitivo, y porque desde sus primeras páginas una asfixia se apodera del lector, una terrible desmoralización por la suciedad moral y la estupidez que anima los crímenes políticos, las torturas, las delaciones, los extremos de ignominia en que verdugos y víctimas se confunden, el miedo convertido en el aire que se respira, con el que hombres y mujeres se acuestan y se levantan, y los recursos ilimitados de la imaginación dogmática para multiplicar y refinar la crueldad. Todo aquello viene hasta nosotros por medio de la literatura, pero no es literatura: es vida vivida, o, mejor dicho, padecida año tras año, día a día, en el desamparo y la ignorancia totales, sin la menor esperanza de que algo o alguien venga por fin a poner punto final a semejante agonía.

¿De dónde sacó fuerzas este hombre del común, oscuro matemático, para resistir todo aquello y, una vez salido del infierno, volver a él y dedicar el resto de su vida a reconstruirlo, documentarlo y contarlo con minuciosa prolijidad, sin olvidar una sola vileza, maldad, pequeñez o inmundicia, para que el resto del mundo se enterara de lo que es vivir en el horror?

Había en Solyenitzin algo de esa estofa de la que estuvieron hechos esos profetas del Antiguo Testamento a los que hasta en su físico terminó por parecerse: una convicción granítica que lo defendía contra el sufrimiento, un amor a la verdad y a la libertad que lo hacían invulnerable a toda forma de abdicación o de chantaje.

Fue uno de esos seres incorruptibles que nos asustan, porque su sola existencia delata nuestras debilidades. Cuando las circunstancias lo obligaron a dejar su amado país ?porque lo increíble es que amó siempre a Rusia, con la inocencia y la terquedad de un niño, pese a todas las pruebas que su país le infligió? creyó que, en el mundo occidental al que llegaba, iba a ver confirmado todo aquello con lo que, en el aislamiento del gulag y la tundra siberiana había soñado: una sociedad donde la libertad fuera tan grande como la responsabilidad de los ciudadanos, donde el espíritu prevaleciera sobre la materia, la cultura domesticara los instintos y la religión humanizara al individuo y fomentara la solidaridad y la conducta moral.

Como esa visión de Occidente era tan ingenua como su patriotismo, el espectáculo

con el que se encontró le causó una decepción de la que nunca se curó: ¿para eso les servía la libertad y la democracia a las privilegiadas gentes de Occidente? ¿Para acumular riquezas y derrocharlas en la frivolidad, el lujo, el hedonismo y la sensualidad? ¿Para fomentar el cinismo, el egoísmo, el materialismo, para dar la espalda a la moral, al espíritu, para ignorar los peligros que amenazaban esos valores cívicos, políticos y morales que habían traído la prosperidad, la legalidad y el poderío a Occidente?

Desde entonces, comenzó a tronar, con acento olímpico, contra la degeneración moral y política de las sociedades occidentales, y a encasillarse en esa idea ?utópica? de que Rusia era distinta, de que en ella, a pesar del comunismo, y tal vez debido a esos ochenta años de expiación política y social, podía venir, con la caída del régimen soviético, ese ideal que combinara el nacionalismo y la democracia, la vida espiritual y el progreso material, la tradición y la modernidad, la cultura y la fe.

Lo extraordinario es que, en los años finales de su vida, Solyenitzin identificara semejante utopía con el autoritarismo de Vladimir Putin, legitimara con su enorme prestigio moral al nuevo autócrata de Rusia y callara sus desafueros, sus recortes a la libertad, sus atropellos políticos y sus matonerías internacionales.

Ahora bien: que se equivocara en esto no rebaja en modo alguno la extraordinaria hazaña política e intelectual que fue la suya: emerger del infierno concentracionario para contarlo y denunciarlo, en unos libros cuya fuerza documental y moral no tienen paralelo en la historia moderna. Unos libros sobre los que habrá siempre que volver, para recordar que la civilización es una delgada película que puede quebrarse con facilidad y precipitar de nuevo a un país en el infierno del oscurantismo y la crueldad; que la libertad, una conquista tan preciosa, es una llamita que, si dejamos que se apague, estalla una violencia que supera todas las peores pesadillas que han pintado los grandes visionarios de la maldad humana: los horrores dantescos, las atrocidades del Bosco o de Goya, las fantasías sadomasoquistas del divino marqués.

Archipiélago Gulag mostró que, tratándose de crueldad, el fanatismo político puede producir peores monstruosidades que el delirio perverso de los artistas.

Yo nunca lo conocí en persona, pero estuve cerca de él, en Cavendish, el pueblecito del estado de Vermont, en Estados Unidos, donde vivió de 1976 a 1994, en el exilio.

?Vale la pena que vayas allá sólo para que veas cómo lo cuidan los vecinos?, me había dicho mi amigo Daniel Rondeau, uno de los pocos que consiguieron cruzar la casita-fortaleza en que vivía encerrado, escribiendo. Fui, en efecto, y pregunté por él a la primera persona que encontré, una señora que abría a paladas un caminito entre la nieve.

?No quiero molestar al señor Solyenitzin ?le dije?. Sólo ver su casa de lejos. ¿Me puede indicar dónde está?? Sus indicaciones me llevaron al borde de un abismo. Pregunté a tres o cuatro personas más, y todas me engañaron y desviaron de la misma manera. Por fin, un bodeguero me confesó la verdad: ?Nadie en la vecindad le mostrará la casa del señor Solyenitzin. El no quiere que lo molesten y nosotros en el pueblo nos encargamos de que sea así. Lo mejor que puede usted hacer ahora es irse?.

Estoy seguro de que todas las banderas de las casas del bello pueblecito nevado de Cavendish flamearon, el día de su muerte, a media asta.

15 de agosto de 2008

- ARMSTRONG -





LOUIS ARMSTRONG


EL HOMBRE DE LA TROMPETA



INOLVIDABLE ICONO DEL JAZZ


Louis Armstrong, nació el 4 de julio de 1900 en New Orleáns (Louisiana) en el seno de una familia muy pobre y en uno de los barrios marginales de aquélla ciudad. Sin antecedentes musicales en su familia, su interés por este arte se germina oyendo tocar en su ciudad natal las célebres bandas neorleanesas que desfilan habitualmente por las avenidas de la ciudad.





Su primer contacto con la música tuvo lugar en un reformatorio para niños abandonados cuando es admitido por buena conducta en la banda del reformatorio. Allí aconsejado por el director musical de la misma, Peter Davis, opta por la trompeta entre otros otros instrumentos.

Cuando en 1914 sale del reformatorio, empieza a trabajar en los cabarets de Storyville, donde estaban concentrados todos los locales nocturnos de la ciudad, y allí conoce al cornetista, King Oliver. En 1918, con una bien ganada reputación como cornetista, es contratado por el director de orquesta, Kid Ory.





Poco tiempo después, es Fate Marable, quien se fija en él para que se incorpore a su prestigiosa banda que actúa diariamente en los barcos de vapor que navegan por el Mississippi.

En 1922, llega su gran oportunidad: King Oliver lo llama para que se incorpore a su "Creole Jazz Band" en Chicago. Allí comienza su apoteósica carrera. Graba sus primeros discos y su fama llega a oídos del mismísimo, Fletcher Henderson, el mejor director de orquesta negro del momento, quien le ofrece un contrato para que se una a su banda.





En sólo un año, revoluciona el estilo y la forma de tocar de sus compañeros y graba con las mejores cantantes de blues de la época, entre otras con la gran, Bessie Smith.

Deja la banda de Fletcher, y entre 1925 y 1928, inicia uno de los capítulos mas trascendentales de la historia del jazz. Forma sus dos propios grupos, primero los "Hot Five" y luego los "Hot Seven" y las grabaciones de aquellos años constituyen la semilla germinal de todo el jazz que hoy conocemos. Son diecisiete años al frente de grandes formaciones. Viaja a Europa por primera vez en 1932, vuelve en 1934 consiguiendo un espectacular éxito en Paris. Hollywood lo reclama y aparece en numerosas películas de desigual calidad.

A mediados de los años cuarenta, forma su celebérrimo grupo: "All Stars" con el trombonista, Jack Teagarden, el clarinetista, Barney Bigard, el pianista, Earl Hines, el baterista, "Big Sid" Catlett, y el contrabajista, Arvell Shaw.





Con ellos, Louis Armstrong se presenta el 13 de agosto de 1947 en el club: "Billy Berg's" de Los Ángeles y esa nueva etapa, se prolongaría hasta el final de su vida.

Grabó innumerables discos, ofreció magníficos conciertos, sus músicos se renovaban sin que la calidad del grupo se resquebrajara, y el mundo entero escuchó a Louis Armstrong llevar su sempiterna sonrisa por los cinco continentes hasta que dos días después de celebrar su 71 cumpleaños, el corazón le dejó de funcionar.





Falleció en su casa de Corona (New York) el 6 de julio de 1971.

14 de agosto de 2008

- MERCADO COMUN -





¿Qué Mercosur es éste?




Por Julio María Sanguinetti
Para LA NACION

Caricatura: Alfredo Sabat

La reciente visita de los presidentes Lula y Chávez a Buenos Aires ha resultado una tomografía computada del estado de nuestro Mercosur. Ella nos mostró las enormes posibilidades que se abren cuando el socio mayoritario de la coalición se pone en actitud y disposición de asumir la responsabilidad que conlleva esa condición y, al mismo tiempo, el desbarajuste de improvisación y falta de estrategia que existe en el conjunto, agravado cada vez que aparece en el escenario el infatigable presidente venezolano, con su inquietud permanente y sus extravagantes propuestas.

En esta ocasión, la visita bilateral del presidente brasileño a la Argentina se mostró auspiciosa desde el primer momento. El ha manifestado su disposición a compartir las oportunidades de crecimiento con unos socios que, de ese modo, se sentirían más comprometidos en su espíritu de cooperación y resultarían un mejor mercado. Llegar a Buenos Aires, con tres centenares de empresarios brasileños no es cosa de todos los días, y reveló una voluntad muy necesitada de expresión, luego de los frecuentes entredichos comerciales.

El Mercosur, proceso de integración entre cuatro socios plenos, dos asociados (Chile y Bolivia) y uno en trámite (Venezuela), no excluye, naturalmente, las relaciones bilaterales entre los países. Hay cuestiones que hacen a la integración y otras que son específicamente bilaterales. Siempre se ha entendido así y nada había que decir de ese encuentro. Pero cuando aparece un tercero -en este caso Venezuela- ya no estamos en la bilateralidad y nos deslizamos por el tobogán de la exclusión: tres asociados (uno de ellos ni siquiera confirmado) se reúnen para discutir estrategias de integración y elaborar proyectos de conjunto, sin la presencia de los otros dos socios y los dos asociados. O sea que entramos en el desesperanzador camino de que hay quienes se arrogan el derecho de manejar las cosas e imaginar que el resto debe adherir automáticamente, sin que medie siquiera una adecuada información.

Añadamos que la visita del presidente venezolano incluía también un apresurado viaje -con la presidenta de Argentina- en busca del milagro de que Bolivia proveyera de más gas a la Argentina, cuando -desgraciadamente- cada día está más lejos de poder cumplir sus contratos, por la falta de inversión derivada de las nacionalizaciones, los arrebatos nacionalistas y la inestabilidad política que flota sobre el Altiplano.

Todo ha terminado en un frangollo en que nadie sabe dónde quedó parado. Los proyectos bolivarianos de un ferrocarril cruzando selvas y montañas despobladas, por encima de un gasoducto igualmente tropical, y una línea de aviación que construiría su prosperidad sobre la base de sumar quebrados sólo han servido para poner una nota de poca o ninguna seriedad. Y, por añadidura, para oscurecer los intereses que pudieran haberse trenzado con los empresarios brasileños, que naturalmente necesitaban un aterrizaje más planificado para que las intenciones pudieran ser enriquecidas con ideas, éstas pudieran transformase en proyectos y los proyectos en realizaciones.

Estos avatares los observamos desde un Uruguay que, a nivel oficial, no tiene diálogo con la Argentina y todavía sufre un bloqueo de puentes violatorio de una resolución del Tribunal del Mercosur, mientras esperamos que, en La Haya, nos resuelvan un debate absurdo, que nunca debió existir, sobre la instalación de una planta de celulosa. Digamos al pasar que ésta lleva ocho meses de actividad, los registros ambientales son inmejorables y nadie puede mostrar el menor daño a las poblaciones circundantes.

Este estado de cosas se arrastra desde hace por lo menos tres años. Cuando la Cumbre Iberoamericana de Montevideo, en noviembre de 2006, el presidente brasileño ni siquiera participó, el venezolano anunció estentóreamente su llegada y luego brilló por su ausencia, mientras los mandatarios argentino y uruguayo ni se hablaron. Con la visita del presidente Lula a Buenos Aires, Brasil expresa una voluntad distinta, y esto resulta fundamental, porque si él no ejerce lo que su propio peso económico y político le impone, difícilmente esta sociedad pueda mostrar la menor robustez. Pero no podemos olvidarnos de que, hace muy pocos días, la Argentina discrepaba, en la Ronda de Doha, con Brasil y sus demás socios, desde una posición proteccionista.

Más allá de las sustancias están también los procedimientos, hasta los modales diríamos, que son los que revelan la buena fe y sinceridad del espíritu de asociación, de la afectio societatis . Las economías uruguaya y paraguaya no son decisivas, por cierto, pero se trata de dos de los cuatro socios plenos, condóminos -además- de ríos sobre los que se proyectan represas sin consultarlos. Es doloroso, por lo mismo, observar estas reuniones en que se habla en nombre de todos, se proclaman "relanzamientos" y se deja una sensación general de improvisación que no nos prestigia.

Personalmente, viví los prolegómenos del Mercosur, junto con los presidentes Sarney y Alfonsín. Asistí alborozado a su constitución, signada por los presidentes Menem, Lacalle, Collor y Rodríguez, y trabajé codo con codo con los presidentes del fin del siglo pasado. Tengo los más gratos recuerdos de esos encuentros y del modo cómo los mandatarios argentinos y brasileños cuidaban de nuestra presencia, trataban de entendernos y escuchaban con respeto lo que decíamos. Por supuesto, sufrimos las limitaciones del Mercosur, como en aquel terrible enero de 1999 en que Brasil devaluó y nos cambió todos los equilibrios comerciales. Pero nunca faltó diálogo, sobró buena voluntad y cuidado en los procedimientos.

Aquellas limitaciones siguen presentes, como la carencia de coordinación macroeconómica o las debilidades en la resolución de controversias, mientras pasa el tiempo y ya ni se habla de ellas. Hasta que la realidad nos vuelva a traer otra sorpresiva tormenta y nos imponga de mal modo lo que pudimos hacer a tiempo.

Es curioso cómo, mientras los hechos nos dibujan este panorama tan poco esperanzador, seguimos con unos encendidos discursos que, a estas alturas, suenan más a hueco que nunca.

La opinión pública regional nos ha mirado siempre con el escepticismo que le es habitual ante las organizaciones internacionales, pero aquellos ocho años iniciales, desde 1991, mostraron realizaciones y una común etapa de crecimiento. Hoy, después de todo lo vivido, en los cuatro países se nos observa con más distancia aún. La opinión pública brasileña es la que siempre se mostró menos comprometida con el Mercosur, porque es donde menos incide el comercio regional y se vive una proyección universal más acusada, hija de su propio tamaño. Pero en la Argentina no es así, y ni hablemos en Uruguay y Paraguay, para los que el Mercosur es su principalísima referencia, en todas sus dimensiones. Es muy peligroso este clima. Y no se puede ignorar, si es que alguna vez nos disponemos, honestamente, a hacer de la integración regional una real prioridad.

El autor fue presidente de Uruguay.

13 de agosto de 2008

- ARISTARAIN -




Adolfo Aristarain


UN GRAN HACEDOR DE LA PANTALLA GRANDE



Adolfo Aristarain, nació en la Ciudad de Buenos Aires, un 19 de octubre de 1943.

Es un telentoso director y guionista de cine argentino. Ha sido ayudante de dirección en más de 30 películas. Sus films combinan la firmeza narrativa del cine estadounidense clásico y la preocupación social del cine latinoamericano.





Desde su infancia ha sido lector voraz y cinéfilo empedernido. Estudió inglés hasta convertir ese idioma en su segunda lengua. Con respecto al cine y la literatura, decidió ser autodidacto. Intentó ser cuentista en su adolescencia e hizo un programa en Radio Nacional, en el que leía traducciones propias de Dylan Thomas. Tuvo algunos acercamientos al cine como montajista y sonidista en Río de Janeiro, y como ayudante de producción en Buenos Aires. Finalmente, a comienzos de los años setenta comenzó a trabajar como ayudante de dirección de manera sistemática y profesional.





En el año 1967 se radicó en Madrid y regresó a Buenos Aires en 1974. Continuó aprendiendo el oficio del cine trabajando como ayudante hasta que, después de treinta largometrajes asistiendo a directores como Mario Camus, Vicente Aranda, Sergio Leone, Lewis Gilbert, Gordon Flemyng, Peter Collinson, Daniel Tinayre y Sergio Renán, escribió un guión y consiguió realizar su primera película en 1978.

Desarrolló su tarea como director, productor y guionista de cine entre Argentina y España, y esporádicamente en los Estados Unidos. Es miembro de la Academia Española y fue vicepresidente de Directores Argentinos Cinematográficos (DAC) durante los dos años en que desde esa entidad se promovió la actual Ley de Cine. En el año 2003 le fue otorgada la nacionalidad española por Real Decreto, en mérito a su aporte a la cultura iberoamericana.





A lo largo de su filmografía se observa una cierta repetición en los elencos, apareciendo en más de una ocasión actores como Juan Diego Botto, Cecilia Roth, José Sacristán y, el más destacado, Federico Luppi, al que a menudo se ha considerado como el actor fetiche de Aristarain, pese a que éste siempre lo ha negado.

En diversas entrevistas, Aristarain ha hablado de sus tres últimas obras, Martín (Hache), Lugares comunes y Roma, como tres partes de un mismo conjunto de miedos.





La película de Lugares comunes tiene la particularidad de estar basada en el libro de su primo escritor Lorenzo F. Aristarain.





Inolvidables films como: Tiempo de revancha, Últimos días de la víctima, Un lugar en el mundo y personalmente, mucho me gustó La Ley de la Frontera.

12 de agosto de 2008

- LETAL -




Una insensata carrera armamentista


Por Andrés Oppenheimer
Opinión - La Nación




Según la mayoría de los funcionarios de Estados Unidos y América latina, no existe una carrera armamentista en América del Sur, sino que varios países están modernizando sus fuerzas armadas luego de varios años de cortes presupuestarios. Tengo mis dudas.

Echemos un vistazo a las últimas cifras del Instituto Internacional de Investigaciones para la Paz de Estocolmo (Sipri), que registra los gastos militares y las transferencias de armas en todo el mundo.

Según el anuario 2008 del Sipri, América del Sur ha aumentado sus gastos militares en términos reales en un 33% desde 2000. El año pasado, la región gastó casi US$ 40.000 millones en sus fuerzas armadas, según el instituto sueco. Más específicamente, detalla:

En los últimos cinco años, Venezuela, Ecuador y Chile fueron los países de la región que más aumentaron sus gastos militares. En dólares constantes -después de la inflación- Venezuela incrementó su gasto militar el 78%; Ecuador, el 53%, y Chile, el 49%.

En América Central, el país que más gastó en sus fuerzas armadas fue Honduras, con un incremento del 20% en cinco años.

México aumentó su gasto militar 15% durante ese mismo período. El año pasado, el país gastó casi US$ 4000 millones en sus fuerzas armadas, para un incremento de 13% con respecto al año anterior.

Brasil anunció el año pasado un 50% de incremento de su presupuesto militar y está planeando comprar submarinos convencionales y desarrollar submarinos nucleares. En ese mismo período, Brasil ocupó el puesto número 12 entre los países con mayor gasto militar.

Como porcentaje de sus respectivas economías, Colombia gastó el año pasado 4% de su producto bruto interno en las fuerzas armadas, seguido por Chile, con 3,6 %, y Ecuador, con 2,3%.

Es cierto que muchos países de la región habían recortado sus presupuestos militares y que tanto los salarios de sus tropas como sus armas estaban muy desactualizados. Y Colombia está aumentando su gasto militar debido a que enfrenta una insurgencia interna, agrega el Sipri.

También es cierto que América del Sur no está entre las regiones que más gastan en sus fuerzas armadas. Pero Venezuela ha causado alarma al señalar que ha invertido más de US$ 4000 millones en armas rusas.

El presidente venezolano, Hugo Chávez, que en 1999 había anunciado que el país no podía seguir comprando aviones y tanques, dijo el 3 de agosto que ahora está comprando armas para defender su "revolución bolivariana del "imperio estadounidense.

¿Hay una carrera armamentista en América del Sur?, le pregunté al ministro de Defensa colombiano, Juan Manuel Santos. "No lo creo, porque no veo que los países estén compitiendo para ver quién compra más armas , dijo Santos.

Stephen Johnson, el encargado de asuntos hemisféricos del Departamento de Defensa norteamericano, está de acuerdo. "Los equipos de defensa se deterioran y se desactualizan. Es claro que hay una modernización, incluso en Venezuela , me dijo Johnson. "Pero en el caso de Venezuela, cuando hay un intento de proyectar poder o de intimidar, esa clase de gesto puede provocar que los demás perciban un peligro y los impulse también a gastar más .

El Sipri dijo que aunque es "dudoso que las compras de armas en América latina "sean indicadores de una carrera armamentista, se han producido grandes incrementos del gasto militar en algunos países de la región.

Mi opinión: técnicamente, quienes dicen que no hay una carrera armamentista pueden tener razón. El término se aplica generalmente a una correlación directa entre las compras militares de países durante un período prolongado de tiempo. Sin embargo, el reciente aumento de los gastos militares debería hacer sonar las alarmas y renacer las gestiones diplomáticas en la región para negociar un tope en la compras de armas ofensivas.

No importa qué nombre le pongamos, el fenómeno es el mismo. Con pocas excepciones, como Colombia, es un derroche insensato de dinero, sumamente contagioso, en una región que todavía tiene algunos de los índices de pobreza más altos del mundo.

11 de agosto de 2008

- 12 DE AGOSTO -

EFEMERIDES 12 DE AGOSTO






DIA INTERNACIONAL DE LA JUVENTUD



El 17 de diciembre de 1999, la Asamblea General aprobó la recomendación de la Conferencia Mundial de Ministros de Asuntos de la Juventud (Lisboa, 8 - 12 de agosto de 1998), para que el 12 de agosto fuera declarado Día Internacional de la Juventud.





RECONQUISTA DE LA CIUDAD DE BUENOS AIRES

12 DE AGOSTO DE 1806





NACIMIENTO DE HECTOR PANIZZA


12 DE AGOSTO DE 1875


Nace en Buenos Aires el compositor y director de orquesta Héctor Panizza, autor de "Aurora" y otras óperas, como "Bizancio" y "Medioevo latino".
Fue director de orquesta del Teatro Colón.
Falleció en Buenos Aires en 1967.



12 DE AGOSTO DE 1896


TAMBIEN NACE SPILIMBERGO



Nace en Buenos Aires el notable pintor y dibujante Lino Enea Spilimbergo, uno de los grandes maestros de la pintura argentina. Falleció en Unquillo (provincia de Córdoba) el 16 de marzo de 1964. Se construyó el Museo Spilimbergo en el lugar de su fallecimiento.






12 DE AGOSTO DE 1821

Se inaugura la Universidad de Buenos Aires.

- MI BUENOS AIRES -





Buenos Aires querible


No es novedoso que la ciudad de Buenos Aires tiene millones de adeptos, porteños, provincianos y visitantes extranjeros. Al margen de la innegable existencia de minoritarios detractores, Buenos Aires atrapa y seduce. Pero sería aún mucho más atractiva si ese sentimiento positivo se viese traducido en acciones cuya ausencia, mal que pese, conspira contra la fisonomía y el carácter urbanos.

Hace pocos días, el Ministerio de Cultura porteño concretó por primera vez una singular iniciativa denominada "Mi Buenos Aires Querible". Novedosa y ágil -se la repetiría anualmente-, consistió en la realización de paseos por lugares característicos de la urbe, de manera tal que los participantes se instruyesen en sus características y peculiaridades. Esos nuevos conocimientos servían para responder las preguntas contenidas en un cuadernillo publicado por LA NACION y también difundidas mediante un "sitio" especial.

En definitiva, el éxito coronó la propuesta porque muchísima gente siente enorme afecto por la ciudad, pero no la conoce a fondo. Conocerla es aprender a quererla, se podría decir. Pero ¿basta conocerla? ¿O al margen de pregonar ese amor suscitado por el conocimiento, habría que demostrarlo mediante actitudes y conductas renovadas y hasta, si se quiere, un tanto audaces?

Buenos Aires necesita con urgencia que la limpien, porque está sucia y deberían ser sus enamorados los primeros en sentar ejemplo de estar dispuestos a preservar y hacer preservar el aseo urbano, sin temores o vergüenzas. También sería deseable que ese apasionamiento se manifestase por vía del indeclinable acatamiento de las reglamentaciones de tránsito (ahora letra muerta), ya fuese en calidad de conductores de cualquier clase de vehículos o ciclistas o motociclistas o peatones. Y que todos nos uniésemos en defensa de las paredes y los monumentos ultrajados por las pintadas o de los espacios verdes mancillados por descastados pisoteos. Apenas unos pocos "botones de muestra" de un cajón repleto de ellos.

Acertado es que se enseñe por qué es querible Buenos Aires. Pero de poco servirá el esfuerzo empeñado para hacerlo si no despierta la imprescindible convicción de que no basta amar a Buenos Aires si no estamos dispuestos a demostrar con nuestro ejemplo que la queremos contribuyendo a protegerla y mejorarla.

10 de agosto de 2008

- FRANZ JOSEPH HAYDN -




Joseph Haydn


Otro genio austríaco

de los románticos

de todos los tiempos




Joseph Haydn, nació en 1732 en Rohrau, una pequeña población cercana a Viena, Austria, antigua capital del Imperio Austríaco, y cerca de la frontera con Hungría, y fue el segundo de los doce hijos de Matthias Haydn y Anna Maria Koller. El padre era fabricante y reparador de carros al servicio del conde de Harrach.





Entró como niño cantor en el coro de la Catedral de San Esteban en Viena, donde estuvo durante nueve años, hasta que en 1749 Haydn alcanzó la edad en la que ya no pudo cantar tonos agudos, por lo que fue despedido del coro. Unos amigos lo acogieron en su casa, y decidió convertirse en músico independiente, transcurriendo diez años difíciles; entre otras cosas fue sirviente del compositor italiano Nicola Porpora. Haydn sacó partido de estos años al ir adquiriendo mayores conocimientos musicales, hasta el punto que compuso sus primeros cuartetos de cuerdas y su primera ópera, además de que su reputación como compositor empezó a crecer y se hizo conocido de personas influyentes de Viena.





Al final de este período, en 1759, Haydn recibió una oferta de empleo importante: la de director musical del conde de Morzin. Al mismo tiempo componía sus primeras sinfonías para la orquesta. El conde de Morzin padecía dificultades económicas, por lo que a los dos años despidió a todos sus músicos. No obstante, Haydn encontró enseguida un empleo similar como asistente del director musical de la familia Esterházy, una de las más ricas e influyentes del Imperio Austríaco, y que residía en invierno en Viena y en verano en dos palacios de su propiedad, uno al sur de la capital y otro en Hungría.





Los Esterházy eran amantes y conocedores de la música y le dieron todo el apoyo que necesitaba para su labor, incluso su propia pequeña orquesta. Empezó a trabajar para el príncipe Paul Anton Esterházy en 1762, y muerto éste en 1763, sirvió a su hermano Nicolás llamado el magnífico durante casi treinta años. En su nuevo cargo, Haydn tuvo una gran responsabilidad, que consistía en componer música para cada ocasión, dirigir la orquesta, interpretar música de cámara con miembros de la orquesta y también de la familia, así como organizar el montaje de óperas, además de las obras especiales para los visitantes destacados, y conciertos de música de cámara diarios en los que el propio príncipe tocaba la viola de bordón). A pesar del intenso trabajo, Haydn se consideró un hombre afortunado: "mi príncipe está satisfecho con toda mi obra, se me elogia, y yo como director de orquesta puedo hacer experimentos, observar qué refuerza un efecto y qué lo atenúa y hacer mejoras, intentando cosas nuevas".





Al ver que su situación era estable, Haydn se casó en 1770 con Maria Anna Keller, pero el matrimonio no se entendía y no tuvieron hijos. Tuvo por el contrario una larga relación sentimental con una cantante de los Esterházy, con la que, según algunos biógrafos, tuvo uno o varios hijos.

Transcurrieron casi 30 años en los que Haydn trabajó en este cargo y en los que compuso un sinfín de obras. A lo largo de este tiempo, su estilo fue desarrollándose y su popularidad fue creciendo. Con el tiempo llegó a componer tantas obras para su publicación como para los Esterházy. Obras tan conocidas actualmente como sus Sinfonías de París fueron compuestas en aquellos años. En 1781 Haydn entabló una estrecha amistad con Mozart, sobre cuyo trabajo había tenido alguna influencia en los años anteriores. Sintió una gran admiración por Mozart y por la maestría con la que había escrito sus recientes óperas y conciertos. Por su parte, Mozart se esforzaba en componer música de cámara que estuviese en su opinión a la altura de Haydn, a quien dedicó unos cuartetos de cuerda.





Un año después de la Revolución Francesa de 1789 que conmocionó a toda Europa, en 1790 murió el patriarca de los Esterházy y su sucesor resultó ser un hombre sin interés por la música, que despidió a la orquesta y jubiló a Haydn. Con tal motivo aceptó la oferta de un empresario musical alemán para viajar a Inglaterra y dirigir sus nuevas sinfonías con una gran orquesta. Su estancia en ese país fue un gran éxito. Haydn alcanzó una amplia fama y tuvo considerables ingresos. En Inglaterra compuso también algunas de sus obras más sobresalientes, como las Sinfonías de Londres (entre ellas la Sinfonía nº 104 "Londres") y las Sinfonías Militares, el Cuarteto Reiter o el Rondo gitano para trío con piano.





Habiendo considerado quedarse en Inglaterra, Haydn finalmente volvió a Viena, donde se hizo construir una gran casa y decidió dedicarse a la composición de obras sacras. Escribió dos grandes obras, el Oratorio La Creación y el oratorio Las Estaciones, así como seis Misas. También compuso los últimos nueve Cuartetos de cuerda. A partir de 1802, una enfermedad que había tenido anteriormente volvió a aparecer y se desarrolló hasta tal punto que ya no era capaz de componer, si bien en su mente las ideas de nuevas obras fluían con facilidad. A pesar de estar bien cuidado y no faltarle de nada, así como de tener amigos y ser un músico apreciado, Haydn debió pasar sus últimos años entristecido por no poder trabajar en su música.






Haydn murió a los 77 años de edad, mientras Viena era atacada por las tropas de Napoleón. Disfrutó del amor pero al final no fue correspondido.

1 de agosto de 2008

- BARROCO -




El Barroco


UNO DE LOS GRANDES MOVIMIENTOS


CULTURALES DE LA HUMANIDAD


El Barroco, además de un periodo de la historia del arte, fue un movimiento cultural que se extendió en la literatura, la escultura, la pintura, la arquitectura, la danza y la música desde 1600 hasta 1750 aproximadamente.





El estilo barroco surgió a principios del siglo XVII y de Italia se irradió hacia la mayor parte de Europa. Durante mucho tiempo (siglos XVIII y XIX), el término barroco tuvo un sentido peyorativo -sinónimo de recargado-, desmesurado e irracional, hasta que, posteriormente, fue revalorizado a fines de siglo XIX por Jacob Burckhardt y luego por Benedetto Croce y Eugenio D'Ors.





El período Barroco se ubica entre los períodos del arte del Renacimiento y el Neoclásico. Se enmarca en un tiempo en el cual la Iglesia Católica tuvo que reaccionar contra numerosos movimientos revolucionarios culturales que produjeron una nueva ciencia y nuevas formas de religión, como la Reforma protestante.

Se ha dicho que el Barroco en arquitectura es un estilo que podría dar al papado un camino formal imponente de la expresión que podría restaurar su prestigio, al punto de hacerse de alguna manera simbólica de la Contrarreforma. Fue con éxito desarrollado en Roma, donde la arquitectura barroca renovó ampliamente las áreas centrales con la adición (o revisión) urbanística. Pero muchos otros ejemplos son encontrados en otras ciudades europeas y en América Latina. Es importante destacar que el Barroco fue una innovación cultural general.





El término "barroco" fue después usado con un sentido despectivo, para subrayar el exceso de énfasis y abundancia de ornamentación, a diferencia de la racionalidad más clara y sobria de la Ilustración (siglo XVIII ). Fue finalmente rehabilitado en 1888 por el historiador alemán de arte Heinrich Wölfflin (1864-1945), quién identificó al barroco como oponente al Renacimiento y como una clase diferente dentro del arte "elaborado".

Cada una de las Bellas Artes tiene representantes en este movimiento cultural:

• En música puede ser Antonio Vivaldi y Johann Sebastian Bach
• En literatura española se encuentran Luis de Góngora y Francisco de Quevedo y Villegas.
• En la literatura española de esta época en América, se encuentra principalmente Sor Juana Inés de la Cruz.
• En pintura italiana están Pietro da Cortona, Caravaggio, y los Carracci
• En la escultura italiana el exponente más célebre del barroco es Bernini.
• En la escultura mexicana, cuyo representante es Jerónimo Balbás, etc.
• En la arquitectura Borromini





Tras la mesura del Renacimiento y el retorcimiento estético del manierismo, en la Roma de los Papas se advierte la necesidad de un arte nuevo. La independencia de las repúblicas italianas no es la de antaño, tras dos siglos de pugnas entre las potencias europeas por controlar su floreciente mercado centrado en el Mediterráneo.





Por otro lado, el descubrimiento de América desplaza el polo económico hacia el Atlántico, cuyas rutas son dominadas por españoles, portugueses e ingleses. Esto provoca que las repúblicas italianas se reagrupen bajo un poder más fuerte y las que no caen bajo control extranjero (España y Francia) se someten a la influencia mayoritaria de Roma, más concretamente de los Estados Vaticanos, al más puro estilo de una teocracia. Para ejercer legítimamente este gobierno, las altas esferas eclesiásticas dominantes en Roma hubieron de depurar su corrupta cúpula gubernamental. Voces de descontento ya había desde hacía cincuenta años, y la Iglesia Católica se vio escindida por la Reforma luterana, cuyos teólogos, Juan Calvino, Ulrico Zuinglio y otros personajes, la acusaron de nepotismo y simonía.





La necesidad de reformar las estructuras del mundo católico es lo que conduce al Concilio de Trento y a la mal llamada Contrarreforma, en realidad, una Reforma católica, que no va contra algo sino en busca de una adaptación a los nuevos tiempos.
En la época de los filósofos Bacon y Descartes, el arte se colecciona como los objetos científicos o los exóticos bienes importados de las Indias y América. La secularización de esta época propició que se revalorizaran géneros profanos, como el bodegón o el paisaje, que empieza a cobrar una autonomía inusitada.





Las complejas composiciones del Barroco, la diversidad de focos de luz, la abundancia de elementos, todo, puede aplicarse perfectamente a un paisaje, tal y como puede verse en la Recepción del Embajador Imperial en el Palacio Ducal de Canaletto. El Barroco como estilo general es tan sólo una intención de base. Las formas que adopte en la praxis serán tan variadas como se pueda imaginar. Sin embargo, dos polos predominan, agrupados en torno a dos grandes figuras rivales en la época: Michelangelo Merisi da Caravaggio, que aglutina a los pintores del naturalismo tenebrista; y Annibale Carracci, que trabaja con su hermano y con su primo en un estilo clasicista.

31 de julio de 2008

- TIRAR NOS... -




Psicología del tirano


Por Marcos Aguinis
Para LA NACION



Abordé este asunto en el programa Hora clave y recibí tantos pedidos para que lo escribiera, que cedo al reclamo. No dije nada original, porque ya lo había desarrollado en uno de mis libros. En él me baso de nuevo ahora.

Sostuve que existe un "romance secreto" con los tiranos, a quienes se llama, según las épocas, caudillos, dictadores, "mano dura", personalidad carismática o jefe autoritario. Por ejemplo, los caudillos, dueños de vidas y haciendas, eran adorados por su valentía, su crueldad, su viveza, su obstinación y hasta su generosidad caprichosa. Gobernaban como un rey, pero no como cualquier rey, sino como un tirano, según el clásico modelo que nos viene de la antigua Grecia.

Ricardo Moscone, mientras realizaba una prolija investigación para componer su exhaustiva biografía sobre Sócrates, revisó las frecuentes condenas a la tiranía que realizaban los autores de aquel tiempo. Advirtió que Sófocles quizás haya intitulado su tragedia inmortal con el nombre Edipo , a secas. Dijo que tal vez haya preferido Edipo tirano . No Edipo rey , porque la palabra "rey" sólo es pronunciada una vez, hacia el final. La palabra "tirano" es repetida siete veces.

Freud se inspiró en esa tragedia para identificar el conflicto nuclear de la neurosis, debido al incesto que Edipo comete con su madre y por haber asesinado a su padre. En la Europa victoriana, cuando el psicoanálisis realizaba sus primeros avances, era decisivo poner el acento en estos puntos. Pero quedaban en la sombra otros, de gran riqueza. El complejo de Edipo, centrado en esos dos aspectos, adquirió un enorme desarrollo teórico; no así, en cambio, otro elemento básico: la tiranía, que esa obra expone de un modo magistral.

El desarrollo del argumento se adelanta a la técnica de las novelas policiales, porque desde el comienzo presenta un enigma por resolver: la causa de la peste que asolaba a Tebas. La peste no eran ratas o piojos o culebras venenosas. La peste innominada, en realidad, eran la tiranía y sus manejos. Edipo es un tirano que reúne en su personalidad y conducta todas las lacras. Desconoce la jerarquía y dignidad del prójimo debido a su narcisismo. Tiene tanto odio que enajena antiguos vínculos y hasta lazos de sangre. No ama ni le alcanza lo mucho que ya tiene. Lo asaltan accesos de furia. Grita fuerte e insulta, grosero. Su cabeza está nublada por una incesante paranoia, que no le da reposo. Es incapaz de escuchar los buenos consejos cuando se oponen a sus deseos o puntos de vista y considera enemigos detestables a quienes los formulan. No soporta ninguna derrota. No admite errores. Su superyó es destructivo, por lo cual es impotente para comprender al otro que, si no se doblega, lo acusa de enemigo. Le hierve el anhelo de venganza contra quienes considera un obstáculo para sus ambiciones, aunque antes lo hayan servido como súbditos obedientes.

La obra también revela que una tiranía puede instalarse por decisión popular. Edipo es elegido por los ciudadanos de Tebas. En este aspecto, no podemos sino redoblar nuestra admiración por Sófocles, que hace 2500 años nos advertía que los tiranos pueden acceder al poder con aplausos y felicidad comunitaria. Hitler fue elegido. Chávez fue elegido. Eso no garantiza que una vez en el trono, mantengan la ley y merezcan ser alabados como demócratas. No alcanza la elección: es determinante cómo se procede después. Si después corrompen las instituciones, persiguen a los que piensan diferente, generan confrontaciones para justificar los desquites y realizan una apropiación indebida del patrimonio ajeno, la presunta democracia pasa a ser una tiranía.

El retumbante coro de la tragedia Edipo tirano exige conservar las leyes. Porque son las leyes lo primero que profana el tirano, esa singular peste de la sociedad. Después el coro señala que la intemperancia engendra a los tiranos y que, si llegan muy arriba, se despeñan, con dolorosas consecuencias para todos.

En Grecia, el vocablo tyrannos se aplicaba a dioses y hombres. Se refería al poder absoluto y arbitrario que no respetaba la ley, cuyas normas debían flotar por encima de ellos mismos. Es un tyrannos quien adopta medidas despóticas que incluyen la fuerza: castiga, destituye, descalifica, persigue, destierra y hasta mata. El tyrannos es violento. Es rencoroso. Prefiere permanecer ensimismado, encerrado, sólo accesible a los aduladores, para sostener su mundo ilusorio, autista. Ignora la piedad y el perdón, que considera signos de peligrosa debilidad o derrota. Jamás se pone en el lugar del prójimo, al que, en general, desprecia cuando no le sirve. Considera que merece que todo le pertenezca. Por eso se dedica a confiscar los bienes ajenos. Y no lo frena el pudor al mentir, en especial cuando asegura que ayuda a los pobres y débiles. Pero los pobres siguen siendo pobres, para constituir su ejército ciego, ignorante, que lo apoya para continuar atornillado en el poder. Dice que gobierna para todos, pero es mentira, porque margina sin clemencia a quienes no bajan la cabeza ante él ni doblan la rodilla. Le fallan las percepciones debido a la omnipotencia de su mente inmadura. Su soberbia requiere una reiterada convalidación por parte de los aduladores, que deben servirle halagos como si fuesen el pan de cada día. Es un negador tenaz de la realidad, a la que le impide que llegue a su retina. Por eso, Edipo termina arrancándose los ojos: ojos que se negaron a ver.

Es notable que, cuando ya había perdido su cetro y, pese a semejante debacle quería seguir mandando, su sucesor, el tirano Creonte, le reprochó: "No quieras mandar en todo, Edipo, cuando incluso aquello en que triunfaste no te ha dado provecho en la vida".

Según Plutarco, uno de los famosos sabios de Grecia, llamado Bías de Priene, cuando fue interrogado sobre los animales salvajes, contestó de esta forma: "De los animales salvajes, el más feroz es el tirano, y de los animales domésticos, el más peligroso es el adulador". Podemos agregar que ambos se complementan y nutren bebiéndose la misma sangre.

En la Argentina hemos disfrutado puestas escénicas inolvidables de la tragedia de Sófocles. El psicoanálisis ha cepillado hasta la raíz, ida y vuelta, el complejo de Edipo. No obstante, el tirano que los griegos clásicos nos aconsejaban mantener lejos, como un mal endémico, sigue vigente en el querer secreto de la sociedad. Por eso los elegimos, por eso no les ponemos límites o incluso negamos que tengan rasgos ominosos. No denunciamos con fuerza sus defectos, sus vicios y abusos, sino que tendemos a racionalizarlos, a menudo por miedo o intereses egoístas. Franjas importantes -por motivos espurios, a veces; por obnubilación emotiva, otras- tienden a seguir confiando en que cumplirán sus promesas de brindarnos un país mejor y superarán el retroceso que padecemos en casi todos los órdenes. Dicen que son ellos quienes combatirán el dragón que nos chupa la riqueza, nos hace trampas, nos devasta. Sus promesas son altisonantes y aseguran reivindicaciones, ecuanimidad, progreso; aseguran ser lo mejor de la historia. Pero el progreso se reduce a engordar sus propios bolsillos y los del círculo de amigos incondicionales (que tienen la etiqueta de ese animal doméstico y dañino llamado adulador).

Los tiranos, una vez encaramados, sobre el paño verde de la ruleta nacional, barren como un crupier todas las fichas al alcance de su rastrillo. Se ocupan, desde el alba de su gestión, en destruir los controles y los frenos que puedan bloquear sus propósitos. Algunos son más prudentes y disimulados; otros se envalentonan hasta la náusea. No consideran que la corrupción sea inmoral si lleva agua a su molino.

La corrupción, en sus manos, es una herramienta adicional para mantener puesta una soga en el cuello de los cómplices: así no hablan ni se sublevan. El tirano puede ser todo lo maligno que se quiera, pero no es tonto.

Sus efectos deletéreos no se limitan a la gestión, sino a la degenerada ejemplaridad que inyectan en sus familiares, seguidores y el resto de los habitantes. Eduardo Fidanza me recordó un pasaje del libro Masa y poder , de Elías Canetti, donde titila este caso impresionante: "Cuando en la corte de Uganda reía el rey, reían todos; cuando estornudaba, estornudaban todos; cuando tenía un enfriamiento, todos aseguraban tenerlo; si se cortaba el pelo, todos se hacían cortar el pelo". Pero esa ejemplaridad producía consecuencias graves, porque implicaba coacción: "Que él estornude significa: ¡estornudad! Que se caiga del caballo: ¡caed!" Todo apuntaba a reforzar su dominio. Sus gestos y expresiones debían ser celebrados con aplausos y también se debía alentar su repetición. "Pocos logran sustraerse de la obligación que emana de mil manos aplaudiendo", enfatiza Canetti.

El premio Nobel va más lejos aún, cuando indica que el ámbito donde sucede lo que ha descrito se llama corte. Por eso "hacer la corte" y "adular" son sinónimos. La corte está infectada de subordinación y servilismo. "Cortesano" es una persona obsequiosa con su superior, un vasallo. ¡Cómo abundan!

Y aquí cierro el artículo. Cualquier semejanza con nuestra realidad nacional no es pura coincidencia, sino que queda a criterio del lector.

30 de julio de 2008

- TELECUBISMO -



Cubismo para todos


Una interesante muestra



Fundación Telefónica presenta en el Museo Nacional de Bellas Artes "El Cubismo y sus entornos en las colecciones de Telefónica", una exposición que reúne 41 obras, realizadas entre 1933 y 1941, por destacados artistas europeos y latinoamericanos que fueron influenciados por el movimiento pictórico cubista.





Esta colección se inicia en los años 80, cuando Telefónica realizó su primera incursión en el coleccionismo corporativo adquiriendo un importante número de obras de Juan Gris a las que luego se sumaron piezas de otros destacados artistas europeos y latinoamericanos entre los que encontramos a Albert Gleizes, Jean Metzinger, Louis Marcoussis, André Lhote, Auguste Herbin, Georges Valmier, Natalia Gontcharova, Alexandra Exter, Emilio Pettoruti, Alejandro Xul Solar, Joaquín Torres-García y Rafael Barradas.





La muestra se presenta por primera vez en Buenos Aires en un recorrido itinerante por varios países de Latinoamérica –llega desde Chile y luego de la Argentina se expondrá en San Pablo, Brasil; y Lima, Perú con el objetivo de proponer una nueva relectura de la modernidad, en diálogo con las obras del patrimonio del Museo Nacional de Bellas Artes.

Con esta exposición se celebra el centenario del movimiento cubista, un movimiento de vanguardia que incluyó una destacadísima participación de artistas españoles y latinoamericanos.





El cubismo es un movimiento fundamental en las concepciones y realizaciones del arte moderno en la época de las vanguardias históricas. Extenso en el tiempo, múltiple en sus lugares y ámbitos de realización, amplio en sus registros de lenguaje y generador de otras poéticas y tendencias de amplia repercusión, este carácter se refleja ampliamente en la colección.

Las obras se presentan al público de Buenos Aires de una manera original articuladas en tres núcleos o espacios. En el primero de ellos, Juan Gris - Encuentros - Homenajes, se exhiben once obras del artista a través de las cuales se puede percibir su evolución y la coincidencia de sus aportaciones con ciertas propuestas de dos grandes creadores argentinos: Emilio Pettoruti y Horacio Coppola.

En Cubismo & Cubismos se muestran aspectos fundamentales de la escuela cubista originaria y se enfatizan ciertos aspectos como la síntesis de este movimiento con el futurismo, la creatividad de género en el contexto cubista y las divergencias en torno a la identidad del cubismo en los años de la Primera GuerraMundial.





Finalmente, en Geografías de lo moderno, a través de géneros como el paisaje, el bodegón y la figura humana, se exhiben peculiaridades y variables estilísticas ligadas al cubismo.

Con la curaduría de Eugenio Carmona, la exposición de entrada libre y gratuita se podrá visitar hasta el 14 de septiembre.