13 de octubre de 2008

- MODISMOS -




Al rescate de las voces rechazadas


Por Lucila Castro
De la Redacción de LA NACION



"En las últimas semanas ha sido frecuentemente utilizada en los medios de comunicación la palabra salvataje , en relación con la crisis financiera de Estados Unidos. No he encontrado dicha palabra ni en el Diccionario de la Real Academia Española ni en el Diccionario panhispánico de dudas . ¿Quizá debería decirse rescate ?", escribe Roberto Amenta.

Y desde Pays de Gex, Francia, pregunta Osvaldo R. Agatiello: "¿No será salvamento , como prescribe el DRAE ?".

Es cierto que la palabra salvataje , a pesar de que se usa desde hace mucho tiempo, no está en el DRAE . Se la rechazaba como galicismo y tuvo la desgracia de usarse mucho en una época en que los puristas se defendían con uñas y dientes de la influencia francesa. Desde entonces, muchos galicismos entraron, se usaron, unos se olvidaron y otros se "aceptaron" y, con el tiempo, ganaron un lugar en el diccionario oficial. Pero salvataje no tuvo suerte, quizá porque existía salvamento , como si no hubiera otros casos de derivados de la misma raíz con distintos sufijos.

Cuando la manga académica se ensanchó, ya había pasado el tiempo de la invasión de galicismos. Los neologismos del inglés norteamericano encontraron las puertas abiertas, pero el pobre salvataje quedó olvidado, tal vez porque, siendo una palabra tan corriente, a nadie se le pasaba por la cabeza que no estaba registrada.

Por supuesto, puede decirse rescate o salvamento , pero esa no es razón para rechazar salvataje , que cumple con creces las exigencias para ser aceptado, ya que está bien formado y se usa. El hecho de que no figure en el diccionario es simplemente una omisión del diccionario.

Hay en el DRAE otra palabra que seguramente pocos conocen, por lo menos en la Argentina: salvamiento . Si alguien comprueba que salvataje no figura y encuentra en cambio salvamiento , tal vez la use pensando que así lo "prescribe" la Academia. El que lo oiga lo entenderá, pero muy probablemente piense que su interlocutor se equivocó de sufijo o que quiso decir salvamento y le salió mal. La forma salvamiento está tan bien construida como salvamento , pero entre nosotros no se usa.

Esta sí, esta también

Guillermo Illuminati manifiesta sus dudas sobre otra palabra muy usada en la prensa: "Oigo frecuentemente, especialmente entre periodistas, decir que alguien recibió un «piedrazo», cuando siempre creí que debía decirse pedrada . Solicito su aclaración".

Los sufijos -ada y -azo tienen cada uno varios significados y un significado en común: indican golpe. El hecho de que exista una palabra con uno de esos sufijos no significa que no puede existir otra de la misma raíz con el otro sufijo. Por ejemplo, se dice trompada , pero también trompazo . En la Argentina, parece haber cierta preferencia por el sufijo - azo . Por ejemplo, en España se dice cacerolada , y en la Argentina, cacerolazo . Tal vez esta preferencia se deba al hecho de que este sufijo tiene también valor aumentativo y, al usarlo con el significado de golpe, da la impresión de que el golpe es más fuerte. Vemos entonces que, en cuanto a los sufijos, da lo mismo piedrazo que pedrada .

Pero estas palabras tienen otra diferencia: piedrazo tiene el diptongo de piedra , y pedrada no. Si aceptamos el sufijo -azo , ¿no habrá que decir * pedrazo ?

Tanto pedrada como piedrazo derivan de piedra , y piedra viene del latín petra . El diptongo de piedra responde a una ley fonética según la cual la e breve tónica del latín diptonga en ie y la o breve tónica diptonga en ue . Cuando se crea en español un derivado de una palabra que ha diptongado, puede tomarse para construir el derivado la forma de la raíz latina sin diptongar o la forma española con diptongo. Por ejemplo, bueno viene del latín bonus , y al crear en español bonaerense , se ha tomado la forma latina de la raíz, sin diptongar, pero buenazo se ha construido sobre la forma española con diptongo. Puede existir incluso un doblete construido sobre la misma raíz, con diptongo y sin él. Por ejemplo, de mueble (del latín mobilis ) se han derivado amueblar y amoblar , y de puerto (del latín portus ), puertorriqueño y portorriqueño .

Vemos, pues, que tan legítimo es el diptongo de piedrazo como la e de pedrada . Y si alguien hubiera creado * pedrazo y esta forma se hubiera impuesto por el uso, sería igualmente aceptable. Pero * pedrazo no se dice, y sí en cambio se dice la forma piedrazo . Y no hay razón para rechazarla.

Ojo por hoja

"En la página de Internet de LA NACION, hay un botón que nos permite ver rápidamente la edición impresa. Ese botón dice: «Hojear el diario». Tengo entendido que este verbo deriva de ojo y no de hoja , dado que hace referencia a un breve golpe de vista, y por lo tanto no se escribiría con la h inicial. Le agradeceré si aclara mi duda", escribe Octavio Bunge.

Hay un verbo ojear que deriva de ojo y un verbo hojear que deriva de hoja . En Internet no pueden pasarse las hojas de una publicación, pero el que pulsa ese botón puede leer el diario hoja por hoja, como si estuviera hojeando el ejemplar en papel. Esa es la idea del título.

Claro que, cuando uno hojea un diario, una revista o un libro, no suele leer detenidamente, sino que pasa rápido las hojas y lee en forma superficial. Si lo hace así, al hojear la publicación, también la ojea, porque simplemente le echa un vistazo. Pero al invitar al lector a "hojear el diario", no se está haciendo referencia a la profundidad o no profundidad de la lectura, sino a la posibilidad de leerlo como si uno tuviera en sus manos el ejemplar impreso.

Formas y contenidos
Escribe el profesor Pacho García:


"Lamento los errores que el «prestigioso» diario comete de vez en cuando, como el 29 de septiembre, cuando en un epígrafe de una fotografía de congresales se escribió «un momento de distención»,olvidando que la palabra distensión se escribe con s . La falta de seriedad en las formas revela falta de seriedad en los contenidos."

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