25 de noviembre de 2007

- TANGO -




Mini-

historia

del Tango







Su nacimiento


Esencia del tanguero porteño por Alicia García.El Tango es una forma musical con cuatro pies rítmicos, distribuidos en dos tiempos. Esta música, acompañada por canto y baile de gran complejidad, nació y evolucionó en Argentina, en la zona portuaria del Río de la Plata. Su inicio data aproximadamente desde 1860, en la porteña ciudad de Buenos Aires. Sus letras reflejaban los pesares y amarguras de los inmigrantes europeos, que llegaban en busca de una nueva vida a un continente desconocido.





La palabra Tango tiene raíces en África y data de la época en que se comerciaban esclavos. Solía llamarse Tango al sitio en donde se capturaban personas negras, que serían enviadas como esclavos a América y Europa. Palabras derivadas como tangomao designaban a los comerciantes de negros esclavos. Como corolario de lo anteriormente explicado, comenzó a llamarse Tangos a los recintos en donde los negros se agrupaban para bailar cualquier tipo de música. Solían estar ubicados en suburbios y barrios de gente pobre.

Tango: desde los suburbios del tercer mundo hasta París

El origen del Tango se sitúa en los sectores marginales de la sociedad rioplatense, principalmente prostíbulos, piringundines y cafetines orilleros. Allí, músicos generalmente improvisados, adaptaban pasajes de músicas folclóricas. Algunos agregaban letras breves y poco sofisticadas. Algunas pocas de estas obras fueron compiladas, años después, por músicos de profesión y talento como Julián Aguirre. En 1896 se registra y estrena el primer Tango propiamente dicho. Su autor, Rosendo Mendizábal, lo bautizó El entrerriano.





En esos tiempos, una orquesta de Tango no tenía más de 3 ó 4 integrantes, por los que se los denominaba tríos o cuartetos. Dado lo improvisado de los mini espectáculos, siempre utilizaban instrumentos portables. El más representativo del Tango es el bandoneon, un invento alemán poco frecuente. Con el pasar de los años, la primera generación de músicos de orquestas de Tango, fue bautizada como la Guardia Vieja. Los nombres más importantes son: Francisco Canaro, Roberto Firpo, Genaro Sposito, Juan Maglio y Ángel Villoldo.

En los primeros años del siglo XX, el Tango desembarcó en París. Como suele darse con este tipo de movimientos culturales, una vez aceptado en París, ésta música ganó popularidad en el resto de Europa y EE.UU. Esto forzó a que los propios porteños de Buenos Aires aceptaran definitivamente al Tango. Los espectáculos constantes en eventos de la sociedad, fueron el hecho que permitió que se formaran orquestas estables en constante actividad. Éstas orquestas crecieron hasta 6 ó 7 músicos que tocaban violines, pianos, contrabajos y bandoneones.





Ahora el marco de crecimiento permitió una segunda generación de talentos. Su formación académica y profesional fue superior, estimulando notablemente la expansión por el mundo. Ésta nueva generación fue bautizada como la Nueva Guardia, que contaba con talentosos como Osvaldo Fresedo, Juan Carlos Cobián, Julio De Caro y Enrique Delfino. En Uruguay el tango también tuvo su auge, representado por el bandoneonísta Marino Rivero.

Posteriormente surge la figura del cantante. La difusión radial, el teatro y la posibilidad de grabar el audio en discos fue un multiplicador de posibilidades y oportunidades para tangueros apasionados y talentosos. La figura del cantante debía de ser carismática, su vestimenta y actitud transmitían un mensaje y estilo muy propio del ambiente. A su vez, la figura del cantante dio lugar a otro protagonista del Tango: el letrista compositor. El compositor tenía el mismo espíritu del cantante o el músico, por lo que podía expresarlo en su propio medio, la palabra.

Tango: la sorprendente danza

Baile de Tango en San TelmoLa música de Tango se baila por una pareja de hombre y mujer. Sus cuerpos se juntan al punto de enfrentarse cara a cara y entrelazar las piernas en complejísimas maniobras. El hombre interpreta un rol enérgico y dominante, propio del machismo de antaño. La mujer lo sigue, teniendo también una coreografía protagónica. El hombre guía a la mujer durante el baile, sigue la música con coreografías complicadas manteniendo el torso casi inmóvil. Piernas y pies se mueven rápida y precisamente, cruzándose y entrelazándose los del hombre con los de la mujer.





Éste tipo de baile fue uno de los motivos por los que el Tango era despreciado y rechazado como movimiento cultural. Su carácter obsceno era considerado impropio por los integrantes de la “sociedad civilizada”. Provenía de clases bajas y marginales, indignas de reconocimiento. Pero aun así, el auge del Tango comenzó y rápidamente llegó a espectáculos públicos. Allí se los adaptaba, o más sinceramente, se los refinaba para otro tipo de público. Se quitaban líneas de las letras que contuvieran lenguaje inapropiado u ofensivo. El baile era adaptado para eliminar movimientos sugestivos sexualmente.

En la actualidad, el Tango es aceptado sin censura alguna. De hecho, en Argentina se llevan a cabo campeonatos mundiales de baile, organizados con apoyo gubernamental en la representativa capital porteña de Buenos aires.

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